CONCURSO DE CUENTOS
(sobre nuestra mascota
“Dadoletín” y sobre el centro de
interés “los juegos”)
Curso 2012/2013
2ºA
“La princesa que perdió la corona”
Érase una vez una princesa llamada Anelis, era guapa, alta, le gustaba el color violeta de las
paredes de su habitación y los trajes largos. Vivía en un palacio a las afueras del reino de las
Chiquilladas. En su habitación violeta la princesa Anelis tenía muchísimos juguetes y una cama
grande. Entre sus juguetes preferidos se encontraban una corona de color rosa con piedras
multicolores. Con sus amigos en el patio del palacio jugaba al escondite, al pilla pilla, al tú la
llevas, al tuli... La princesa Anelis tenía un hermano pequeño llamado Carlos, todo el mundo decía
que el hermano es muy bueno y la princesa un poquito traviesa. Un día el mago Raspador hechizó
a todas las personas que vivían en el palacio, entre ellos: el rey, la reina, el príncipe y todos los
sirvientes menos a la princesa Anelis. El mago quería quitarle la corona de juguete a Anelis porque
pensaba que era mágica. A ella no la pudo hechizar porque cuando hizo el hechizo la princesa se
encontraba en el bosque recogiendo fresas. Cuando la princesa llegó al castillo descubrió que todo
el mundo se encontraba en un sueño encantado y que su corona había desaparecido. La princesa se
preguntó quién pudo hacer esa maldad y entre sus juguetes una muñeca se despertó y le dijo que
había venido al castillo el mago Raspador y se había llevado la corona de la princesa porque creía
que era mágica. La princesa asustada al ver a la muñeca hablar, cogió una bolsa con sus cosas y le
preguntó a la muñeca como es que hablaba y le dijo que al hacer el mago el hechizo ella se había
despertado. Anelis, la princesa, le dijo a la muñeca que si quería acompañarla a la casa del mago
para pedirle que despertara a su familia y al resto de las personas que vivían en el castillo. Y así lo
hicieron, salieron las dos del palacio en busca del mago y fueron hacia su casa que se encontraba
dentro del bosque. Cuando llegaron a la casa del mago, la princesa y la muñeca tocaron en la
puerta y de repente el mago salió y le preguntó a la princesa qué hacía en su casa.
La princesa le dijo al mago que no sabía porque había echado un hechizo en su palacio y
se había llevado su corona de juguete. El mago le contó al resto de las personas que
vivían en el palacio, que era muy traviesa, que no recogía su cuarto, que no jugaba con su
hermano y no ayudaba a sus padres, y que se había llevado su corona porque no le
pertenecía. La princesa llorando le preguntó al mago cómo podía acabar con el hechizo y
recuperar su corona y el mago le respondió que si era buena de corazón tenía que bailar
y bailar y el hechizo desaparecería. La princesa volvió a su casa y se puso a bailar y a
bailar y el hechizo desapareció y toda su familia y las personas que vivían en el palacio
se despertaron. La princesa llorando le dijo a sus padres que no volvería nunca más a
desobedecerles y que iba a quererles mucho, igual que a su hermano. A partir de aquel
día la princesa Anelis con su corona de juguete hace caso a sus padres, recoge su
habitación, ayuda, cuida y juega con su hermanito Carlos. Y todos vivieron felices en el
castillo de la princesa Anelis y nunca se volvió a saber del mago.
LAURA CABRERA LUIS (2º A)
2ºB
“EL NIÑO Y EL CABALLO DE MADERA”
Había una vez un niño rubio, flaco y de ojos azules, llamado Pablo. Tenía nueve años y vivía en
Portugal, en una zona de campo. Se perdió en un bosque cercano y cuando se hizo de noche
llegó a una casa abandonada. Allí se encontró a un caballo de madera, buscó la salida y cuando
la encontró se lo llevó a su casa. Le llevaron al caballo comida y no se la comió, la tuvieron que
tirar y comprar otra que tampoco le gustó. El caballo no paraba de llorar, cuando Pablo le
preguntó qué quería, él respondió: estar con mis padres. Sus padres no estaban en la casa
abandonada, así que había que ir a buscarlos. Volvieron al bosque en busca de huellas y
descubrieron que siguiéndolas llegaban a la ciudad. En la ciudad se perdieron de nuevo las
huellas. Paseando por las calles, Pablo vio en un escaparate un balón grande, de color amarillo y
de fútbol que le gustó. Entonces entró en la juguetería para tocarlo, y de repente, el caballo de
madera echó a correr hacia el fondo de la tienda. Pablo le siguió y observó que se acercaba a
unos caballos grandes de madera, le preguntó que quiénes eran y le respondió con una gran
sonrisa y alegría, que eran sus padres.
COLORÍN, COLORADO ESTE CUENTO SE HAACABADO.
RONÁN CURBELO GUEDES (2º B)
“LA PRINCESA ANDREA Y SU PERRA LINDA”
Había una vez una princesa llamada Andrea y su perra Linda. Un día se fueron a pasear
y Linda se perdió. La perrita aruñó la puerta de un niño llamado Feder. El niño le puso
comida a Linda, la sacó a pasear y se encontró con Andrea. Linda cuando vio a Andrea
empezó a ladrar de alegría y salió corriendo hacia ella, cuando la princesa vio que era
su perra, gritó de alegría -¡Linda!.
Feder se acercó a Andrea y le preguntó: -¿es tuya la perra?-, y Andrea le contesto -¡sí
es mía!, gracias por estar cuidando de ella, si me acompañas al castillo mi padre te
recompensara con lo que tú desees-. Los niños se fueron caminando juntos hacia el
castillo.
El padre de Andrea estaba esperando a su hija en la puerta porque estaba preocupado,
cuando vio que la pequeña llegaba con Linda fue hasta los niños, Andrea le contó a su
padre lo que había pasado. El rey le dijo a Feder: - pídeme lo que quieras-.
Feder le dijo al rey que su familia era muy pobre y que sólo quería trabajo para su padre
y éste le contestó: - deseo concedido-.
Al día siguiente Feder y su familia se fueron a vivir al castillo porque el rey le dio trabajo
a su padre y a su madre y desde entonces Feder y Andrea han sido los mejores amigos
para siempre y sus madres fueron amigas también.
Fin
ELIZABETH DIAZ NICOLÁS (2º B)
“EL PELUCHE PERDIDO”
Hace ya algún tiempo, vivía en la isla de los peluches una princesa llamada Susana,
Susana tenía ocho años y era algo bajita para su edad, su color favorito era el violeta, tenía todo
el armario lleno de fabulosos trajes en este color. Susana tenía dos hermanastras fruto del
segundo matrimonio del rey, el cual enviudó cuando ella sólo tenía 2 años, sus nombres eran
María y Gema. María era alta, rubia y se creía la mejor en todo. Siempre quería destacar y se
enfadaba mucho con Susana, pero ella tenía una habilidad especial para hacer vivir a los
peluches de juguetes, ¡sí, hacer vivir!... no olvidemos que se trata de un mundo mágico. Gema
tenía 11 años, era alta, muy delgada y era la gran confidente de María, ya que le guarda todos
los secretos y las trampas que ésta le hacía a nuestra protagonista.
Susana tenía un amigo especial que se llama Ted. Ted era el primer peluche al que
Susana había dado vida, y desde entonces siempre jugaban, dormían y hacían todo juntos, entre
ellos se creó un vínculo muy especial, este hecho enfadada mucho a María que se ponía muy
celosa al ver esta bonita amistad.
Una noche después de un concierto en palacio, María convenció a Gema para robar a
Ted. Las hermanastras esperaron a que Susana y Ted se hubiesen quedado dormidos, y fue
entonces cuando entraron en la habitación por una pequeña ventana del dormitorio que daba
para el patio de almenas, sustrajeron a Ted amordazado y atado para que no despertara a nadie
del palacio.
Por la mañana cuando la princesa se despertó y no vio a Ted por ningún
lado, pensó que había dado un paseo mañero, las hermanastras eran tan malas que le
llevaron el desayuno a la cama para ver su cara, y al ver que no decía nada confesaron
su fechoría, diciendo: -María te he quitado a Ted y ahora sólo yo podre dar vida a los
peluches-, Susana se puso llorar y a llamar a su padre para contarle lo sucedido, éste
mandó a llamar a las hermanastras para interrogarlas pero no confesaron, puesto que
como ya habíamos dicho, Gema le guardó el secreto a María; realmente Gema
admiraba a su hermana y haría lo que fuera por ser como ella. El rey pensó que Susana
mentía y la castigó en su cuarto, pero al pasar los días y ver que Ted no venía se
preocupó y habló con su reina comentándole lo sucedido. La reina mandó a llamar de
nuevo a sus hijas y las volvió a interrogar y Gema, que no era mala del todo,
reconoció la fechoría, y por decir esta verdad su castigo fue menor, pero a María la
castigaron quitándole toda su magia para que no volviera a causar daños. El
reencuentro de Ted y Susana fue muy bonito, el tiempo se detuvo por un segundo
siendo el momento más feliz para ambos. Susana que era muy buena, habló con su
padre para que perdonara a sus hermanastras y éste lo hizo así y desde entonces
vivieron felices para siempre.
PAULA CABRERA LUIS (2º B)
“LA MEJOR AMIGA DE ESTEFANÍA”
Estefanía era una niña de pueblo, que siempre le estaba pidiendo un perro a su padre, pero
éste siempre le decía que no. Un día su padre se arrepintió de decirle que no y fue a la perrera
y se lo compró. Al día siguiente se lo entregó y Estefanía se puso muy contenta y decidió
ponerle de nombre Lili. Estaba tan feliz que decidió pasearla. Por el camino se encontró a
sus amigos y les dijo: -tengo una perra que se llama Lili-, sus amigos la envidiaban y le
pidieron a sus padres un perro porque su amiga Estefanía tenía uno y a todos les dijeron que
no. Estefanía regreso a su casa y le puso a Lili comida y agua, su padre le preguntó si quería
que le comprara una cama a Lili y Estefanía le contestó: -¡claro que sí!-, su padre se la
compró y se fueron a dormir. Al día siguiente se levantó, se lavó los dientes y se fue al cole, y
Lili se quedó triste porque Estefanía se había ido al colegio y se pasó todo el día tumbada en
la puerta de su casa. Cuando regresó Estefanía Lili se puso muy contenta. La niña le pidió a
su padre que le comprara una pelota, él se la compró y se pasaron todo el día jugando y
después se fueron a la cama muy cansadas de jugar todo el día.
Fin
ESTEFANÍA (2ºB)
2ºC
“UN DIA EN EL PATIO”
Érase una vez, en el patio del Capellanía los niños y niñas jugaban con Dadodín como si fueran
fichas de un parchís. Dadodín saltaba y cada vez salía un número en su barriga, que marcaba
donde los niños y niñas se debían colocar como si fuera una partida de parchís. Todos querían
jugar con Dadodín porque Dadodín era muy divertido, gastaba bromas divertidas, se reía con
los demás, y hacía que todos ganaran al menos una vez.
Pero había otro dado que se llamaba Dido, era un poco malo. Casi nadie quería jugar con él,
porque hacía trampas. Cuando él saltaba para decir los números que salían de su barriga no
dejaba que nadie ganara en las partidas de parchís. Pero ¿te cuento por qué era malo?.
Porque tenía rabia de Dadodín, de que todos los niños jugaran con Dadodín y no con él y cada
vez sin darse cuenta se volvía un poquito más malo.
Y él, decía a los niños y las niñas que Dadodín era mentiroso y los niños y niñas creyeron a
Dido y dejaron de jugar con Dadodín y se fueron con Dido, olvidándose de Dadodín que se
quedó solo, triste y sin amigos, no sabía qué hacer, y aunque les decía a los niños que él no
mentía nadie le creyó y muy triste se quedó.
Cuando empezaron a jugar con Dido, vieron que Dido seguía haciendo trampas, seguía sin dejar
que nadie ganara y no era nada divertido. Los niños poco a poco dejaron de creerlo y
empezaron a acercarse otra vez a Dadodín pidiéndole perdón y que jugara con ellos.
Entonces Dadodín y Dido se dieron cuenta de que no es bueno dejar a nadie solo, que lo mejor
es jugar todos juntos sin discutir, sin pelear y dejando que siempre ganen todos.
Desde ese momento nadie estuvo solo en el patio del Capellanía y siempre jugaban todos juntos
y felices.
CRISTINA ROMERO GUISADO (2ºC)
“DIVERPLUS, UN JUGUETE DIFERENTE”
Érase una vez, un juguete llamado Diverplus, que vivía en la biblioteca de un colegio. Diverplus
tenía cuerpo de parchís, cabeza de ajedrez y sus pies y manos eran dados. Era un juguete que no
vivía feliz, porque sus otros compañeros de juegos, como el parchís, el dominó o los dados, se
reían de él, por ser diferente a ellos y porque los niños cuando iban a la biblioteca nunca jugaban
con él, porque no sabían cómo utilizarlo.
Pasaban los días y el pobre Diverplus se llenaba poco a poco de polvo y de telas de araña.
Un día organizaron para los niños de primaria, una excursión al campo, y les permitieron llevar
todos los juguetes de la biblioteca. Diverplus estaba contento porque también lo llevaban a él.
Pero poco duró su felicidad porque al llegar al campo, cuando terminaron de comer y empezaron
a jugar, una vez más no lo quisieron a él. Estaba atardeciendo y a la hora de irse se olvidaron de
Diverplus y quedó abandonado en medio del campo, se hizo de noche y estaba triste porque tenía
miedo y se quedaba sólo. Se acurrucó entre los árboles llorando hasta que se quedó dormido.
Al día siguiente lo despertaron los gritos de unos niños que decían:
-¡Corre María! ¡Mira lo que he encontrado!-
-¡Qué curioso Andrés! ¡Este juguete tiene que ser muy divertido! ¿Nos lo llevamos a casa?-
-Sí María, está abandonado y parece que no tiene dueño-.
Llegaron a su casa y al sacarlo de la mochila, lo encontraron muy sucio, lo limpiaron y estuvieron
toda la tarde jugando con él. Diverplus se alegró mucho porque por fin había encontrado a unos
niños que lo apreciaban y que lo iban a cuidar siempre. Ya era un juguete feliz.
Se dio cuenta de que algunos niños y personas mayores, a veces no sabemos querer a los que son
diferentes a nosotros.
El resto de juguetes de Andrés y de María también supieron quererlo tal y como era.
F I N
NAYARA VILCHES BRITO (2ºC)
“EL PRINCIPE JORGE”
El príncipe Jorge es un caballero de los playmovil muy valiente.
Un día una princesa fue secuestrada de su castillo por un dragón.
Cuando el príncipe se enteró, quiso salvarla, montó en su caballo y salió a buscar
la cueva donde el dragón tenía prisionera a la princesa y luchó contra el dragón y
ganó la batalla.
Salvó a la princesa y vivieron felices y comieron perdices.
FIN
GABRIEL VALERO DOMÍNGUEZ (2ºC)
“LA BATALLA CUADRADA”
El rey blanco estaba en una batalla contra el rey negro, las piezas blancas empezaron el ataque -
han movido el rey-. Y las negras han dicho -¡el rey no se mueve al principio!-.
Después retiro el rey y ataco el caballo y un peón de la negras y las blancas el otro caballo y las
negras la dama, 48 piezas intentan ganar sobre 64 cuadrados.
Y las blancas comieron la dama con el peón -¡bien diez puntos!-.
Las blancas movieron el caballo y -¡jaque mate he ganado hurra!.
ZAKARIA DJELLAL ZENASNI (2ºC)
“LA PELOTA QUE SE PERDIÓ”
Érase una vez una pelota que se llamaba Pon. Pon era una pelota lista, amable,
graciosa y siempre estaba feliz. Un día la dueña de Pon empezó a botarla y luego
la dejó en la esquina y se fue a jugar con otros juguetes. La pelota se sintió muy
triste.
Vino un fuerte viento y la arrastró muy lejos de su casa y se perdió en la niebla.
Pon se asustó muchísimo. Pero la dueña siguió el rastro de Pon y la encontró, se
puso muy contenta. Y todos vivieron muy felices.
NAYRA OJEDA GODOY (2ºC)
“NANCY Y EL DELFÍN”
Nancy es una niña alta y rubia, que vive en un pueblo de costa llamado Paraíso. Ella
es valiente, atrevida y siempre quiso ser veterinaria. Un día fue a su bonita playa y se
encontró un delfín en la orilla. Nancy fue corriendo en su ayuda y empujó fuerte de él
para conseguir que nadara. ¡Lo consiguió! ¡Nancy lo ha salvado! El delfín agradecido
le dedicó un gran salto.
FIN
Ainhoa Prada Figueras (2º C)
“EL PARCHIS DE LOS INSECTOS”
Había una vez una aldea con pocas casas y muchos cultivos. En el campo había unas piezas
de parchís; las rojas se llamaban mariquitas, las azules se llamaban mariposas, las amarillas se
llamaban abejas y las verdes saltamontes.
Estaban muy felices de vivir en el campo, porque podían jugar. Tenían sus casas cerca unas de
otras, tanto que visto desde arriba parecían un parchís. Eran cuatro campos cercanos: uno para
las mariquitas, otro para las mariposas, otro para las abejas y otro para los saltamontes. Y se
visitaban unos a otros dando saltitos por los caminos que los comunicaban como si fueran de
casilla en casilla por un parchís.
