La electricidad puede producirse de forma natural o artificial y se caracteriza por su poder de transformación en otras formas de energía como la luz, el sonido y el calor. Existen dos tipos de corriente eléctrica, la continua que fluye en una sola dirección y la alterna cuya dirección cambia periódicamente. Un circuito eléctrico conecta un generador, conductores y receptores para permitir el flujo de electrones.