El detective Pancho Li resuelve el caso de la casa virida al revés sin necesidad de ir a la casa, a través de hacerle preguntas al niño sobre su rutina familiar. Li deduce que la "convivencia perdida" se refiere a la falta de interacción entre los miembros de la familia, y aconseja al niño jugar más con su hermano pequeño para ayudar a solucionar el problema.