Un día hicieron una carrera. Al principio iban ganando las mariposas, después les adelantaron
los saltamontes. Las mariquitas eran muy lentas. Las mariposas casi, casi ganan la carrera, pero
¡ganaron las mariquitas!.
ISABEL RAMOS HERRERA (2º C)
“UN DÍA SIN TRÉBOLES”
Érase una vez, una carta llamada Cartarina, que en su cuerpo no quería tener
corazones, sólo tréboles de cuatro hojas.
Sus amigos le decían que no estaba mal tener corazones, y entonces, la
convencieron. Desde ese día… Cartarina lleva corazones.
FIN
CORINA (2ºC)
3ºA
“DADOLETÍN EL DETECTIVE”
Había una vez en un país muy lejano un señor llamado Apu aficionado a los juegos de
mesa. Solía practicarlo en compañía de su mascota Dadoletín y su amigo Amir. Dadoletín y
Apu eran muy amigos y nunca se fallaban, pero sin embargo Amir era deshonesto y no
sabía perder. Cuando iba ganando seguía jugando, cuando iba perdiendo, sin que Apu se
diera cuenta se metía a Dadoletín en la boca y lo metía debajo de la lengua y luego decía:
•Dadoletín se ha perdido, no lo veo por ningún lado-.
Como si estuviera preocupado, buscaba y buscaba por debajo de la mesa, entre su ropa,
debajo de las alfombras por todos sitios. Hasta que acaba por decir:
- ¡oh que pena! no se puede seguir jugando-.
Apu un día con ayuda de Dadoletín se dio cuenta que Amir se metía a Dadoletín en la boca.
Entonces Amir y Dadoletín planearon una trampa para Amir. Se trataba de ponerle a
Dadoletín picante, para que cuando Amir se lo metiera en la boca chillara y lo escupiese.
•Al fin llego el día esperado. Hicieron una llamada a Amir, para quedar a jugar. La partida
empezó, Apu le dejó ganar dos partidas. Cuando empezó a perder Amir, hizo lo de siempre
se metió a Dadoletín en la boca. Entonces empezó a chillar y a saltar y se dio cuenta que
había sido Dadoletín, era él que le picaba. Apu le preguntó:¿Qué te pasa Amir?-.
Entonces cuando Amir se recuperó le explicó lo que había pasado y por qué lo hacía. Le dijo que
él quería ganar siempre. Entonces Apu le contestó que sólo jugaba para pasar rato con él y con
Dadoletín porque eran sus mejores amigos. Apu le dio el siguiente consejo diciéndole:
•Entre amigos siempre debe haber lealtad como entre Dadoletín y yo.
Colorín colorado este cuento se ha acabado.
Álvaro Betancor Quesada (3º A)
“EL JUGUETE AL QUE NO QUERÍAN”
Érase una vez un dado que se llamaba Pablo. Pablo era un dado muy malo jugando a todo.
Cuando jugaba al parchís o a la oca siempre perdía, porque la persona que lo iba a tirar tiraba
fuerte y a Pablo no se le daba bien tirar números altos. Y siguió perdiendo y perdiendo, hasta
que un día dijo “Cerebrito pequeñito te vas a convertir en muy listito”. El hizo cálculos
fáciles al principio pero después se le fue dando mucho mejor. Y un día dijo a sus amigos
dados:
- ¿Queréis echar una partida a la oca?
Le contestaron:
- Sí
Al principio iba perdiendo, pero después fue mejorando y mejorando…¡Hasta que ganó!. Y se
puso muy contento porque se convirtió en el mejor dado del mundo.
MARÍA DUARTE (3ºA)
“DADOLETÍN EL DADO TRISTE, Y LAS
NAVIDADES FELICES”
Érase una vez, una ciudad donde había muchos comercios: jugueterías, ferreterías,
zapaterías, etc. La juguetería era muy especial, porque tenía juguetes especiales. Al
cerrar sus puertas, los juguetes cobraban vida. Hablaban entre ellos, los coches
teledirigidos hacían carreras, las muñecas saltaban en las camas elásticas, las pelotas
botaban sin parar por toda la tienda desordenándolo todo, las cocinitas cocinaban solas
haciendo la cena para todos y el resto de juguetes hacían fiestas durante toda la noche,
pero al día siguiente, todo estaba es su sitio y nadie podía imaginar lo que había pasado.
Entre todos esos juguetes, había un dado de vivos colores, que no paraba de rodar, al
igual que todos sus amigos. Un buen día, todos los juguetes de la tienda, fueron
desapareciendo porque era Navidad e iban destinados a las casas de los niños en la
noche de Reyes. Dadoletín, se quedó triste y olvidado en un rincón y nadie lo compraba.
El pobre dado no dejaba de llorar. Echaba de menos a sus amigos, y las fiestas que
organizaban juntos hasta el amanecer. Una de esas noches, Dadoletín cerró los ojos y se
durmió pidiendo un deseo: “Por favor, que alguien me compre”. Durante la noche, tuvo
un sueño y se asustó. Al abrir los ojos, vio como los Reyes Magos, estaban cargando sus
camellos con los juguetes que quedaban en la tienda, y sin pensarlo dos veces dio un
salto y se metió en una de las bolsas que llevaban los camellos.
Mientras los camellos caminaban hacia la casa de los niños, Dadoletín se sintió un
poco mareado, pero pronto se le pasó, porque pararon en una preciosa casa, con
jardín, parque infantil, piscina y en el interior un bonito salón decorado con un árbol
de Navidad y debajo de él, unos zapatitos rosas de una niña y otros marrones de un
niño, que además habían dejado comida y bebida para los Reyes Magos y sus
camellos, esperando que les dejaran muchos regalos. Dadoletín y el coche
teledirigido, fueron elegidos para quedarse en esa casa. Al día siguiente, los niños
se quedaron muy contentos con los regalos, y Dadoletín fue feliz por siempre con
esos niños que lo trataban con mucho cariño.
GABRIELA ARMAS ACUÑA (3ºA)
“EL PERRO DE PELUCHE”
Había una vez un niño que se llamaba Aridane, estaba paseando por la calle y
vio una tienda de peluches, entró y se compró un perrito de peluche, ¡se alegró
mucho!. De camino a casa Aridane pensaba en el nombre para su perrito;
- ¡Lo llamaré Fefi!, pensó Aridane.
Dormía con él, jugaba en el parque, lo llevaba al colegio; era como un gran
amigo. Un día Aridane le llevo de excursión al Volcán de Timanfaya. Al entrar
en el autobús Fefi se enganchó su patita:
- ¡Oh no! -, dijo Aridane. Se le había caído su patita.
Al llegar a casa triste, su mamá se la cosió y Aridane se puso muy contento.
FIN
ARIDANE ESPINO LÓPEZ (3ºA)
3ºB
“UN AMIGO DIVERTIDO”
En el recreo, todo era silencio, los niños cabizbajos, los profes con el ceño fruncido y
mucho silencio.
Entonces se me ocurrió una idea, así que, rápidamente reuní a todos mis compañeros en el
patio y les dije:
-Tengo una idea, creo que Dadoletín nos ha abandonado porque ya no jugamos como antes.
Antes, éramos un buen grupo de amigos, jugábamos todos juntos, y si alguno no sabía
jugar, lo ayudábamos, ningún niño se quedaba sólo. Sin embargo, últimamente nos hemos
vuelto egoístas, competimos en lugar de ayudarnos, ¡Ya no nos divertimos!.
Creo, que si nos esforzamos y volvemos a jugar como antes, como amigos, él volverá.
Ese día, jugamos como nunca, no faltó ningún niño, ninguno dejó de divertirse. Y, cuando
ya casi acababa el recreo, se escuchó a lo lejos una divertida canción. ¡Dadoletín había vuelto!, y
ya nunca nos iba a dejar.
Habíamos aprendido cómo tenerle contento.
¡NO DEJEMOS NUNCA DE JUGAR!.
LUCIA FELIPE GUADALUPE (3ºB)
“Boletín”
Boletín era un bolo blanco tímido. Cada vez que le derribaban lloraba. El siempre quería estar
de pie, los otros bolos le decían:
- “Boletín, lo más divertido de los bolos es cuando nos derriban”-.
Y el contestaban:
-“ Ya lo sé, pero a mí me hacen daño y me ensucian”-.
Todos los días Juan, un chico que entrenaba para el campeonato del mundo, iba a la bolera y
todos los días derribaba a Boletín.
Pero llegó el día del campeonato del mundo, el campeón del mundo y rival de Juan, no derribó
a Boletín y Juan quedó campeón del mundo.
Juan se quedó tan contento, que sacó a Boletín de la bolera y puso a Boletín en una vitrina.
Desde ese día Boletín es el bolo más feliz del mundo.
DARIO MÁXIMO GONZÁLEZ DUARTE (3ºB)
“LAS AVENTURAS DE DADOLETIN”
Érase una vez un dado llamado Dadoletín. Un día le tocaron a la puerta de su casa y
le dieron un paquete que era para Dadoletón, su hermano, que vivía mucho más lejos
de su casa. Como se lo tenía que dar salió ya de casa y fue a la de su hermano
Dadoletón. Entonces se encontró con muchas cosas en la selva que es por donde
tenía que ir, y se encontró con: tigres, cocodrilos, tiburones, monos, serpientes y
muchísimos animales mas, y hasta con un león, pero logró salir de la selva, le seguía
un mono pero Dadoletín se tropezó con una espada y mató al mono y logró llegar a la
casa de Dadoletín y le dio un paquete que era un parchís.
Cuando se fue le dijo Dadoletón a Dadoletín: - iré a visitarte muchas veces-. De vuelta
para casa Dadoletón le dio dinero para coger un avión porque Dadoletín estaba
cansado.
DAVID NODA MARTÍN (3ºB)
“DADOLETÍN Y DINOLECTORA”
Érase una vez un rey de los juegos llamado Dadoletín, era un niño muy bueno al que le
gustaba todos los juegos de mesa. Una vez fue a jugar al ajedrez con una amiga que se
llamaba Dinolectora y la amiga le ganó jugando al ajedrez. Dadoletín se enfadó mucho porque
nadie le había ganado pero se le paso el enfado rápido y Dinolectora le enseñó un juego que
Dadoletín no conocía. El juego lo conocía todo el mundo menos él. El juego se llamaba
parchís y le dijo –Dadoletín, ¿me enseñas a jugar por favor?- Le enseñó a jugar y le gustó
mucho y se llevaron muy bien. Y colorín colorado este cuento se acabado.
FELIPE (3ºB)
“DADOLETÍN Y SUS AMIGOS”
Érase una vez un dado que se llamaba Dadoletín. Siempre lloraba porque lo tiraban con mucha
fuerza. Sus amigos fichas y tablero le preguntaban por qué se ponía triste y él respondía:
- los jugadores me lanzan con demasiada fuerza-.
Pero hubo una temporada que no jugaban, entonces Dadoletín se puso contento porque jugaba
con sus mejores amigos, las fichas y el tablero.
Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
¡Fin!
MIGUEL FERRER MORALES (3º B)
“EL REGRESO DE DADOLETIN”
Dadoletín era un dado muy alegre y juguetón, siempre pasaba por las manos de los niños y
niñas del colegio hasta que un día Dadoletín desapareció. Se había quedado en el bolsillo del
pantalón de Carlitos de 1ºB, que era muy olvidadizo. Todos los niños y niñas del colegio
buscaron por todas partes a Dadoletín. Lo buscaron en las clases, en el patio, en el comedor, en
secretaría, en la biblioteca y en el teatro pero no lo encontraban. Colocaron carteles con fotos
de Dadoletín, ofrecían una recompensa a quién lo encontrara, la madre de Carlitos que había
visto los carteles en el super se quedó sorprendida al encontrar a Dadoletín en el bolsillo del
pantalón de Carlitos, entonces fue con su hijo a devolverlo al colegio y todos los niños y niñas
del colegio se alegraron mucho.
FIN
HELLEN MICHELLE MILLAN ZAMORA (3ºB)
LA GRAN AMISTAD ENTRE DADOLETÍN Y SUS AMIGOS
Dadoletín era un dado que vivía con un montón de juguetes. Un día Dadoletín jugó con sus
amigos con el tablero del parchís, el de la oca y las cuatro fichas: la azul, la roja, la amarilla y la
verde. Ganó la azul y las fichas empezaron a pelearse: -"¡Eh, no es justo, yo soy la mejor!", -dijo
la ficha amarilla. -"¡Mentira, yo habría ganado!"- gritó la roja. Dadoletín les dijo: "Parad de
discutir, ¿no veis que vais a ser enemigos?" La ficha azul le respondió: "Tienes razón, aunque
haya ganado, no soy mejor". -" ¿Cómo lo sabes? Yo he pensado lo mismo ..." - añadió la roja.
Todos se abrazaron y se dieron un gran beso en los cachetes. Al final, jugaron al teje y se reían
como ningún niño que haya existido nunca. También se fueron a todas partes con un coche de
juguete: al río, a la montaña, a otros países,... Pero eso sí, tardaban diez días en hacer un viaje.
NATALIA LUCKSTEIN RODRÍGUEZ (3º B)
“LA GUERRA DE LOS OKINIWA”
ÓSCAR ASENSIO COKER (3ºB)
“MI CUENTO”
La mascota del colegio Capellanía del Yágabo Dadoletín, se había ido a la zona de juegos.
Entonces vio como el Parchís que era mágico se fue volando poco a poco y lo siguió hasta
una cueva muy lejana, extraña, fría, larga y húmeda.
El Parchís vio que Dadoletín le seguía y le preguntó por qué le estaba siguiendo, entonces él le
respondió que quería pedirle un deseo.
Dijo el Parchís: -dime lo que quieres pedirme y me lo pensaré-.
Dadoletín le dijo: -deseo que no haya guerra en el mundo- y se lo concedió.
Dadoletín se puso muy contento y se fue a contárselo a toda la clase y después todos le
agradecieron a Parchís su buena acción.
Entonces no volvieron a ver al Parchís en toda la vida, pero por siempre recuerdan su gran
aventura.
DAVID HINOJOSA (3ºA)
“UN DADO CON VIDA”
Érase una vez un dado con vida que se llamaba Dadoletín. Él iba al colegio Capellanía como
un alumno más. Estaba en la clase de 3ºB y su profesora se llamaba Victoria. Era uno de los
más listos, y se llevaba muy bien con sus compañeros. Le gustaba hacer deporte como el
baloncesto, futbol, balonmano, etc... Pero como era un dado no le dejaban jugar en los
equipos, sólo lo ponían de mascota. Un día estaba jugando con sus amigos en la cancha de
baloncesto que está en frente de su casa, y pasó un entrenador y lo vio jugar. Le gustó tanto
como jugador que se acercó a hablar con él y le dijo que si quería jugar en su equipo.
Dadoletín se puso muy contento y aceptó. Se convirtió en uno de los mayores jugadores.
FIN
SIBISE (3ºB)
4ºA
“DADOLETÍN Y LOS JUEGOS FÍSICOS”
Un día, Dadoletín se estaba preparando para salir a jugar con sus amigos Dadote, Dadín y
Dadetón al parchís y luego a la oca, y cuando llegó, ¡¡¡Había muchos más amigos de los que él
se imaginaba!!!. Estaba: Cometi la cometa, Combo la comba, Trompito el trompo, Pupi el
extraterrestre, Polilla la estrella fugaz, Pete el conejo… Dadote le dijo que los planes
cambiaron, que ahora estaban haciendo deportes físicos y juegos físicos. Como saltos de
longitud o moros y cristianos. A pesar de que a Dadoletín le encantaba jugar al parchís y a la
oca, pensó que eso era mejor idea, hacer un poco de deporte, que hacía tiempo que no
practicaba. Al empezar los juegos, Cometi ganó el salto de longitud y Polilla el salto de altura,
Pete ganó la carrera y Pupi la meditación (equilibrio) y Dadín ganó los moros y cristianos.
Dadoletín creía que nunca ganaría un juego o deporte, hasta que llegó su preferido e invencible
juego, el TEJE, por más que lo intentarán ganar, era invencible, incluso los otros dados no
podían con él. Ya todos alegres, de haber podido ganar al menos a un juego (algunos más de
uno), se fueron cansados a sus casas. Dadoletín contó todo lo sucedido. Bueno amigos,
Dadoletín tiene que bañarse porque se le habían manchado los números de sus seis caras,
aunque sólo tiene una cara con ojos, boca y nariz.
UN NUEVO COMPAÑERO
Al día siguiente.
Alarma- beep beep, beep beep-. Hoy le toca a Dadoletín ir al colegio con todos sus
amigos, ya que ayer era domingo.
Madre de Dadoletín: -Dadoletín, ven a desayunar.- Dadoletín se acuerda de que soñó
anoche. Soñó que hizo un nuevo amigo que les enseñó a jugar a la bola canaria,
precisamente porque él era una bola canaria. Al ir al cole ya no se acordaba de que hoy
venía un compañero nuevo. A que no lo adivináis. Seguramente si lo habréis adivinado,
una bola canaria y como Dadoletín ya sabía jugar por el sueño, le ayudó a explicarlo y
jugaron un buen rato.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
ALEX CORREA (4ºA)
“UNA PROFESORA CURALIBROS”
Érase una vez una profesora llamada Victoria, Victoria era muy especial porque se dedicaba a
curar cuentos. Ella, siempre que veía un cuento enfermo lo curaba o si estaba roto lo remendaba,
por lo que les digo y por mucho más, ella era muy especial. Un día vino a la consulta un dado
llamado Dadoletín. Dadoletín era un gran fan de la Doctora Victoria, juntos pasaron algunas
aventuras.
