La libertad se define como la capacidad del ser humano para tomar sus propias decisiones y ser responsable de sus actos. Una persona libre respeta las reglas de la comunidad y la libertad de los demás, y toma decisiones basadas en la reflexión y no en los impulsos. La libertad requiere tomar decisiones responsables analizando las opciones, planificando su implementación, y considerando sus efectos en otros. Aunque la libertad humana aspira a ser ilimitada, siempre está condicionada por factores internos y externos.