Los niños se reunían a la hora del recreo en la biblioteca para estudiar o leer en la zona de
lectura, jugar al parchís o a la oca en la zona de juego. Esta era una manera entretenida que
tenían para pasar el recreo, no siempre apetece estar en el patio. Pero cuando jugaban dejaban un
dado apartado de los demás, los niños decían que aquella cosa no era un dado, claro que no tenía
la misma forma que el resto de los dados, pues parecía una bolita con lunares, aquella cosa que
nadie quería era Dadoletín.
Dadoletín se sentía muy triste porque siempre se olvidaban de él dejándolo abandonado en una
cajita. Un buen día la Doctora Victoria vio a Dadoletín muy triste y solo, le preguntó a qué se
debía tanta tristeza y Dadoletín le empezó a contar su malestar y su dolor, la Doctora Victoria lo
escuchó atentamente, se quedó pensando y luego dijo:
- No te preocupes Dadoletín, ya buscaremos la manera para que no sigas quedándote solo y te
elijan para jugar. Podemos inventarnos un juego donde los dados como tú, Dadoletín, puedan
participar tanto como los otros dados-.
A Dadoletín se le abrieron sus dos ojitos al escuchar las palabras de esperanza y de
consuelo de la Doctora. Por un momento se imaginó formar parte de los juegos de mesa,
sentir la emoción de los niños,… Mientras soñaba con verse en el zarandeo de los
cubitos dio saltos de alegría y… ¡Tac, tac, tac!, el pequeño dado empezó a dar botes
escaleras abajo. Inmediatamente la Doctora corrió en su ayuda, tras consolarlo y ver que
no se había hecho daño le dijo: - Dadoletín, ¿te has mirado al espejo?, algo mágico ha
ocurrido, ¡vuelves a tener caritas!-.
La cara de Dadoletín se iluminó, siempre había soñado con este momento. El caso de
Dadoletín fue comentado en todo el colegio.
A partir de aquel día no lo dejaron descansar, era el dado que todos los niños querían
tener en todas las partidas.
SAYÉN ZAMORANO PLACERES (4º A)
“DADOLETÍN QUIERE UN HELADO”
Un día a Dadoletín se le ocurrió ir al parque a jugar con su amigo Pelotín. Cuando llegó al
parque vio a su amigo Pelotín en un banco tomándose un helado y Dadoletín quiso uno, pero
no tenía dinero para comprárselo. Hacía mucho calor así que fue a pedirle dinero a su madre,
pero ella tampoco tenía y Dadoletín fue al parque a decirle a su amigo Pelotín, que si le
prestaba dinero para comprarse un helado de fresa, y se lo devolvería otro día. Pero cuando
Dadoletín fue al parque Pelotín ya no estaba. Dadoletín empezó a buscarle por todas partes: en
su casa, en la playa, en las tiendas. Pero no había rastro de él. Dadoletín pensó que había
desaparecido. Tenía muchísimo calor y se acostó en el banco a dormir bajo la sombra de un
árbol, pero no podía dormir porque hacía demasiado calor y de repente, apareció una sombra y
Dadoletín abrió los ojos y era su amigo Pelotín. No había desaparecido, sino que había ido a
por otro helado para Dadoletín, había visto que su amigo tenía mucho calor y pensó que seguro
que le apetecía un helado, y al final los dos comieron juntos un gran helado de fresa y fueron a
la playa a pasar la tarde.
Andrea Hernández Villa 4º A
“TROMPO: EL MEJOR AMIGO DE CARLOS”
Un día trompillo se encontraba aburrido en casa y decidió dar una vuelta por el parque, al llegar
se encontró con trompo su mejor amigo, pero no lo encontró como siempre, feliz y muy
hablador, más bien todo lo contrario. Estaba cabizbajo y tristón, y acercándose a él le preguntó:
-¿Qué te pasa Trompo?-, a lo que Trompo respondió: -¡me duele mucho la cabeza!-. Trompillo
sin dudarlo lo cogió del brazo y se lo llevó corriendo al famoso doctor de juguetes.
Al llegar a la consulta del doctor, se encontraron que en la sala de espera habían un par de
juguetes: una bailarina con un tobillo dolorido, un dado redondo y un oso de peluche sin
relleno, por lo que tuvieron que esperar un buen rato. Cuando les llegó su turno y pasaron a la
consulta, allí estaba el doctor con su bata blanca y el fonendoscopio colgado al cuello, y dice: -
¡hola Trompillo que te trae por aquí!-, y Trompillo le contesto: -he traído a mi amigo Trompo
porque le duele mucho la cabeza-, a lo que Trompo añadió que también estaba muy mareado. El
doctor después de examinarlo un rato y hacerle un par de preguntas, descubrió que lo que tenía
Trompo era agotamiento, ya que su dueño Carlos, un niño de nueve años, no lo soltaba ya que
era su juguete preferido y jugaba con él a todas horas. Había que buscar una solución
urgentemente. El doctor después de pensar un poco, cogió el recetario y escribió: “hay que
poner un juguete nuevo en la vida de Carlos”.
Cuando salieron de la consulta Trompo y su amigo Trompillo se dirigieron a la tienda de
juguetes del barrio, estuvieron dando vueltas por los pasillos viendo todos los juguetes hasta
encontrar uno que le pudiera gustar a Carlos. ¡Por fin lo encontraron!, allí estaba era de color
rojo y con llamas a los lados, era un coche teledirigido. La señora de la tienda se lo envolvió
con un bonito papel de regalo y un gran lazo azul, ahora sólo faltaba que Carlos lo encontrara.
Fueron corriendo hasta la casa, y sin que los vieran se colaron en la habitación de Carlos que
está en la segunda planta, y lo dejaron a los pies de la cama. Cuando Carlos terminó de
almorzar subió a su habitación para hacer los deberes como todos los días, y al coger la
mochila que la había dejado en el suelo se encontró con aquel regalo. Lo abrió con desespero
y al ver el coche se puso muy contento y rápidamente terminó los deberes para jugar con su
nuevo juguete.
Y al cabo de unos días Trompo se recuperó y volvió a ser el juguete feliz de antes.
Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO SE HAACABADO.
LAURA CURBELO ARMAS (4ºA)
4ºB
“TOM Y MARCO, LOS AVENTUREROS”
Érase una vez un niño llamado Marco que vivía en Málaga con su madre Lidia. Un día
estaban recogiendo la casa y Marco se encontró un dado, aunque no sabía lo que era.
Cogió el dado, se lo llevó a su cuarto y lo puso en la mesilla. Por la noche empezó a leer
cuentos de fantasía como “los fantasmas del barco”, y “el ratón mágico”, hasta que se
durmió. Al día siguiente se despertó y al ver el dado pensó que estaba vivo y que le
hablaba. Desde entonces Marco consideró al dado como su mascota.
Después de 3 semanas le dijo a su madre que si podía ir a vivir aventuras con su dado
mascota y su madre le contestó que no podía porque era pequeño. Marco se fue a su
cuarto enfadado pensando qué debía hacer y se le ocurrió una buena idea.
Miró a la ventana, cogió el dado y se escapó de casa por ella. Al salir del pueblo, ya
estaba muy cansado y comenzó a pensar en ponerle nombre al dado. Finalmente
decidió ponerle Tom. Mientras andaban sin parar vieron un río que descendía de una
montaña, Marco cogió un palo y empezó a escalar la montaña con el dado a cuestas. Al
llegar al rio fue corriendo a beber agua, pero se dieron cuenta que un león se acercaba.
Se asustaron tanto que cuando iban a salir corriendo las piernas de Marco no le
respondían. En ese momento Tom dijo:
-¡Tírame con toda tu fuerza Marco!-
Marco apuntó y lanzó a su mascota en dirección al león, pero falló. Entonces el león le
atacó y Marco se tiro al agua y perdió el conocimiento. Al rato se despertó en la orilla.
-¿Dónde estará Tom?-se preguntó Marco-. Pronto lo vio al lado suyo y le dio un fuerte
abrazo.
El león se había ido y Marco decidió continuar el camino junto a Tom. Recorrieron
ciudades y pueblos hasta que salieron de España. Una vez en Francia se adentraron en
un bosque extraño y vieron a una persona que traía comida en una cesta. Como
tenían mucha hambre decidieron pedirle comida. El hombre, llamado Pablo, les regaló
unos pasteles y zumo. Después de comer les entró sueño y se pusieron a dormir la
siesta bajo un gran árbol. Al despertar el hombre ya se había ido, pero les había
dejado unas manzanas.
-¡Qué persona tan buena!-exclamó Tom. Sigamos andando para ver qué otras
aventuras encontraremos en el camino.
Al salir del bosque se toparon con una casa en medio de una llanura. Entraron y no
había nadie, pero había comida, así que decidieron quedarse unos días. Cuando se
gastaron los alimentos emprendieron de nuevo el camino. Cuando llevaban unos
minutos andando divisaron en el horizonte una manada de rinoceronte y se asustaron
mucho. Volvieron corriendo a casa, cogieron un látigo, una cuerda e hicieron una
trampa para rinocerontes. Un rinoceronte quedó atrapado en una trampa y el resto
de compañeros se asustaron y se alejaron.
Hablaron con el rinoceronte y después de que se tranquilizase lo liberaron.
Siguieron su camino tranquilamente hasta que escucharon un ruido de caballo
detrás de sus cabezas. Al mirar había seis caballos. Se acercaron a uno de ellos y
pudieron montarlo y cabalgar por la pradera durante mucho tiempo. Fue algo
increíble.
Durante muchos días continuaron viviendo aventuras incontables junto a su
caballo. Finalmente llegaron a París y se quedaron allí unos días con la abuela de
Marco. Ésta les invitó a cenar en un lujoso restaurante francés. La abuela los llevó a
lo más alto de la torre Eiffel y jugaron durante horas en los jardines de alrededor.
Se despidieron, cogieron el caballo y siguieron camino al norte. Pasaron por
Amsterdam y durmieron una noche en un oscuro bosque donde conocieron al ratón
Latón que les regaló un queso holandés. Descendieron hacia el sur y después de un
mes de camino llegaron por fin al las montañas de los Alpes. Allí subieron al pico
más alto y clavaron una bandera de España con sus nombres escritos en ella. Como
hacía mucho frío decidieron irse a Italia. En el camino encontraron un bosque de
árboles frutales, como manzanos, ciruelos,.. y comieron y recogieron comida para
llevar en la mochila.
Llegaron a Roma y corrieron una carrera de caballos en el Coliseo. Allí obtuvieron un
premio de dinero que les permitió coger un barco hasta Sicilia. Esta preciosa isla
tenía unas playas maravillosas. Allí estuvieron Marco, Tom y el caballo durante una
semana. Se bañaron cada día y se pusieron muy morenos. Volvieron a embarcar
hasta Orán y por el desierto recorrieron un largo camino lleno de riesgos hasta
Melilla. Tuvieron que sortear un fiero puma que quería devorarlos, un nido de
serpientes que hicieron asustar al caballo y casi estuvieron a punto de caerse al
suelo. Allí, en Melilla, los abuelos de Tom les recibieron con mucha alegría, los
llevaron al teatro, al cine,… Fueron unos días muy felices.
Otro barco los llevó de regreso a Málaga. Lidia, la madre de Marco no estaba
enfadada después de tanto tiempo sin ver a su hijo. Lo recibió entre abrazos. Desde
entonces, Tom y Marco vivieron juntos como grandes amigos.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
HUGO PÉREZ TOVAR (3ºB)
LAYONEL (4ºB)
5ºA
“PALOMITA Y SUS JUGUETES DE VIAJE”
Palomita era una paloma muy divertida y juguetona. Sus amigos venían a jugar a su casa y
ella les prestaba sus juguetes, pero un niño pesado siempre venía y les espantaba, entonces
palomita un día decidió irse de viaje. ¿No sabéis a donde fue?. A Lanzarote una isla muy
bonita y calurosa. Visitó muchos lugares como Famara, Timanfaya, etc. Encontró la casa
perfecta y mientras iba a por la casa ¡zazzzzzz! un halcón chocó contra Palomita y calló, el
halcón se arrepintió y ayudó a Palomita. El halcón la invitó a que se quedara una noche.
Comieron y jugaron con los juguetes de Palomita pero al dormirse, el halcón se iba a
comer a Palomita pero se holló un ras ras ras ras y se cayó el árbol. Palomita se escapó de
la casa de halcón y volvió a su casa. Juró no fiarse nunca más de un halcón.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
NIKO CORREA (5ºA)
5ºB
“LA HISTORIA DE LOS JUEGOS”
Érase una vez en el reino de los juegos un niño llamado Dadoletín. Era un niño muy
travieso y mentiroso. Un día Dadoletín le dijo a su amiga Parchita: - sabes que hay un
lobo-. Parchita corrió aterrorizada. Dadoletín fue a decirle a Parchita que era una broma
y Parchita se fue enfadada a su casa. Pero ese mismo día cuando brillaba la luz de la luna
Dadoletín se vistió de lobo y fue tocando de puerta en puerta aterrorizando al pueblo y a
todos los juegos, pero el alcalde Biblicolorín que era muy listo, sabía que el lobo era
Dadoletín y le dijo a todo el pueblo que se vistieran de lobos y que aterrorizaran a
Dadoletín.
AITOR GONZÁLEZ DUARTE (5ºB)
6ºA
“MASCOTA DEL COLEGIO”
Había una vez un juguete que le gustaba comer tarta y un día, se comió un
bizcocho, le sentó tan mal que tuvieron que mandarle a comerse una galleta.
Una vez se comió un bizcocho de chocolate, de naranja y de melocotón, por la
noche de tanto comer se puso malo y vomitó. Al día siguiente el juguete se lo dijo a sus
padres y ellos se enfadaron tanto y tanto que no le dejaron comer más bizcocho.
El juguete se enfadó mucho que se encerró en su cuarto y no quiso salir durante
todo el día. La madre al ver al juguete tan triste subió al cuarto y habló tranquilamente
con él.
Después de estar durante un gran rato.
- DIJO LA MADRE : ¡ ¡ Juguete, juguete!! No ves que lo que te decimos es por tu
bien, porque no puedes estar comiendo siempre dulces. Porque eso es muy malo para la
salud, lo que tienes que comer es más fruta y verdura.
- DIJO EL JUGUETE: ¡¡ vale, vale!! No volveré a cometer los mismos errores.
Y los dos muy contento se fueron a comer una ensalada de fruta.
Ya sabéis amigos comer frutas y verdura que es muy saludable.
Colorín colorado este cuento lo he acabado.
AIRAN CRUZ PEREZ 6°A
Dadoletín se levantó, hizo lo que hace siempre, desayunó, se duchó, etc.…
La clase empezó, era la clase de ciencias. El profesor es desgarbado, viejo y lo más interesante es que es un científico
looooooooocooooo!!!!!!!!!.
Al final de la clase Dadoletín se quedó el último en salir ya que no le hacen mucho caso.
-¿Profesor, profesor?- preguntó Dadoletín.
No lo escuchó porque no estaba. Había una puerta entreabierta y a Dadoletín le picó la curiosidad, entonces entró.
Él se quedó estupefacto al ver lo que era. Es un transportador de películas.
-Si me entro que pasará—pensó Dadoletín.
Apretó unos botones, unas palancas y ¡zas!. No sabía dónde se encontraba. Se desplazó a la película ‘’Toy Story’’ Y se
pasó a llamar Dadoletín Lightyear.
Todos los juguetes de Andy se quedaron asombrados. El perro salchicha Slinky dijo:
-¡Eh! ¿Quién eres tú?-preguntó.
-Pues soy, ¡Dadoletín Lightyear!- exclamó Dadoletín – sin saber mucho como iba la cosa.
Todos le preguntaban que puedes hacer, de donde eres etc.
Y él respondía:
-Vengo de la vida real no de una peli y soy de Lanzarte y me hizo una chica fantástica llamada Patricia etc.-explicó
Dadoletín.
Al día siguiente se lo pasaron muy bien jugaron Andy le gustó mucho pero a la mañana siguiente Dadoletín se aburrió
un poco y quería volver a casa con su vida normal aunque se lo pasaba muy bien.
-Chicos, me lo he pasado muy bien pero tengo que llegar a casa- comentó Dadoletín.
Todos muy tristes le dijeron que lo comprendían. Entonces Dadoletín como tenía que volver con el transportador de
películas, no sabía dónde, pero sus amigos le ayudaron.
La operación transportadora empezó a las 22:00h. Salieron por la ventana, buscaron por todas partes y no encontraron
nada hasta que Dadoletín miró hacia el garaje, estaba allí.-
ALEJANDRO CÓRDOBA 6º-A
“LA AVENTURA DE DADOLETÍN Y EL PERRO”
Érase una vez, un dado llamado Dadoletín al que le gustaba jugar al parchís y
nunca le elegían para jugar. Un día, le escogieron para jugar una partida pero al
pobre niño nunca le salió el cinco y la perdió. El niño muy enfadado tiró a Dadoletín
a la basura. Dadoletín se puso muy triste y se fue enfadado a la calle.
Un perro pasó por allí, le vio triste y le preguntó:
-¿Qué te pasa?
-Nadie quiere jugar conmigo- respondió Dadoletín.
-Ya encontrarás a alguien que quiera jugar contigo.- dijo el perro.- Además yo no
tengo dueño y ahora nadie me acaricia ni nada.
-¿Y te sientes mal por eso?
-No, porque ahora voy donde quiero y cada día conozco un lugar nuevo.
-¡Qué guay! – dijo Dadoletín olvidándose de todo.
-¿Quieres acompañarme?- preguntó el perro.
Dadoletín asintió con la cabeza.
Al día siguiente, Dadoletín y el perro caminaron hasta llegar a Francia. Allí
comieron cruasanes y vieron por primera vez la Torre Eiffel.
Debajo de la Torre había un mimo que la verdad lo hacía muy bien y Dadoletín le dio
1€.
Se quedaron como dos meses allí hasta que un día vino un OVNI y se los llevó a la
luna.
Cuando llegaron él se quedó mirando a ver lo que estaba haciendo el perro porque
estaba comiéndose un trozo de la luna.
-¿Qué haces?- preguntó Dadoletín.
-Es que me han dicho que la luna es de galleta.
AROA CORUJO CORUJO (6ºA)
“LAS AVENTURAS DE DADOLETÍN Y RONI”
En una ciudad a las afueras de América Central vivía una niña a la que llamaba Natalie, era una
buena niña.
De pelo castaño claro, no más de un metro treinta, tenía unos ojos marrones oscuros que
transmitían pura seguridad, era muy atenta en clase y le encantaba leer.
Natalie decía que leer era lo mejor que se podía hacer cuando uno estaba aburrido.
Le gustaba leer todo tipo de aventuras, pero también le gustaba mucho jugar con sus peluches
Dadoletín y Roni.
Un día Natalie decidió combinar las dos cosas que le gustaba hacer, así que cogió a sus peluches
y los sentó alrededor de una mesa de té y les contó un cuento; Caperucita Roja.
Natalie les dijo a sus peluches que tenían que interpretar el cuento como si fuera una obra de
teatro. A las 5 en punto el té estaba listo para tomar porque se había enfriado un poco, la niña le
dio el té a sus peluches y estos parecían cobrar vida. ¡Un té mágico! Exclamó Natalie.
De repente Roni dijo:
— Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
— Son para verte mejor—dijo Dadoletín con un pañuelo de abuelita rodeándole la cabeza.
— Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes! Prosiguió Roni con la capa roja
— Son para oírte mejor — siguió diciendo Dadoletín.
— Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
— Son para... ¡comerte mejor! — y diciendo esto, a Dadoletín se le calló el pañuelo de la
cabeza y apareció una máscara de lobo malvado que se abalanzó sobreRoni que estaba
disfrazado de Caperucita y lo devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.
Natalie se quedó impresionada y pensó que ahora que sus juguetes habían cobrado vida, podrían
ser sus mejores amigos pero de eso nadie se podría enterar.
La niña empezó a contarles más historias a sus nuevos amigos para enriquecer su cultura y a
ellos les encantaban las historias así que cada fin de semana interpretaban una después de tomar
el té, cosa que les resultaba muy agradable.
Fue un secreto que permaneció siempre guardado.
CARLA CÁCERES FERNÁNDEZ (6º-A)
Érase una vez, un niño llamado Juan, y que no tenía amigos. Por la mañana de Navidad le
regalaron un coche de juguete al que le llamó Cochecito, en esa misma noche pidió que su
coche cobrara vida. A la mañana siguiente, se despertó, y no lo encontraba, pero de repente,
salió de debajo de la cama y dijo:
-¡Hola, Juan!, ¿qué tal has dormido?
-Bien, ¿y tú?- dijo Juan.
-Espera un momento, ¡estás vivo!- Se sorprendió Juan.
Sí, no te acuerdas de que ayer por la noche pediste que cobrara vida.-Dijo Cochecito.
Era verdad, porque fue la noche perfecta para pedir un deseo. Juan y Cochecito prometieron ser
siempre los mejores amigos para siempre y también prometieron los dos guardar el secreto de
que Cochecito vivía.
Cochecito tenía un sueño, que era conducir solo por la carretera de verdad, entonces Juan le iba
a ayudar, y pensó en ponerle un imán positivo a Cochecito y otro imán negativo al coche de su
madre y cuando la madre de Juan vaya a salir con el coche le seguía, porque un imán positivo y
otro negativo se atraen. Cochecito se puso muy contento cuando probaron la idea de Juan.
Ahora Juan tiene un sueño que es jugar al hockey, pero su madre no le dejaba y Cochecito le iba
a ayudar porque Juan ya le ayudó con su mayor sueño.
Un día Cochecito le dijo a Juan una cosa para que se la dijera a su madre que es:
-Mamá, por favor déjame jugar al hockey, es mi mayor sueño, y dentro de unos años con la
práctica seré muy bueno jugando.
Su madre se lo pensó mucho y al final aceptó. Juan al cabo de los años practicó y fue muy
bueno. Y siempre Cochecito y Juan estuvieron juntos para siempre.
CÉSAR FERNÁNDEZ BARRERA (6º-A)
“LA MUÑECA Y EL TESORO PERDIDO”
Había una vez, una muñeca que se llamaba Carolina, un día ayudó a todos los juguetes pobres del mundo, ¿quieres
saber cómo pasó todo? pues no pares de leer.
Ella era una muñeca muy buena, siempre pensaba en los demás más que en ella misma. Un día, cuando llegaba del
colegio de los juguetes, la madre le dice:
-Hola cariño, ¿me puedes traer del cajón la caja de madera?- le pregunta la madre.
-Sí, claro- dijo Carolina.
Cuándo ella estaba cogiendo la caja de madera encontró un mapa, entonces fue a preguntarle a su madre.
-Mamá, mamá ¿qué es este mapa?-pregunta Carolina.
-Este mapa es de cuando yo era pequeña, me lo encontré en el parque, mi madre, o sea, tu abuela, me decía que era de
un tesoro perdido. Lo estuve buscando, pero como no lo encontraba, me aburrí de ello.- le explicó la madre.
Ella se emocionó muchísimo cuando la madre le explicó que era de un tesoro perdido, cogió el mapa y fue rapidísimo
en busca del tesoro.
-Primero debo de ir al parque de juguetes- dice Carolina.
Cuando llegó, empezó a seguir las instrucciones del mapa. Se volvió loca para descifrarlas, porque estaba muy
estropeado, pero consiguió descifrar las instrucciones. Después de seguirlas, Carolina ve una X en el suelo.
-¿Pero esto qué es?, ¡ah!, ya sé, aquí está el tesoro- se dice a sí misma.
Ella empezó a escavar, a escavar y a escavar, después de un buen rato, ve el tesoro.
-¡El tesoro perdido!- se emociona Carolina.
Cogió el tesoro y se lo llevo a la madre para que lo viera.
-¡Mira mamá, he encontrado el tesoro perdido!- dice emocionada Carolina.
-Que bien, vamos a abrirlo- dice la madre.
Cuando lo abrieron se encontraron muchísimo dinero, como Carolina siempre pensaba muchísimo en los demás, quiso
donarlo a todos los juguetes pobres que hubieran en el mundo.
Así fue como Carolina ayudó a todos los juguetes pobres del mundo, todos fueron felices y comieron perdices.
¡Fin y colorado, este cuento se ha acabado!
CLAUDIA SOFÍA BUZZO GARCÍA 6º A
“El cumpleaños de Dadoletín”
Érase una vez un dado que se llamaba Dadoletín,hoy era su cumpleaños.
Dadoletín invitó a sus amigos los juguetes: puzzles, muñecas, cuentos, marionetas…etc.
Lo celebraron en su casa con piscina. La madre de Dadoletín fue a la tienda a comprar:
gusanitos, papas,chupa chups, una tarta de oreo…etc
Los puzzles le regalaron una camiseta con una foto de él, las muñecas un osito de
peluche, los cuentos un monopoly y las marionetas una nintendo X L. ¡ La tarta estaba
buenísima !
Dadoletín siempre se dormía en su cama con el osito de peluche que le habían regalado
las muñecas.
¡¡¡ Fue 1 día genial !!!
“DADOLETÍN Y SU MUNDO EXTRAÑO”
Dadoletín no es un niño cualquiera. A él no le gustan las nuevas tecnologías: no juega a la playstation3,
no se conecta al Twenti y no sabe usar el ordenador.
A Dadoletín le gusta el fútbol pero sus amigos prefieren la tele y el ordenador antes de jugar con él.
Dadoletín explica a sus amigos que estar tantas horas ante la pantalla del televisor y ordenador puede
dañar la vista y que hay otras cosas mejores que hacer, como estudiar o practicar deportes.
Además muchos de los aparatos que utilizamos contaminan porque aunque no lo parezca el microondas,
el secador, el móvil y la televisión gastan electricidad y eso hace que haya más centrales eléctricas e
incluso nucleares. Esto quiere decir que no es bueno abusar de los aparatos electrónicos o automóviles.
Al día siguiente Dadoletín fue a casa de uno de sus amigos y le preguntó:
- ¿Quieres ir a la cancha a jugar al fútbol?
- No lo sé, porque estoy a punto de conseguir el prestigio 7 del Call of duty.
- Pero, ¿cuánto tiempo llevas jugando?
- Dos horas y media.
Después de oír eso, Dadoletín se había ido decepcionado. Pero tuvo una gran idea, que era organizar un
festival de deportes en su barrio.
A la mañana siguiente fue al ayuntamiento de su barrio para pedir permiso al alcalde. Él aceptó y le dijo
que era una gran idea.
Dos días después, Dadoletín estuvo anunciando el festival por el barrio. Su amigo de la radio le ayudó a
publicitarlo, y fue casa por casa diciéndoles a niños y adultos que el viernes empezaría el gran festival de
deportes.
El día llegó, era viernes y al llegar Dadoletín se llevó una gran sorpresa al ver que todos sus amigos y
sus vecinos del barrio estaban allí.
Al entrar les explicó los deportes y juegos. ¡Había de todo! Cancha de fútbol, minicampos de baloncesto,
torneos de pádel... Enseñó las normas de los deportes tal y como le habían enseñado a él.
Después del gran festival todo cambió. Los niños del barrio les encantaban practicar deporte, e incluso
formaron un equipo de fútbol. Dadoletín ya no vivía en un mundo extraño, ahora era su mundo ideal.
ELOY BARRERO BERNAL (6ºA)
Érase una vez, un dado llamado Dadoletín que vivía cerca de una playa de arena dorada. Él era muy
simpático y le gustaban los juegos y el deporte como a su amigo Gerónimo, una ficha de ajedrez.
En aquel día de calor, a Dadoletín se le ocurrió una gran idea como a los dos les gustaban los deportes
fueron a surfear a la playa al lado de su casa.
Al llegar allí, Gerónimo exclamó sorprendido:
-¡Menudas olas!
-¡Síiii! seguro que podremos aprovecharlas-dijo Dadoletín.
Antes de meterse en el agua se pusieron crema para protegerse del sol y no quemarse, más tarde
jugaron en la arena e hicieron un gran castillo muy bonito. Después, se pusieron el cháquet, ese traje
que cubre todo el cuerpo para no tener frio al estar mucho tiempo en el mar, se prepararon para coger
olas y…:
-¡Al agua!- gritaron con fuerza.
Entran, cogen muchas olas y hacen una especie de competición. Al terminar de hacer surf cuentan las
olas que han cogido y gana Gerónimo:
-¡He ganado!- exclamó con alegría.
-Lo has hecho muy bien-admitióDadoletín.
Como estaban cansados, decidieron acabar y para recobrar fuerzas, se comieron el bocadillo que traían
en su mochila.
Vuelven a casa, y se ponen a jugar a las cartas hasta que Gerónimo, decide irse.
Los dos amigos se despiden:
-Espero que te haya gustado este día de playa- dijo el pequeño dado.
-Por supuesto, otro día repetimos- propuso.
-¡Hecho!- responde.
-¡Bueno adiós!- se despide.
GERMÁN CAMACHO RODRÍGUEZ (6º-A)
¡Hola!, me llamo Dadoletín y soy un niño un poquito despistado pero con mucha imaginación.
Un día en el colegio la señorita Dominó, nos dijo que teníamos que hacer una redacción sobre el espacio, pero
en ese momento en el que la señorita hablaba, tocaron a la puerta y antes de que la señorita pudiera abrir,
entra muy nerviosa la madre de Dadoletín, que le dice:
-¡Dadoletín! Deprisa, recoge que hoy tenemos que ir al dentista y se nos hace tarde.
-Ya voy, espera un momento.
Dadoletín recogió lo más deprisa que pudo y salió con su madre, la señorita salió detrás diciendo:
-¡Dadoletín,no olvides la redacción!
A lo lejos Dadoletín exclama:
-¿Sobre el espacio, verdad?
- Sí, claro.
A la mañana siguiente la señorita mandó leer a Dadoletín su redacción:
-Me llamo Dadoletín, vivo en una casita no muy grande, hay una cocina con suficiente espacio para una
nevera, una ventana, unas mesas con sus sillas etc…
Un baño en el que no entramos los tres, porque en mi casa somos mi madre, mi padre y yo , pero bueno con
suficiente espacio para entrar de uno en uno, también hay un salón que a mí me parece enorme, pero como mi
madre lo tiene con tantas plantas parece más pequeño, también está la habitación de mis padres, que en ella
como no entro mucho, no me parece ni muy grande ni muy pequeña, hay suficiente espacio y por último mi
habitación, que no es muy grande ni muy pequeña, pero con el suficiente espacio para una cama y un
escritorio y lo más importante, una gran ventana donde todas las noches, con mi telescopio veo las estrellas,
el Sol y todos los planetas que giran alrededor de él, como Marte, Mercurio o la Tierra. Fin.
Los compañeros de Dadoletín le dieron un fuerte aplauso por su imaginación, al principio, todos se estaban
riendo, pero al final todos comprendieron que lo había hecho genial.
FIN.
GRETHE DAMORA RODRÍGUEZ (6ºA)
Dadoletín era un dado, que siempre estaba triste, ya que tenía un error de fábrica, él había sido fabricado con
una parte más pesada que otra, este problema le hacía siempre caer en la posiciónuno. Nadie lo quería en sus
partidas de parchís ya que no querían sacar un número bajo para noavanzarlentamente, y por eso Dadoletín
siempre era desplazado.
Los demás dados siempre se reían de él, se burlaban porque nadie lo quería, Se le había pasado muchas veces
por la cabeza, la idea de acabar con todo y largarse no volver nunca.
Un día, surgió algo imprevisto en una partida a un jugador de nombre Maison, le faltaba una casilla para
ganar, tiraba y tiraba y nunca conseguía sacar ese uno, harto, decidió salir de la partida, de repenteescuchó
algo, era la vocecilla de alguien no sabía de quien así que se acercó a dónde provenía esa voz. Se dio cuenta de
que era de un pequeño dado, Maison quedo atónito al ver que podía hablar con un dado
-¿Qué te pasa? preguntó Maison
-Que nadie me quiere en sus partidas porque tengo un defecto, siempre saco el número 1
De repente a Maison se le encendió la bombilla
-¡Vaya! dijo con que siempre sacas uno, yo necesito un uno para ganar mi partida
-¿De veras? Preguntó Dadoletín, pues a que esperamos vamos a ganar
Al llegar a la mesa, Maison dijo:
-Es mi turno, sacaré ese uno y tiró a Dadoletín decidido
Nadie sabía el defecto así que todos confiaban en que perdiera pero un momento, cual fue la sorpresa había
sacado un uno
Maison había ganado,Dadoletín estaba muy contento, había demostrado que él también podía ayudar. Los
demás dados callaron ante aquel sorprendente acontecimiento, nunca imaginaron que aquel dado que no era
como los demás podía servir para algo.Con esta historia quiero referirme que aunque seas diferente a los
demás tú tambiénpuedes.
Recordad: Lo difícil se consigue y lo imposible se intenta.
JAVIER FRAILE CRUZ (6ºA)
Esta historia empieza con nuestro gran amigo Dadoletín, un día de estos él estaba hablando con
su amigo Juanjo sobre el estuche de los deberes que les había mandado su profesor Don Martín
en esta conversación interviene el malvado Libreto el rufián y roba la posesión mas preciada de
Juanjo, el estuche, le robó su lápiz familiar, un lápiz muy valioso, y Juanjo le dice a Dadoletín:
-¡Maldita sea! Me han robado mi lápiz familiar.-dice Juanjo muy enfadado-
-Tranquilo, iremos a por aquel rufián.-dice Dadoletín-
Entonces empiezan a perseguir a Libreto y el coge el tren hasta Noruega.
-¡Bien!, con qué esas tenemos, entonces tendrán que perseguirme tanto tiempo como sea
necesario hasta que se cansen.-dice en tono burlón Libreto-
-¡Corre Juanjo, tenemos que arrebatarle aquel lápiz a Libreto!-exclama Dadoletín-
-¡De acuerdo!-responde Juanjo-
Y así nuestros amigos persiguen a Libreto por Tailandia, Reino Unido, Ucrania y Francia hasta
que dice Dadoletín: ¡Vasta! así no lo cogeremos nunca, pero tengo un plan, Libreto ha estado
cogiendo el tren para huir de nosotros pero si le esperamos en la estación de tren no tendremos
que perseguirlo.-idea Dadoletín-
-¡Muy bien!, pues llevaremos a cabo tu plan- dice Juanjo-
Entonces lo llevan a cabo y pillan a Libreto y les confiesa una cosa:
-¡Vale!, está bien, me habéis pillado, pero solo quería el lápiz para dibujar unos amigos en mi
interior.-confiesa Libreto-
-¿Entonces por qué no lo dijiste?-pregunta Dadoletín-
-Porque tenía vergüenza de que se rieran de mí-dice Libreto-
-Pues nosotros seremos tus amigos.-dice Juanjo-
Y así nuestro protagonista encontró a un nuevo amigo.
FIN
JORGE BETHENCOURT CURBELO (6º A)
Érase una vez, un niño llamado Arón que tenía un soldadito de juguete. Era su juguete favorito y
siempre jugaba con él.
Un buen día, se fue a jugar al parque con los amigos y se llevó el soldadito.
Cuando llegó lo perdió y se puso muy triste.
Entonces, llegó a casa llorando y le dijo a su madre:
-Mamá, he perdido mi soldadito y no sé donde está.
La madre le respondió:
-Seguramente se te cayó en el parque mientras estabas jugando.
Al rato, la madre de Arón lo acompañó al parque a buscarlo.
-¡Mamá, lo encontré!-exclamó el niño súper ilusionado-.
Cuando llegaron a casa la madre le dijo a Arón:
-A partir de ahora es mejor que no lleves juguetes al parque porque los puedes perder.
-¡Vale mami! -le contestó el niño-.
Entonces Arón no perdió ni el soldadito ni ninguno de sus juguetes nunca más.
LAURA DEL CARMEN DÍAZ INOSTROZA (6ºA)
“LA HISTORIA SOBRE EL AVIÓN Y EL TREN”
Érase una vez, un avioncito y un trencito llamados, Pelusa y Motita. Un día, ellos dos se encontraron en el
parque y, se saludaron.
¡Hola! ¿Qué tal estas?- Pregunta Pelusa.
¡Hola¡ Estoy muy bien- Respondió Motita.
Pelusa se cayó en el columpio y se hizo mucho daño.
¿Estás bien Pelusa?-Pregunto Motita.
Estoy bien, tranquila, no fue casi nada solamente fue un raspón pero gracias por preocuparte-Dijo Pelusa
Luego los dos se tiraron por el tobogán y se pusieron muy contentos.
A continuación, las madres los enviaron a tomar un helado.
¡Se me ha quedado el cerebro congelado¡-Exclamó Pelusa.
Después, los dos se despidieron porque se iban a ir a la casa a dormir ya eran las 21:30h de la noche.
¡Hasta mañana!-Dijo Pelusa.
Igualmente Pelusa-Respondió Motita.
Al día siguiente, los dos tuvieron que ir al colegio y se encontraron.
A Motita se le olvidó hacer los deberes.
¡Se me ha olvidado hacer los deberes!-Dijo Motita.
¡UY!-Exclamó Pelusa.
Luego fue el recreo y los dos jugaron al escondite con 4 amigos más.
Y le tocó contar a Pelusa.
1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,quien no esté escondido tuvo tiempo de esconderse-Dijo Pelusa.
Pilló a Motita y tocó la sirena de que terminó el recreo.
Luego tuvieron Inglés y después Música.
A continuación fueron juntos hacia la puerta del colegio y se despidieron.
¡Adiós!-Dijo Pelusa.
¡Adiós, hasta mañana!-Dijo Motita
LAURA DANIELA CARDONA TASCÓN (6º-A)
Un pequeño juguete llamado Dadoletín, tenía un sueño maravilloso.
El quería ser un juguete muy usado y, él decía:
- Yo quiero que mi dueño Pablo me quiera, porque después de cinco años que me tuvo
como su juguete favorito ya no me quiso más.
Al cabo de un año, el niño dijo:
- ¡Mamá, mamá! ¿Dónde está aquel juguete que me compraste hace ya cinco años? Y la
madre dijo:
- Está en tu cajón de la habitación. ¿Para qué lo quieres?
- Para poder jugar con él otra vez, como hace seis años.
- ¡Pues vale! Pero ten cuidado, que es una reliquia.
Y entonces el juguete empezó a oír la conversación.
- Me van a utilizar otra vez, es mi sueño hecho realidad.
Y el niño empezó a correr para jugar con él y divertirse todos los días.
El juguete dijo:
- Este es mi sueño hecho realidad. ¡Bien, va a volver a jugar con migo!
LUIS MANUEL ESPINO ROMERO (6ºA)
“DADOLETÍN Y LOS ANUNCIOS”
Érase una vez, un pequeño dado llamado Dadoletín, se sentía muy, pero que muy triste, para entender bien esta
historia, hay que ir unas semanas atrás.
Dadoletín estaba viendo la tele como de costumbre todos los viernes con sus amigos: Rojita y Marcelito. De repente,
vieron un anuncio de una nueva consola, se llamaba Playstasion3.
A partir de hoy todos los niños y niñas de su país comenzaron a tener esta consola.
Dadoletín se sentía muy triste, porque ahora nadie quería ir al parque a jugar a la pelota, al escondite, a saltar a la
comba o a cualquier otro juego, sino que ahora preferían jugar multijugador con sus consolas.
Él no quería tener esta consola, porque a Dadoletín no le gustaban estas ``maquinitas´´, sino que prefería jugar a
cualquier otro juego en el parque.
Dadoletín pensó que esto no podría seguir así, por eso se le ocurrió gastarle una mala jugada, podríamos decir así, a
sus amigos.
Un día cuando estaba preparado, grabo un vídeo, promocionando el parque, de esta manera todos los niños verían este
anuncio y dejarían sus consolas a un lado para ir al parque. Y así fue todos los niños, al día siguiente estaban en el
parque jugando en los columpios, tirándose por el tobogán...
Dadoletín, por fin después de semanas sin ver a sus amigos les preguntó:
-¿Qué tal estáis?-preguntó Dadoletín a sus amigos.
-Muy bien-contestaron a la vez Rojita y Marcelito.
-¿Y tú?-preguntó Rojita.
-¡Muy mal! -contestó un poco triste Dadoletín.
-¿Por qué?-preguntó muy extrañada su amiga Rojita.
-Porque llevaba semanas sin verte y a Marcelito, y pensé que os había pasado algo.
En ese momento Rojita y Marcelito, lo entendieron todo y supieron que no podían estar jugando durante semanas a la
consola y que tendrían que dejarla un poco de lado e ir más al parque a jugar a cualquier otro juego más físico.
Desde aquel día todos los niños de el país de ``Juegolandia´´ supieron que lo que decía Dadoletín era verdad y que no
había que hacerle caso a todos los anuncios. Dadoletín jamás volvió a ser triste.
COLORÍN, COLORADO, ESTE CUENTO SE HAACABADO. :)
MARÍA CEDRÉS DUCHEMENT (6ºA)
“UN PULPO QUE QUERÍA HACER AMIGOS”
Había un dado que se llamaba Dadoletín. Que llegó nuevo a un colegio, él quería un amigo, a
continuación dijo: ¿Queréis ser mis amigos?
-Si nos demuestras que eres un buen amigo - dijeron los alumnos.
-¡Vale! pero que queréis que haga.
- Queremos que seas amable, comprensivo....
Llegó a su casa y dijo: ¿cómo se puede hacer amigos?- Dijo Dadoletín-.
Su madre le contestó-Tú sabes cómo se puede hacer un buen amigo pero tienes que buscar en tu
corazón.
Llega al colegio al día siguiente y lo intentó pero no lo consiguió y lo siguió pensando y dice su
madre: te doy una pista pero la tienes que averiguar.
La pista era, no tienes que ganártelo con un premio te lo tienes que ganar a pulso, sabes por qué
un amigo es para siempre? no para utilizarlo y después tirarlo a la basura.
Siguió pensando y pensando y no tuvo resultado, pero un día se dio cuenta.
Fue al colegio y les trató como un amigo de verdad no como una marioneta así se hicieron
amigos.
A Dadoletín le hizo tanta ilusión que cuando terminaran de jugar, de comer, de hacer los
deberes....
Fue a su casa y la dijo muy contento a su madre, ya tengo un amigo y voy a conseguir más se lo
propuso e hizo tantos amigaos que no sabía ni con cual jugar primero.
Pero dijo: y.. ¿si hacemos el grupo de los amigos? Dijo Dadoletín- sí, pero como se llamará.
Ya sé -dijo Dadoletín- lo llamaremos “el grupo de los mejores amigos” y jugaron mucho. Al
final se divirtieron mucho.
MOISÉS ALONSO NOLASCO (6º-A)
Hace mucho tiempo, había un dado llamado , él siempre se divertía con dos chicos que venían
siempre a su casa y él, claro, como era un dado de oca, siempre estaba jugando durante horas
con los dos chicos. Un día se estaba preparando pero los dos chicos no vinieron y él se extrañó,
al día siguiente tampoco vinieron y Dadoletín se empezaba a aburrir, pasó un mes y tampoco
vinieron así que Dadoletín se aburría. Un día se abrió el armario, Dadoletín se alegró tanto que se
saltó pero no eran los dos chicos, sino la madre, y entonces bajó la cabeza, ella lo tiró a la basura
del contenedor y Dadoletín pasó ahí mucho tiempo hasta que se dijo:
-Voy a salir de aquí y viviré una aventura.- dijo muy serio-
Y así lo consiguió, cuando iba por la calle se encontró con un perro y le dijo:
-¡Hola! me llama Dadoletín y tú ¿Cómo te llamas?- PreguntóDadoletín con alegría-
-Me llamo Wuf y me he perdido, ¿me podrías ayudar?- le preguntó, con tristeza-
-Yo también me he perdido, si quieres vamos juntos.- le propuso Dadoletín-
-¡Sí por favor!- Dijo Wuf saltando de alegría-
-¡Vale! pues vamos.-dijo Dadoletín-.
Así Dadoletín conoció a un nuevo amigo y se fueron juntos hacia la aventura y a buscar la casa
de Wuf. Los dos amigos se fueron contando su vida y cómo vivían hasta que pasó un coche y les
mojó porque había un charco, después empezó a llover a cantaros. Dadoletín y Wuf siguieron
como si nada. Hasta que Wuf dijo que este lugar le sonaba, siguieron caminado y se encontraron
la casa de Wuf y tocaron el timbre, la madre de Wuf se alegró tanto que casi se tira al suelo. Él le
señaló a Dadoletín y su madre le dijo que le faltaba un dado y que se podía quedar para siempre.
Así Wuf y Dadoletín vivieron juntos y felices.
NICOLAE RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ (6º A)
“EL JUEGO DE DADOLETÍN”
Érase una vez, un dado llamado Dadoletín que vivía en una caja transparente,
redonda y pequeña, ahí vivían más cosas, como: fichas, más dados y cuatro barriles.
Ellos vivían cerca de un tablero de parchís, pero ellos no eran los que jugaban, los
humanos sí.
El mayor sueño de Dadoletín era jugar algún día al parchís, pero los humanos nunca le
cogían siempre elegían a los otros dados.
-¡Hola! ¿Qué tal? – Dijo Dadindín (el mejor amigo de Dadoletín)
-¡Hola, no muy bien! ¿y tú? – le respondió Dadoletín
-Yo bien, pero, ¿tú por qué estas mal?- le preguntó Dadindín
-Porque lo humanos nunca me eligen para jugar al parchís, y me gustaría por lo menos
tocar el tablero.-le dijo triste Dadoletín.
Entonces Dadindín inventó un plan para que los humanos en vez de elegir a los otros
dados eligieran a Dadoletín.
Su plan era intentar entre todas las fichas y entre los barriles que se moviera la caja y
Dadoletín fuera el único que se quedara en la parte alta de la caja, pero, no funcionó.
Al día siguiente, Dadindín fue a buscar a Dadoletín a su casa para decirle si quería ir
con él a jugar al fútbol, pero, no estaba en su casa, entonces Dadindín buscó por todos
sitios para encontrarlo y de repente, ¡ZAS! Dadoletín cayó desde unos 5 metros de
altura a su caja.
Y COLORIN COLORADO ESTE CUENTO SE HA TERMINADO.
PAULA BARRIOS GÓNZALEZ (6ºA)
“LOS AMIGOS SON PARA SIEMPRE”
Érase una vez, un dado llamado Dadoletín y un oso llamado Pedro, ellos eran buenos amigos y
siempre estaban juntos para lo bueno y para lo malo y un día pasó algo fantástico.
-¿Quedamos para ir al cine el viernes?-Dijo Dadoletín ilusionado.
-Primero se lo tendré que preguntar a mi madre-Dijo Pedro.
-¡Vale!, por la tarde voy a tu casa y se lo digo-Dijo Dadoletín con una sonrisa en la cara.
-¡Vale, adiós!-Dijo Pedro subiéndose a la guagua.
Por la tarde Dodoletín tenía que ir a la casa de Pedro para haber si la madre le dejaba ir al cine
con él el viernes.
-¡Toctoc!- Tocó en la puerta Dadoletín.
-¡Hola Dadoletín! -Dijo la madre de Pedro.
-¡Hola! -Dijo Dadoletín
-¿Dejas ir al cine conmigo a Pedro el viernes?
-¡Vale! -Dijo la madre de Pedro.
El viernes llegó y..
-¡Hola Dadoletín! - dijo Pedro
- Corre que se nos hace tarde.-dijo Dadoletín apurado
Y ellos corrieron para entrar pero no pudieron llegar a tiempo. Ellos se pusieron muy tristes
pero la madre de Dadoletín dijo que para el próximo viernes podían quedar de nuevo y llegar
antes para entrar, entonces ellos se alegraron.
RAQUEL ARROCHA RODRÍGUEZ (6ª-A)
Érase una vez una ficha de dominó, se llamaba María pero todas las demás fichas la llamaban Mery, ella era
totalmente diferente a las otras fichas.
Ella era castaña con los ojos grandes y marrones, ¡era súper guapa!
Un día, Mery se fue a jugar con sus amigos: Manolo, Patricia, Pepe y Leonor. Era la hora de comer y la madre
de Mery (Cathy) la llamó. De repente Mery le dijo a su madre:
-Mami, ¿me vas a regalar algo mañana por mi cumple?
-¡Ah…! mañana lo verás.
Mañana era un día muy especial para Mery porque iba a cumplir 10 años.
Todos acabaron de comer y se pusieron a ver la tele menos Mery, a ella le gustaba mucho leer y se ha leído
todas las historias de Jerónimo Estiton, todas las historias de Harry Potteretc. Ella estaba leyendo en su
habitación.
Se estaba haciendo de noche y Mery cada vez estaba más nerviosa. Era la hora de cenar, todos cenaron,
empezaron a ver una peli pero no la terminaron de ver porque ya era tarde. Se fueron todos a la cama y Mery
estaba muy nerviosa.
Al día siguiente, Cathy despertó a Mery diciéndole ¡Feliz Cumpleaños! Cathy se había levantado muy
temprano para hacerle una tarta a su hija. Cuando se levantó se comió dos trozos de bizcocho que le había
preparado su madre.
Mery estaba muy contenta porque sabía que se lo iba a pasar muy bien.
Mery tenía colegio, y su madre la llevó. Cuando llegó todos los profesores y los alumnos le
dijeron:¡felicidades! Ella estaba muy contenta porque ya tenía 10 años.
Por la tarde, ella invitó a sus compañeros/as de clase y se fueron todos al cine a ver la película de Los Pitufos
2, y después al Burger King.
Después de la fiesta, Mery había escrito en su diario secreto que esa fue su fiesta más divertida que había
tenido en su vida.
Finalmente, cuando llegó Mery a su casa abrió todos sus regalos.
SOFÍA BARDERAS PLAZA (6º A)
“LA HISTORIA DE PITUFO PITUFÍN”
Era un juguete llamado Pitufo Pitufín, era un muñeco muy bueno y alegre pero a la vez estaba triste porque
su dueña, Patricia, no le hacía ni pizca de caso.
Laura, la princesa era también muy simpática pero siempre que no le hacían caso se enfadaba mucho. Ha
Pitufo Pitufín no le caía muy bien no siempre hay que ser el centro de atención como él decía.
Un día la princesa le dijo a Pitufo:
- Pitufo, escucha tienes que cuidarte más el pelo, está muy apagado y sin volumen, no como el mío el más
bonito del mundo entero.
-Laura, escucha no te lo creas tanto ¿sí? , me caes bien pero algunas veces no te aguanto siendo sinceros.
Siempre quieres ser el centro de atención ¡Estoy harta de ti !
-No pensé que te molestaría tanto- dijo muy triste Laura
-Lo siento, Laura yo... no...
-Mira sabes... déjalo - dijo enfadada
De pronto vino Silvia una muñeca muy guapa y la mejor amiga de Pitufo Pitufín.
- ¿Que ha pasado? He visto a Laura roja como un tomate - empezó Silvia
-Le he dicho que lo siento -dijo triste
-¡Oh ! ¡Amigo! No te preocupes ya verás como todo se pasa
¡Vale¡ - le animó Silvia
- Gracias Silvia, me pongo mejor cuándo sé que hay una verdadera amiga a mi lado - le dijo Pitufo dándole
un abrazo
- Si hay algún problema me lo cuentas ¡vale!
- ¡Sii! - dijo riéndose Pitufo
- Ahora vete a pedirle perdón a Laura que está muy triste
- No querrá hablar conmigo
- No se sabe si no lo pruebas, venga - le animó
-¡Vale!
Pitufo se acercó a Laura, que estaba llorando.
Laura, Escucha siento lo que te dije antes es que me sentí agobiado - empezó a decir Pitufo
- Tranquilo todo está arreglado - dijo - algunas veces agradezco que digan lo que sienten
- ¿De verdad? -dijo Pitufo
- Sí
- ¡Eh! Parece que ya os habéis arreglado - intervino Silvia
- ¡Sí! - dijeron a la vez
- Me alegro - contestó
- Oye, Laura, ¿me ayudarías a que le vuelva a gustar a Patricia? - preguntó Pitufo
- Por supuesto - sonrió Laura
- Gracias
Más tarde Pitufo Pitufín estaba muy guapo, con el pelo muy bonito (como decía Laura ) De
pronto ¡ Oh, no! Llegó Patricia ¡No los podía ver vivos!
De pronto Patrcia entró en la habitación y vio a Pitufo Pitufín muy guapo.
- ¡Vaya! ¡Qué bonitoo! - dijo asombrada
Más tarde empezó a jugar con Pitufo Pitufín él estaba muy contento.
Está historia enseña que las apariencias engañan que las personas parecen malas pero son
buenas.
YAIZA VAQUEIRO MARTÍN (6º A)
“EL RECORRIDO DEL TREN POR LA LUNA”
Érase una vez, un ``tren´´ que soñaba en descubrir el espacio entero. Él vivía en una casa de un
niño que coleccionaba todas las clases de trenes, pero aquel tren que tenía, era especial porque
estaba vivo y el niño no lo sabía.
Un día, el niño lo llevó a pasear con él en el coche de sus padres, se durmió y tenía la ventana
abierta y el coche paso encima de un bache y al niño se le cayó el tren de las manos por la
ventana.
El tren se salvó porque pasaron por los campos de la ciudad. El tren se puso en marcha hacía la
montaña porque vio la estación de las naves espaciales, cuándo llegó a la cima, se infiltró en la
estación, el cohete estaba apunto de despegar pero él ya estaba en la nave, comenzó la cuenta
atrás``10-9-8-7-6-5-4-3-2-1´´- despegue- dijo el comandante de la estación por el micrófono.
El tren vio el espacio, cuándo llegaron a la luna los astronautas, él bajo directamente de la nave y
también vio la tierra, estrellas y otros planetas, le gustó ir al espacio volvió a la tierra y él fue el
primer tren que viajó a la luna.
JOHN OLIVEROS MONTE (6º-A)
6ºB
¿FUEGO?
En el cuerpo de bomberos de lego city, dos bomberos no paraban de meter la pata en todo momento. Sus
nombres eran: Max y Tom, los dos eran ayudantes pero les hubiera gustado ayudar a apagar fuegos.
Su primera vez estaban ellos solos de noche en el cuartel. Max estaba impaciente y le dijo a Tom:
-Tranquilo colega, hay que estar muy atento por si a caso pasa algo-.
Max le respondió tan tranquilo: -No puede pasar nada-.
Y de repente se escuchó una alarma. Max le preguntó a Tom: -¿Qué es ese ruido? -¿Pues no lo sé? responde
Tom. -Seguro que es para que nos relajemos más-. Dijo Max.
Tom y Max con la sirena se durmieron y a la mañana siguiente se encontraron un titular muy peculiar en el
periódico, el titular ponía: -Casa arde, pero sin heridos ¿Dónde estaban los bomberos?-. A los pocos minutos
el jefe los llamó. Su jefe se llamaba Matías y era muy malo, en su despacho el jefe los degrado a ayudantes y
esto es todo, hemos llegado al principio de la historia. Otra vez lo dejaron al cargo del cuartel.
Max dijo: - Haber si no metemos la pata esta vez-.
Y entonces la sirena suena de nuevo.
-Esta vez no fallaremos-. Dijo Tom.
Cogen el equipo y el camión y rápido se dirigieron al incendio.
- Mira, humo-. Dijo Max nervioso.
Cogen la manguera y disparan el agua al montón de humo y se escuchó un grito que decía:
-Basta ya.
Max y Tom miraron y era una barbacoa, por eso sale tanto humo. A la mañana siguiente otro titular que
decía: -bomberos estropean una barbacoa y el jefe los llamó de nuevo y les dijo que como metan la pata una
sola vez más los echarían del cuerpo de bomberos.
Al cabo de un tiempo hubo un gran incendio en el bosque y todos los bomberos fuero a extinguirlo, eso
significaba que no había ni un bombero salvo Max y Tom libres. Su superior les recordó que no podían salir
porque sino los echaban. Unos minutos después suena la sirena esta vez no sabían qué hacer en esta ocasión,
se podían jugar sus puesto por salvar vidas ha personas.
Tom dijo: -Yo me lo juego todo ¿Dónde está el incendio, Max?.
-Están en la plaza número 12- .Dijo Max. Se prepararon y salieron a toda mecha con el
camión de bomberos.
Max le preguntó a Tom:-¿Esa no es la casa de Matías?. Le dijo Tom:- Si vive con su hijo y
mujer por qué-. -Porque podría ser la suya la casa que esta incendiada-. Dijo Max. Al final
llegaron, y sí era la casa de Matías, dentro estaban encerados la mujer y el hijo.
-Max tu apaga el fuego, yo iré dentro.
Al final consiguen apagar el fuego y todos estaban a salvo. Los bomberos que habían ido a
apagar el fuego fueron a la plaza y todos aclamaban a Max y Tom.
El jefe les dio un abrazo y les dijo:
Chicos ya no sois ayudantes si no subcapitanes.
Y al cabo de unos años, cuando Matías se jubiló Max y Tom pasaron a ejercer de capitanes. Y
no se les da nada mal.
AYTAMI(6ºB)
“DADOLETÍN Y SUS JUEGOS”
Había una vez un dado llamado Dadoletín. Dadoletín era un dado muy agarrado. El tenía
muchos juguetes y no se los quería prestar a nadie. Los amigos fueron a casa de Dadoletín y él
no les hizo caso. Prefería estar con su osito de peluche, antes que estar con sus amigos. Los
amigos de Dadoletín se llamaban: Trompito, Rayita y Parchita.
Ellos decidieron no ser amigos de Dadoletín por un tiempo haber si él reflexionaba. Pero no, él
no reflexionó y se quedó sin sus mejores amigos sólo por querer más a un juguete que no vale
nada a querer a sus mejores amigos.
Trompito, Rallita y Parchiti se pusieron muy pero que muy tristes. Entonces la madre de
Dadoletín decidió hablar con él para ver si reflexionaba, pero seguía con su amigo el peluchito
y no quería a nadie sólo a su peluchito.
Al día siguiente Dadoletín se fue al colegio y vio a sus amigos con otros niños. Entonces eso le
dio mucha rabia y ahí fue cuando se dio cuenta que sus amigos valen más que un osito de
peluche y que había perdido a sus mejores amigos sólo por un osito de peluche. Tiró el osito de
peluche a la basura porque ya no lo quería más. Finalmente decidió hablar con Trompito, Rallita
y Parchiti. Ellos le dijeron que nunca se habían enfadado con él si no que quería que
reflexionase sobre lo que había hecho. Pero finalmente Dadoletín les dio todos sus juguetes para
que se los dieran a los niños pobres que no tienen nada, ni que comer.
FIN
PAULA GUTIÉRREZ PASANTES (6ºB)
“DADOLETÍN”
Era una mañana tranquila en Elike. Todos los habitantes del pueblo dormían
profundamente... Todos excepto Dadoletín. ¡¡RIN!!, ¡RIN!!. El despertador sonó.
Dadoletín saltó de la cama, y corriendo fue a vestirse. - ¡Es la hora de ir a clase de
conducir! - exclamó alegremente. El único sitio que Dadoletín amaba era la autoescuela
de la señorita Pinza. Aunque nunca conseguía el carné, pero él no se iba a rendir.
Dadoletín siempre aprobaba el examen teórico, pero cuando llegaba el examen práctico
se ponía tan nervioso que suspendía. Lo había intentado ya hasta cuatro veces.
De camino a la autoescuela se encontró a su amigo Trompito y fueron juntos a sacarse el
carné... - bueno, ya hemos llegado - dijo Dadoletín.
A las nueve en punto, los estudiantes entraron en la clase de la señorita Pinza y se
sentaron en los pupitres. - Buenos días, chicos- dijo la señorita Pinza. La lección de hoy
será sobre el giro. - ¡DADOLETÍN! y ¡TROMPITO!, ¿Qué estáis haciendo?- gritó la
señorita,- nada, nada - exclamaron los dos a la misma vez. La señorita los cogió a los dos
y los llevó a la sala de los castigos....
UNA HORA MAS TARDE...
- Trompito, ¿cuánto ha pasado? - preguntó Dadoletín.
- Sólo han pasado dos horas y medias.
De repente se escucha la puerta, los dos miraron hacia atrás y era la señorita Pinza.
Dadoletín y trompito le pidieron perdón y la señorita les dijo que sólo tenían otra
oportunidad y que a la próxima no los dejaba sacarse el carné.
A la mañana siguiente fueron otra vez a las clases de conducir, ellos se portaron bien,
aprendieron todas las señales y pasos que tenían que tener en cuenta.
Así que hicieron el examen práctico y el teórico y les salió muy, muy bien... y pudieron
tener el carné.
Desde ese día aprendieron que para conseguir algo se tienen que portar bien.
BENCHEY MARTÍN MARTÍN (6ºB)
“PELUDÍN Y LA LECCIÓN DE MAITON”
Había una vez, un conejo llamado Peludín que un día iba brincando por el prado
desesperadamente hacia el colegio porque llegaba muy tarde. Nada más llegar, la
profesora que era muy formal pero a la vez muy estricta, le regañó por llegar tan tarde.
Peludín, avergonzado por las risas de sus compañeros se disculpó a su profesora por haber
llegado a esa hora. Los demás alumnos, que eran muy malos, comenzaron a mandarle
notas ofensivas como todos los días. El las leyó. En estos decían cosas como: eh!
Gordinflón, ¿Por qué has llegado tan tarde? Me has estropeado mi estupenda broma que
consistía en ponerle pegamento a la silla en la que te sueles sentar pero gracias a ti, mi
mejor amigo Matizón se ha sentado ahí por equivocación y todavía no lo ha descubierto.
Y recuerda, no se lo digas a nadie o ya sabes que pasará, tú eliges, o te pego o te quedas
calladito.
Peludín, se sintió muy mal, ya que siempre le acosan por su aspecto e interior pero
no se atrevió a decírselo a la madre, ni al padre, ni a la profesora… En conclusión, a nadie.
Después del recreo el conejito se quedó dormido en clase; ya sabéis que por la mañana
corrió muy pero que muy rápido para llegar al colegio lo antes posible.
Peludín, mientras la profesora Rosinea explicaba una nueva lección sobre naturales y
predicaba en el desierto para él, este descansaba y sonaba tranquilamente.
El pequeño estaba soñando que el mundo era conquistado por el mismo y nadie se
burlaba de otros ni los otros de ellos y que era un universo lleno de paz y alegría. Todos
compartían, jugaban, estudiaban, descansaban, trabajaban…etc. Además, todos los árboles
soltaban golosinas y por supuesto otras frutas y frutos secos.
Pero un día precioso de arcoíris, apareció un enorme chico llamado Maitón, que era el niño
tan borde que le mandó la notita a Peludín. Al suceder semejante cosa, el líder (Peludín)
debía realizar algo rápidamente o en cambio el mundo dejaría de ser limpio y amistoso.
Durante un ligero momento se oyó un silencio total pero de pronto, justo cuando Maitón iba
a hablar en ese extraño sueño, se oyó un grito espantoso: - Peludín, ¿es que acaso estas
dormido o qué?. ¡Estamos en clase pero obviamente no en casa o en el SPA!. Espabila que
si no te estallas como una pita jovencito’ dijo la profesora Rosinea con una voz muy aguda
y preocupada. Lo mira de reojo.
En el momento en el que se oyó esa profunda voz, Peludín imaginó que Maitón estaba
chillando: - Tus habitantes son muy buenos para ser verdad. Deberían vivir en mi mundo
cruel y oscuro en el que no se dormía-. El gobernador Peludín, que no estaba de acuerdo con
esas palabras dijo en voz alta: -No estoy de acuerdo, Maiton, no me gusta ni tu
personalidad, tu aspecto ni tu comportamiento, ¡pero no es que me esté burlando de ti!.
Simplemente…-. Entonces se oyó de nuevo otro tremendo ruido, ¡era la sirena de incendio!.
De aquel susto, Peludín salió aterrorizadamente al exterior del edificio junto a sus
compañeros. Al tranquilizarse el asunto, el pequeño conejo empezó a redactar su corto
sueño mientras todos sus amigos le escuchaban detenidamente asombrados.
.
DE VUELTAA CLASE Y A CASA
Después, cuando las clases acabaron, Peludín volvió a su casa gracias a todas esas
aventuras. Día tras día, Peludín empezó a recordar cómo empezó esa amistad tan pésima
con Maiton. De repente, se empezó a abrir un gran círculo en forma de nube imaginaria en
el que salían todas las imágenes de ese día de primaria.
Todo empezó así: Un día muy ventoso en el que empezaba primaria, a Maitón y a Peludín
les tocó juntos en pareja en la misma mesa. Peludín, que era muy trabajador, hacía todos
los deberes. Pero en cambio, Maiton era muy plasta y molestón.
Maiton, empezó a molestar a Peludín, y ese día fue en el que Peludín se enfadó por
semejante tontería. El protagonista, cuando dejó de recordarlo, empezó a madurar sobre
que a esa edad de unos seis años, no se entienden muy bien las razones pero si que era
una tontería.
Al día siguiente, Peludín se atrevió a perdonar a Maiton y todo se arregló.
DANIELA ARROYO BELLO (6ºB)
“EL JUGUETE DE TOMI”
Tomi, es un niño que siempre quiere juguetes nuevos, un día le pidió a sus padres uno nuevo y
ellos le regalaron uno. Así día tras día le compraron uno, hasta que sus padres le dijeron que no,
que ya no le comprarían un juguete más hasta que se le rompieran porque ya no jugaba con los
que tenía. A Tomi se le ocurrió una idea, romper un juguete para que le compraran otro nuevo,
pero su madre lo vio romper un juguete. Tomi le enseñó el juguete roto a su madre y la madre le
dio un juguete que a ella se lo dieron de chica, pero la madre le dijo a Tomi que sí rompía el
juguete le castigaría dos meses en su habitación sin juguetes nuevos. La madre también le dijo
que sí no lo rompía durante un mes le compraría el nuevo juguete espacial.
Tomi decidió no romper el juguete y tener mucho cuidado con él, así que decidió ponerlo en
su cuarto muy bien escondido para que no se rompiera durante el mes. Pero la madre no vio a
Tomi jugar ni un día con él. La madre le dijo a Tomi que si no jugaba con el juguete no le
regalaría el juguete espacial. Tomi sacó el juguete de donde lo escondió y se aburría mucho con
él, no puede decir frases al apretar un botón, no puede sacar las alas. Tomi ya se estaba
aburriendo del juguete. Él solo llevaba cinco días con él pero ya no podía jugar con el juguete se
aburría un montón. Un día por la noche Tomi no podía dormir así que miro a las estrellas y vio
una estrella que brillaba un montón así que pidió un deseo, que el juguete que le dio su madre
fuera más interesante.
A la mañana siguiente el juguete se volvió totalmente de color azul y parecía que era nuevo.
Ahora Tomi no paraba de jugar con él, le gustaba mucho, sólo le gustaba ese juguete no paraba
de jugar con él. Cuando había pasado el mes ya no quería un juguete nuevo, le gustaba más el que
le había regalado su madre porque era mejor. Pero lo que no sabía Tomi era que su madre pintó el
juguete y lo arregló. Así que ese día Tomi aprendió que tiene que jugar con un juguete antes de
pedir uno nuevo.
ANDREY DAVID SEBASTIÁN (6ºB)
``SOUP, CAPITÁN SOUP´´
Había una vez un niño muy pero que muy creativo, que tenía, un pequeño soldadito de juguete
llamado Soup, Capitán Soup. Ese muñequito es el protagonista de nuestra historia.
Todo empezó con la misión huida, consistía en salir de aquel lugar negro y oscuro
donde atrapaban a miles como él, pero no permitiría que lo atraparan ya que él era capitán del
grupo de militares de élite llamado S.E.A.L. Lo intentó pero aquel hombre lo atrapó y lo llevó a
un lugar llamado TOY PLANET.
Allí lo compraron y lo llevaron a Lanzarote. Pero una tarde aquel niño lo perdió porque
se le cayó en un parque donde conoció a su camarada Price. Allí unos grandes dientes lo
atraparon y no lo soltaban hasta que al fin lo soltaron en unas manos tan suaves que no paraba de
resbalarse, pero se escuchó: - eso no, caca - y algo lo tiró al piso.
Con su entrenamiento en las fuerzas especiales consiguió avanzar por todo el parque,
incluso domó a una paloma para transportarse más velozmente pero por desgracia resbaló y cayó
en el jardín de un orfanato. Allí lo encontró un niño llamado Alex.
Soup pensaba que Alex lo iba a capturar sin embargo Alex lo cuidaba y vivía con él
muchas aventuras, al cabo de unos años se encariñaron, Soup hasta llegó a sentir pena cuando los
padres elegían a otros niños en vez de a él.
Un día una familia acogió a Alex. Se mudaron y casi perdió a Soup pero lo encontró.
Pasó tanto pánico que prometió nunca separarse de él. Eran como hermanos de sangre.
FIN
DAVID LUZURIAGA CURBELO (6ºB)
“MI AMIGA INVISIBLE”
Ana es una niña de siete años, divertida, inteligente y muy, muy, muy TRAVIESA. Vive en un pequeño
pueblo, retirado de la ciudad, cerca de un gran lago azul, con sus padres, su abuela, y sus dos
hermanas mayores, Natalia y Rebeca.
Es verano, y faltan doce días para su cumpleaños. Ana espera que este cumpleaños sea el
más especial, pero para eso, tendrá que portarse bien. Una calurosa mañana, Ana quería ir a la playa,
pero sus padres no podían llevarla, ya que tenían una importante reunión de trabajo. Entonces, se
puso muy pesada, esperando un sí como respuesta, pero no lo consiguió; siempre consigue lo que
quiere, porque se acaba enfadando mucho, como ahora. Entonces, se encerró en la habitación y no
quiso saber nada. Después de estar allí un rato enfadada, fue al armario de juguetes, pero odiaba todo
lo que tenía y no quería jugar con nada. De repente, vio en una esquina de la habitación su pequeña
bicicleta, a la que le tenía tanto cariño antes de haber tenido todos aquellos juguetes que tiene ahora.
Empezó a recordar todos aquellos buenos momentos que había tenido con ella, pero ya lo daba como
algo pasado, algo que no volvería a suceder, ahora tendría juguetes mejores el día de su cumpleaños,
pero claro, no lo dudó ni dos veces que aun faltaban siete días, y que se le pasaría el tiempo muy
lento. Entonces, se le ocurrió una idea, cogió la bicicleta, se puso su chaqueta, y en cuanto estaba ya
lista, lo primero que se le ocurrió fue salir por la ventana, el problema, no era bajar ella, sino, bajar la
bicicleta, lo tenía difícil, ya que su habitación estaba en la segunda planta de la casa, pero,
sigilosamente, bajó hasta el garaje a por la gran escalera de su padre, cuando venía de vuelta, pasó por
el salón, donde sin querer, le dio a la lámpara con toda la escalera, se escuchó un gran ruido en la casa,
pero Ana salió corriendo con la escalera para arriba, hasta que llegó a su habitación, y la dejó caer por
la ventana, así tenía más fácil lo de bajar ella, pero seguía teniendo el mismo problema, el de bajar la
bicicleta. Ana, no se rendía, y decidió buscar otra solución, en cuanto la abuela bajó a ver qué era
aquel ruido tan extraño, Ana, decidió, definitivamente, tirar la bicicleta por la ventana, y luego bajar
ella. Al llegar abajo, vio que la bicicleta se había hecho mil pedazos, y se puso muy, muy triste, no sabía
cómo decírselo a sus padres.
Al rato, después de mucho caminar, quiso descansar, y decidió sentarse en un banco
cerca de la casa de su tío, al que tenía miedo ver porque se podía chivar a la madre de
que la había visto allí. Se empezó a sentir cansada, y en cuanto se sentó, se quedó
dormida. Pasó la tarde, y llegó el anochecer, cuando se despertó, se encontró en una
cama grande, y en una habitación muy colorida, en donde pensó: -Vaya, esta habitación
se parece muchísimo a la habitación de los invitados de la casa de mi tío Quique-. En
cuanto la niña se veía muy confusa, se abrió la puerta. - ¿Hola, eres tú Quique?- Dijo la
niña asustada. Después de unos cuantos minutos, Ana empezó a hablar para sí misma, y
a preguntarse cosas, como: - ¿Qué hago yo aquí? - ¿Esta es la casa de Quique? - ¿Qué es
lo que ha pasado?-. Ana, se iba preguntando cosas, unas tras otras, pero no se
contestaba ninguna. De repente, se acordó de las historias que le contaban los niños
mayores en el colegio, historias malas y fantasiosas, de juguetes que tenían vida, de
fantasmas, y las que más le gustaba a Ana eran las historias de los amigos imaginarios.
Ana se acordó de aquella amiga imaginaria que se había inventado hace muchísimo
tiempo, pero según ella, ya que podían tener vida los juguetes, pues también podían
tenerla los amigos imaginarios, entonces, quiso volver a imaginarse a Tania, aquella
amiga invisible, quiso contarles todas sus cosas y secretos, como si hablase sola, pero
para ella, hablaba con su mejor amiga Tania. Hablando, hablando y hablando, se olvidó
de que tenía que volver a casa, entonces, decidió volver a su casa con su amiguita
invisible.
Al rato, después de mucho caminar, quiso descansar, y decidió sentarse en un banco
cerca de la casa de su tío, al que tenía miedo ver porque se podía chivar a la madre de
que la había visto allí. Se empezó a sentir cansada, y en cuanto se sentó, se quedó
dormida. Pasó la tarde, y llegó el anochecer, cuando se despertó, se encontró en una
cama grande, y en una habitación muy colorida, en donde pensó: -Vaya, esta
habitación se parece muchísimo a la habitación de los invitados de la casa de mi tío
Quique-. En cuanto la niña se veía muy confusa, se abrió la puerta. - ¿Hola, eres tú
Quique?- Dijo la niña asustada. Después de unos cuantos minutos, Ana empezó a
hablar para sí misma, y a preguntarse cosas, como: - ¿Qué hago yo aquí? - ¿Esta es la
casa de Quique? - ¿Qué es lo que ha pasado?-. Ana, se iba preguntando cosas, unas
tras otras, pero no se contestaba ninguna. De repente, se acordó de las historias que le
contaban los niños mayores en el colegio, historias malas y fantasiosas, de juguetes
que tenían vida, de fantasmas, y las que más le gustaba a Ana eran las historias de los
amigos imaginarios. Ana se acordó de aquella amiga imaginaria que se había inventado
hace muchísimo tiempo, pero según ella, ya que podían tener vida los juguetes, pues
también podían tenerla los amigos imaginarios, entonces, quiso volver a imaginarse a
Tania, aquella amiga invisible, quiso contarles todas sus cosas y secretos, como si
hablase sola, pero para ella, hablaba con su mejor amiga Tania. Hablando, hablando y
hablando, se olvidó de que tenía que volver a casa, entonces, decidió volver a su casa
con su amiguita invisible.
A la hora de cenar, las hermanas de Ana, le avisaron de que bajara, que tenía que
cenar. Ana bajó, y cuando se fue a preparar su plato, preparó otro al lado del de ella.
Todos la miraron asombrados, - Ana, sólo somos seis personas, no siete.- Afirmó la
madre. - No mamá, ahora hay una persona más en la familia, os la voy a presentar,
miren. - TANIAAAA! Ven! Está la cena preparada, tú te sientas a mi lado, ¿vale? ¡Vale! -
Dijo Ana muy contenta. - ¡Nena, no hay nadie, siéntate ya y ponte a comer, anda!- dijo
la madre alucinada. Cuando empezaron a comer todos juntos, se escuchó decir a Ana: -
Tania, ¿Te gusta la cena? Seguro que sí, es mi cena favorita.. Todos acabaron de cenar,
y cuando ya estaban recogiendo, solo quedaba Ana en la mesa. -Ana, ya has acabado
de cenar, ponte el pijama, lávate los dientes, y para cama. Venga, y déjate de tonterías,
que ya no son horas. - Dijo la madre. - Espera mamá, estoy esperando a que Tania
termine de cenar, no la voy a dejar aquí sola. - Dijo la niña. Más tarde, cuando Ana ya
tenía el pijama puesto, ya se había lavado los dientes, y ya se iba para cama, llegó la
madre y le dijo que si quería que le contase el cuento de todas las noches, Ana le dijo
que no, que se lo iba a contar su amiga Tania. - Esta bien Ana, no te duermas tarde, ya
sabes que mañana hay que madrugar para ir a la casa de la tía, como todos los
sábados.- Dijo la madre muy sorprendida. - No mamá, yo mañana no quiero ir a casa
de la tía, yo me voy a quedar aquí, jugando con Tania.- Dijo la niña con ilusión. - Ana,
mañana tienes que venir como todos los sábados, y vendrás, no hay más que hablar,
déjate ya de tonterías y ponte a dormir ya, no me hagas enfadar, te lo advierto.
¡Buenas noches Ana!.- Dijo la madre ya enfadada. - Buenas noches mamá, pero no es
justo, siempre vamos, y porque un día que no valla yo, no va a pasar nada, la tía nunca
me hace caso, y prefiero quedarme con mi mejor amiga Tania. - Dijo Ana con enfado. -
¡Buenas noches Ana!, mañana vendrás y punto.- Respondió la madre ya cabreada.
Días más tarde, Ana ya iba por la casa diciendo que solo le faltaban tres días para su
cumpleaños, y que quería el mejor cumpleaños de su vida. La madre le iba diciendo que
si le seguía contestando de la forma de aquella noche, no lo iba a conseguir, pero en el
fondo, le daba pena.
Ya faltaban dos días, y Ana estaba muy nerviosa, empezó a hacer una carta
de todo lo que quería, y pidió ayuda a Tania, su amiga invisible, cuando le entregó la
carta a su madre, se quedó asombrada al ver todas aquellas cosas: unas gafas, una
agenda para el colegio, unos tenis nuevos, un vestido rosa, una mochila nueva, una tele
para su habitación, un mp4, unas sandalias rojas, dinero, ... y, lo que más quería, era
amor y cariño. La madre le dijo que todo no se podía tener, pero Ana era muy pequeña
como para entenderlo, ella lo quería todo. - ¡AH! Y que no se te olvide que quiero una
bicicleta nueva.- Dijo Ana muy ilusionada. - Ana, tu ya tienes una bicicleta, y no te pienso
comprar otra.- Le dijo la madre. - No, pero es que... - Dijo Ana. - Es que, que. No me
pongas excusas Ana. - Le interrumpió la madre. Luego, la madre se fue a hacer la
comida, mientras Ana se fue a jugar arriba con su amiga imaginaria.
Hoy es el cumpleaños de Ana, y se ha levantado gritando: - Siiii, yujuu, hoy es
mi día especial del año. ¡Qué guay! Todos vinieron a decirle felicidades. Y, al rato,
tocaron el timbre, eran los invitados, la tía, el tío Quique, los amiguitos de Ana, amigos y
amigas de los padres,... Ana estaba muy contenta, pero a la vez muy triste. - ¿qué te
pasa Ana? - Le dijo el tío Quique. - Nada, he pensado que me iban a dar regalos, pero
no, debe ser que sigo castigada por lo de escaparme aquel día, pero pensé que ya lo
habían olvidado. - Dijo Ana muy, muy triste. - Claro que está todo olvidado Ana, pero
toma mi regalito.- Le dijo Quique animándola un poco.
Mientras que Ana abría su primer regalo, vinieron todos los invitados junto a ella, y sus padres
con una gran bolsa muy llena de algo que Ana no sabía qué era lo que había dentro. Entonces,
abrió la bolsa y vio muchísimos regalos dentro, empezó a abrirlos todos como una loca, muy
ilusionada. Y grito:
- ¡Que contenta estoy! ¡Es el mejor día de mi vida!.
Y, al final, cuando ya se acabó el cumpleaños y se fueron los invitados, se fue a la
habitación a jugar con todas aquellas cosas fantásticas que le habían regalado. - ¿Ana, y tu
amiga Tania? - Dijo la madre muy orgullosa de Ana. - Mamá, ¡ es verdad!. Me he olvidado
completamente de mi mejor amiga imaginaria, me he dado cuenta de que no siempre hay que
pedir, sino, apreciar las cosas que tengo, y no envidiar de los demás.
Ahí fue cuando Ana, ya estaba todos los días jugando con las cosas que tenía, y
apreciando todo lo que tenía, sin pedir ni una sola cosa más que no fuese necesaria, claro.
FIN
XIANA MOREIRA (6ºB)
“DADITA Y EL MISTERIO DE LAS PERLAS MÁGICAS”
Dadita era una chica aventurera que le gustaba ir a lugares desconocidos, pero nunca vivía esas
aventuras que tanto soñaba. Una mañana Dadita fue al colegio, se encontró con sus amigas que
hablaban del calor que hacía.
Dijo Dadita: -no estáis hartas de vivir siempre lo mismo-.
Su amiga respondió: -Sí pero no podemos hacer nada-.
-¡Pues yo tengo la respuesta!- dijo una vocecita de lejos, era Muñequita una niña muy callada pero
con un gran corazón. Todas sorprendidas e intrigadas fueron hacia Muñequita.
Susana le preguntó: -¿y qué podemos hacer?-.
Respondió: -Pues muy fácil las vacaciones de verano ya están a punto de venir, vamos a decir a
nuestros padres que quedamos en el parque para jugar y ese momento lo aprovechamos para ir a
buscar una aventura, dijo muy ilusionada.
-Yo también tengo una idea- dijo Dadita.
-¿Qué idea es?- preguntaron todas.
Respondió Dadita: - Ya que vamos al parque de paso vamos a la playa que está muy cerca y jugamos a
que la playa es un desierto-.
-Sí, claro-, gritaron todas muy contentas.
-Pues quedamos dentro de dos semanas en el parque-, respondió Muñequita.
Pasaron dos semanas como se había previsto. La primera que llegó al parque fue Dadita. No quería
perder ni un minuto. Cuando sus padres se fueron, corrieron a la playa, jugaron pero a los pocos
minutos se cansaron. Dadita fue caminando a la orilla y encontró cinco piedras brillantes.
-¡Mirad!- Corrió Dadita ilusionada.
-¿Pero qué sucede?-, preguntó Muñequita.
-Que he encontrado unas piedras que creo que son mágicas-.
Susana comentó: - podemos hacernos unos colgantes-.
Alicia, qué es la mejor amiga de Dadita, respondió que sí quería hacerse unos colgantes.
Cogieron unas cuerdas y cada una se lo hizo.
Mientras jugaban a las hadas a Dadita le entraron muchas ganas de meterse en el agua ya
que hacía mucho calor.
-tengo calor, porque no nos metemos al agua- dijo Dadita.
-vale-, respondieron todas a coro.
Se sumergieron en el agua y comenzó la aventura, Muñequita dijo a sus amigas,
asombrada.
-Chicas, puedo respirar debajo del agua-.
Todas se dieron cuenta de que era verdad y que ellas también podían respirar.
Dadita y sus amigas se sumergieron en el mar. Conocieron a muchos animales del reino de
Pulpolandia y a un niño llamado Pulpote que era aventurero como Dadita y había vivido
otra aventura con su mejor amigo. Pulpote les explicó la aventura que había vivido y que
por ahí era muy conocido.
-Pero ahora díganme ustedes que hacéis aquí y cómo es que podéis respirar en el fondo
del mar-.
Alicia respondió.-pues vinimos a vivir una aventura y lo de respirar aun no lo sabemos-.
Pulpote dijo asustado. -¡claro los colgantes!-
-¿Qué pasa con los colgantes?- preguntó Susana.
-Que los colgantes son del reino de Gatunul donde vive la reina Gatuna. Tenemos que ir
allí para entregárselo y ella os llevará a vuestra casa. Pero los obstáculos para llegar ahí
son muchos porque todos quieren esas piedras-.
A la mañana siguiente salieron por un camino azul que les llevaría hacia el reino de Gatunul.
-Seguidme y no os separéis– dijo Pulpote.
Caminaban por un bosque tenebroso, parecía que fuera de noche, se escuchaban unos ruidos muy
raros, las chicas querían irse a su casa pero no podían retroceder. Escucharon unos pasos pun pum
pum pum y Dadita asustada gritó, pero era un peluche asustado que se había perdido.
-¿Qué haces aquí?- le pregunta Susana.
-Estaba paseando con mi madre para ir al reino Gatunul y me perdí-.
-¿Qué hacemos?- Preguntó Muñequita.
-Pues vamos con él a Gatunul para encontrar a su madre- respondió Alicia.
-Vale - dijo Susana.
Pasaron por muchas aventuras, fueron al reino de los perros, al reino de los playmovil,…
Cuando por fin llegaron al reino de Gatunul encontraron a la madre de Peluchín que estaba muy
contenta y agradecida. Fueron hacia el castillo de la reina Gatuna y le entregaron las perlas, la
reina agradecida les llevó de vuelta a casa y les regalo a todas una pulsera para que pudieran
volver a Pulpolandia.
-¡Ya hemos llegado!- dice Dadita.
-Sí- responde Alicia.
A la mañana siguiente llegaron a la puerta del colegio y se dieron cuenta de que cada día era una
aventura nueva.
Fin
ARELY GÓMEZ (6ºB)
“EL BAÚL DEL PASADO”
Cuando era pequeño mi primo y yo solíamos jugar al fútbol. Un día estábamos jugando
un partido cuando la pelota se metió por accidente en una cueva muy oscura. Decidimos
entonces ir a casa de la abuela a buscar una linterna para poder ir a buscarla. Volvimos a la
cueva y entramos en ella. Al entrar mi primo de pronto cayó al suelo, había tropezado con
algo. Alumbramos con la linterna al suelo y descubrimos un baúl que estaba semienterrado.
Miré a mi primo muy sorprendido y decidimos sacarlo de la cueva y abrirlo a ver que
contenía.
Después de sacarlo lo llevamos corriendo a casa de mi abuela, ¡puf, cuanto
pesaba!.
Cuando llegamos al sótano de casa de la abuela abrimos el baúl con una palanca, y
¡SORPRESA!, estaba lleno de juguetes.
No podíamos creer la suerte que teníamos, había un yoyó, un ajedrez, un trompo.
Ese día lo pasamos jugando con todo lo que había en el baúl y nos divertimos muchísimo.
FIN
ADAY GONZÁLEZ BRAVO (6ºB)
“EL GRAN CONCURSO”
Érase una vez Dadolotín, el dado; Elefantín, el elefante parlanchín; Tiroles, el
trompo regordón y Filín, el bolo sabelotodo.
Como cada año, por primavera, se celebraba en su colegio el concurso de las
frases ingeniosas. Aquél que creara la más ingeniosa u original se convertiría
durante ese curso en el ayudante de la biblioteca del cole. El tema a tratar era “la
amistad”. Dadolotín y sus amigos estaban muy ilusionados porque este año al fin,
podían participar y quizás alguno de ellos pudiese ganar. Sin embargo, se sentían
un poco desanimados ya que sólo podría haber un ganador y todos querían
llevarse el premio.
Así empezó una competición en la que por primera vez sintieron envidia entre
ellos. Todos estaban dispuestos a prepararse muy bien para el concurso.
Día tras día creaban frases nuevas y las guardaban en sus carpetas de las
que no se separaban pero tras haber escrito tantas, ninguna les convencía.
En el tablón de anuncios del colegio ya estaba colgada toda la información
sobre el concurso. Dadolotín leía:
-Antes del día 22…. Se entrega…en papel….para el día ¡23! ¡El día del
concurso!
Fue corriendo a decírselo a sus amigos, y, todos se pusieron las pilas para
tomar una decisión sobre la frase con la que participarían, porque ya estaban a
viernes 19 y el plazo para entregarlo era el lunes 22.
Ese fin de semana trabajaron duro, crearon, leyeron y releyeron una y otra vez sus
frases hasta que al fin, cada uno eligió una con la que participaría en el concurso. Pero
aparte de trabajar también se divirtieron porque al final dejaron de un lado sus diferencias
y se lo tomaron como algo creativo, divertido,… Ya no había problemas entre ellos, ni
sentían envidia los unos de los otros porque Tiroles les había recordado que ganar no era lo
importante, sino participar y pasárselo bien. De esta manera se acabaron sus discusiones.
El lunes a primera hora, Dadolotín, Elefantín, Tiroles y Filín entregaron sus respectivas
frases a su profesora y ésta a su vez se las pasó a la directora que era la encargada junto con
la bibliotecaria de elegir la frase ganadora de entre todos los participantes.
Dadolotín y sus amigos estaban muy nerviosos, y a cada día que pasaba más nerviosos
se ponían. Ya sólo faltaban cuatro días. Fue complicado elegir una entre tantas y por eso la
noticia de la ganadora se hizo esperar. Los días habían pasado muy rápido y el gran día ya
había llegado Aunque todos estaban muy exaltados, se sentían muy orgullosos del trabajo
realizado. Dadolotín, Elefantín, Tiroles y Filín estaban en clase de lengua y su profesora les
estaba explicando el sujeto y el predicado cuando, de repente, sonó la sirena para que
todos bajasen al patio. La clase de Dadolotín, fue la última en bajar y al llegar se dieron
cuenta que había llegado el gran momento. Vieron que junto a la directora y la
bibliotecaria, estaban unos cuantos regalos y a su lado, un caballete cubierto con una tela.
Los compañeros y compañeras se preguntaban que de quién sería la frase ganadora que se
hallaba bajo la tela. La directora pidió silencio y pronunció su gran discurso acompañada de
la bibliotecaria.
Todo pasó tan rápido que en un abrir y cerrar de ojos la directora ya había
terminado de hablar y estaba destapando la frase ganadora. Elefantín fue el primero
en reconocer la frase de Dadolotín, y cuando éste se dio cuenta empezó a dar brincos
de alegría. Dadolotín lo había conseguido y la directora le hizo entrega de un gran
libro.
Y ¿no quieren saber cuál fue la frase que ganó?
Bueno, pues se las diré de todos modos, fue: El verdadero amigo es aquel que a
pesar de saber como eres te quiere.
Sus amigos lo felicitaron y se sintieron muy orgullosos de él. Para celebrarlo fueron
a su casa, compraron unas pizzas y pasaron la tarde de lo lindo charlando y riendo.
Durante los siguientes días, Dadolotín participó como ayudante de la biblioteca en
la organización de un taller en el que todos los alumnos/as debían hacer un cuento de
fantasía para elegir al mejor, hacer copias de él, venderlas y recaudar dinero para una
buena causa. Todos los amigos de Dadolotín se pusieron manos a la obra y después
de tanto esfuerzo consiguieron vender cuatrocientos ejemplares.
Además de ayudarle muchísimo en todo, consiguieron que un escritor famoso
fuese al colegio y les diera una charla sobre su último libro. Por si esto fuera poco,
habían conseguido que incluyera el nombre del colegio en la dedicatoria de su libro
que dentro de poco se vendería en las librerías. El centro decidió poner el libro en un
lugar especial dentro de la biblioteca. Y como recompensa de lo bien que lo habían
hecho Elefantín, Tiroles y Filín la directora los nombró “Ayudantes Honoríficos” de la
biblioteca.
FIN
LOHANA MÉNDEZ HERNÁNDEZ (6ºB)
Había una vez dos hermanos llamados José Miguel y Rocío. Estos niños eran como
muchos otros, se pasaban el día jugando a las consolas. En el colegio, en vez de jugar en el
recreo con los demás niños, jugaban con ordenadores.
Pero ya, eso de estar todo el día jugando con consolas, les resultaba aburrido. No sabían a
qué jugar. Un día, José Miguel, Rocío y sus amigos, fueron a la biblioteca por primera vez en
busca de un libro para pasar el rato. A los niños les resultó muy extraño ver una gran marioneta
de muchos colores subida a una estantería. Pero no le dieron mucha importancia y siguieron
buscando libros. De repente, la marioneta cobró vida, a los niños les dio un susto de infarto.
¿Qui … qui… quién eres?-preguntó extrañado José Miguel.
-¡Soy Bibliocolorín, la mascota de la biblioteca!– exclamó Bibliocolorín – Sois los
primeros niños que entran en esta biblioteca desde hace años.
-¿Los primeros niños desde hace años?... Eso es imposible, algún niño habrá entrado-
afirmó Rocío.
-Pues no, desde que se crearon las maquinitas, ningún niño se ha molestado en visitar la
biblioteca.- dijo Bibliocolorín.
-Seguro que has estado aburrido todo este tiempo sin nadie con quien hablar… igual que
nosotros- comentó Rocío.
-¿Vosotros aburridos? ¡Si sois niños, tenéis que divertiros!- exclamó Bibliocolorín.
-Pero… es que no sabemos a qué jugar- dijo José Miguel.
-Tomen- dijo Bibliocolorín mientras les daba un maletín-. -Con esto sabréis a qué jugar y
no os aburriréis más-.
-Pero…- dijo Rocío sin poder terminar, porque Bibliocolorín ya se había convertido en
marioneta otra vez.
Los niños no se atrevían a abrir ese misterioso maletín. Finalmente lo abrieron. De él,
salieron miles de marionetas como Bibliocolorín, cada una servía para jugar a un juego de
forma más divertida que la normal. Una de las marionetas se llamaba Dadoletín, con ella,
podías jugar de forma más divertida al parchís y muchos juegos más.
A partir de ese día, José Miguel, Rocío y sus amigos, salían al recreo a jugar con ese
maletín que Bibliocolorín les había regalado, y, poco a poco, se fueron uniendo más niños. Y no
hace falta decir, que Bibliocolorín y los niños se hicieron amigos íntimos. Los niños no se
volvieron a aburrir nunca más… Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
SHEILA LUNA GONZÁLEZ (6ºB)
“LA MUÑECA BAILARINA Y SU SECRETO”
En un país muy lejano vivía el rey y su hija que era muy guapa. Su nombre era Julia era muy
feliz en palacio, tenía todo lo que quería. Su gran ilusión era tener una muñeca que bailara, ya
que esa era su afición. Julia se pasaba horas en su habitación, bailando con sus zapatillas de
bailarina.
El rey sabiendo, la ilusión que le hacía a la princesa, ofrecía una recompensa a la persona que le
trajera la muñeca bailarina a su hija.
Un campesino al enterarse de la noticia atravesó el bosque, en el camino se encontró con una
anciana a la que le contó lo qué quería conseguir.
La anciana le dijo: “yo te ayudare, te ofrezco esta capa que al ponértela te vuelves invisible así
podrás viajar a los lugares que quieras.
El campesino viajó por varios países hasta llegar, al país de los juguetes y allí entre todos los
juguetes estaba la muñeca bailarina de la princesa.
La cogió y muy feliz se dirigió a palacio, al llegar pidió ver al rey para ofrecerle la muñeca, el
rey le dio su recompensa.
Llamó a su hija y le enseñó la muñeca, la princesa se emocionó al verla. Era una muñeca
preciosa era rubia, ojos azules, vestido y zapatillas de bailarina. Estaba tan emocionada que
subió a su habitación para poner música, ponerse sus zapatillas de bailarina y comenzar a bailar
con su muñeca.
Pero la princesa se llevó una gran sorpresa que no podía imaginarse y es que la muñeca al
escuchar la música se convertía en humano y la enseñaba a bailar. Ese sería su gran secreto.
Al final la princesa fue feliz con su muñeca a la que le puso el nombre de Flor.
NOELIA MARTÍN CAMACHO (6ºB)
“LAURA Y SUS DESEOS”
Había una vez una niña llamada Laura que fue a pasar las vacaciones de Navidad al pueblo
de sus abuelos. En este lugar había gente muy pobre y no tenían apenas nada que comer. Laura se
puso muy triste y les preguntó a sus abuelos de qué forma les podía ayudar.
Un día fue al desván de la casa que estaba lleno de cajas de trastos antiguos, herramientas
oxidadas, sacos de ropas, etc. Entre ellos, encontró un juego del parchís y un dado que al
rozarlo se puso a brillar y a decir: - “Hola, me llamo Dadoletín y soy un dado mágico. Puedo
cumplir tres deseos”-.
Laura asombrada pensó que podría pedir para ella, pero se acordó de la gente que había visto en
el pueblo muy pobre y pensaba cómo les podría ayudar.
- Pido por la gente que vi esta mañana, para que no les vuelva a faltar alimentos nunca más-.
Al poco rato, se comenzó a oír una escandalera en la calle, se oía risas y música, Laura se
asomó a la ventana y notó un cambio en el paisaje, se veía todo verde, como si la primavera se
hubiera presentado de repente, los árboles lucían cargados de frutos, de la fuente de la plaza salía
un hermoso chorro de agua cristalina, y el sol volvía a calentar el aire.
Laura llamó a su abuela y muy contenta le contó lo que pasaba, su abuela la tomó del brazo
para salir juntas a la calle a compartir la alegría, y llegando a la puerta, su abuela se para y le dice
sonriendo, -Laura, ¿qué tal lo has pasado jugando al parchís?-. -Muy bien abuela, me ha gustado
mucho ayudar a toda esa gente me lo he pasado muy bien-.
FIN
ALBA GONZÁLEZ LÓPEZ 6B
“AMIGA DE TRAPO”
Érase una vez, hace mucho tiempo, en una isla llamada Zamborondón, había mucha crisis y
escasez de recursos.
Una desafortunada familia, alejada de la ciudad no tenía dinero y se acercaba la navidad. No
tenían nada para poner debajo del árbol hasta que dijeron: - Cariño, no tenemos nada para
nuestra Tamara-. Dijo su padre preocupado. - Yo le haré una muñeca de trapo- dijo la madre.
Pasó el tiempo y la madre cosió la muñeca para ponerla debajo del árbol .A la mañana siguiente
Tamara tenía ilusión por ver su regalo de Navidad. Al abrir el regalo dijo: - Gracias me encanta
este regalo, y más sabiendo que estamos en crisis-. Tamara se pasó todo el día jugando con ella.
Cuando se fue a dormir la muñeca acumuló tanto amor que cobró vida y sin querer se tropezó y
despertó a Tamara. Ella dijo media dormida: - Oye no hagas tanto ruido y duérmete ya-. Se
volvió y dijo: - co… co… ¡cómo has podido hablar!-, dijo Tamara sorprendida y la muñeca le
respondió: - Gracias a ti y a tu amor por mi- respondió la muñeca como si nada y entonces dijo
Tamara: - Se lo puedo decir a mis padres-.La muñeca respondió que no porque si no se volvería a
ser normal otra vez al captar nuevo amor u afecto. Pasado el tiempo el padre encontró trabajo y
ella pudo ir a la escuela. Al día siguiente la profesora mandó a traer el juguete preferido de cada
niño o niña de la clase. Tamara llevó su muñeca sin consultárselo antes. Se le había olvidado el
hechizo y se convirtió en un muñeco normal.
FIN
Moraleja: vale más haber amado y perdido que no haber amado nunca
JOEL MARTÍN (6ºB)
“MI OSITO DE PELUCHE”
Había una vez, en Navidad, un niño llamado Juan que esperaba su regalo con gran
emoción e ilusión. Pero no sabía que sus padres estaban pasando una crisis, en la cual, no
podían hacer gastos que no fueran los normales. Entonces sólo pudieron regalarle un
juguete que la mamá le hizo con sus manos, le puso todo el cariño, buscó una tela y
consiguió un osito grande y hermoso, el cual le regalaron pensando que no le gustaría.
Juan se encariñó mucho con él y jugaba todos los días, tanto que se convirtió en su
compañero de sueños y nunca lo soltaba.
Juan creció y entró al colegio. Un día su maestra pidió a todos sus alumnos que
llevaran sus juguetes preferidos. Juan llevó a Flipo; era el nombre que le puso a su osito,
pero los demás llevaron aviones, coches y se burlaron de él, porque decían que los
“peluchitos” solo eran para los bebés. Este hecho hizo que Juan se pusiera triste y que
llorara todas las noches, pero tuvo esperanza y ¡Flipo cobró vida!. Sus papás se dieron un
buen susto cuando vieron a Flipo saltando por los muebles pero Juan los tranquilizó
diciéndoles que iba a ser su hermanito.
Juan pasó a la secundaria y se olvidó de Flipo. Lo olvidaba por las tareas y por la
relación con sus compañeros, creía que era más importante ser “popular” que pasar más
tiempo con su familia.
Noche tras noche tenía pesadillas, hasta que tuvo la peor pesadilla de todas las
pesadillas. Soñó que sus padres se mudaron de su casa y lo dejaban solo. Se despertó y
buscó por toda la casa hasta que encontró a Flipo en su ropero. Rápidamente Juan sacó a
Flipo y le dijo: -“Sé que tú no me quieres por abandonarte pero ahora ayúdame que no
puedo dormir”-. Flipo aceptó y se durmió junto a él, susurrándole al oído: -“¡Juan, la
familia es un regalo muy especial que te ha dado la vida!-”.
Después de lo sucedido, Juan se unió otra vez a su familia. Ya no estaba con
sus amigos todo el día, así que un amigo decidió espiarlo para así saber porque los dejó y
descubrió que dormía con un osito. Rápidamente difundió la noticia por el colegio, pero a
Juan no le importó mucho.
Pasó a la universidad. No sabía a qué dedicarse, así que Flipo le hizo un test
muy raro y le aconsejó que fuera profesor.
Fue muy feliz en su nuevo ambiente, así que se llevó a Flipo a la universidad y
siempre estuvieron unidos.
FIN
CYNTHIA MORALES ARRÁEZ (6ºB)
6ºC
CAPI
Érase una vez un niño que se llamaba Pablo y tenía un
juguete que se llamaba Capi.
Se hizo mayor y ya no jugaba con él, entonces tiró el muñeco
por la ventana. Y el muñeco lleno de tristeza se fue
caminando por la calle, se encontró con un perro y casi le
arranca el brazo. Una hora después lo encontró una chica
que le lleva a casa y le cose el brazo, a continuación lo lleva
en el coche a una guardería y lo deja allí .Al rato vinieron un
montón de niños y jugaron con él, aunque lo trataban muy
mal.
Un día una niña lo robó y se lo llevó a su casa, ella tenía una
hermanita y le gustaban los muñecos, las dos jugaron con él
y lo trataron bien y Capi fue feliz.
FIN
DANIEL ROSALES (6ºC)
FIN

Concurso de cuentos (power point)

  • 1.
    CONCURSO DE CUENTOS (sobrenuestra mascota “Dadoletín” y sobre el centro de interés “los juegos”) Curso 2012/2013
  • 2.
  • 3.
    “La princesa queperdió la corona” Érase una vez una princesa llamada Anelis, era guapa, alta, le gustaba el color violeta de las paredes de su habitación y los trajes largos. Vivía en un palacio a las afueras del reino de las Chiquilladas. En su habitación violeta la princesa Anelis tenía muchísimos juguetes y una cama grande. Entre sus juguetes preferidos se encontraban una corona de color rosa con piedras multicolores. Con sus amigos en el patio del palacio jugaba al escondite, al pilla pilla, al tú la llevas, al tuli... La princesa Anelis tenía un hermano pequeño llamado Carlos, todo el mundo decía que el hermano es muy bueno y la princesa un poquito traviesa. Un día el mago Raspador hechizó a todas las personas que vivían en el palacio, entre ellos: el rey, la reina, el príncipe y todos los sirvientes menos a la princesa Anelis. El mago quería quitarle la corona de juguete a Anelis porque pensaba que era mágica. A ella no la pudo hechizar porque cuando hizo el hechizo la princesa se encontraba en el bosque recogiendo fresas. Cuando la princesa llegó al castillo descubrió que todo el mundo se encontraba en un sueño encantado y que su corona había desaparecido. La princesa se preguntó quién pudo hacer esa maldad y entre sus juguetes una muñeca se despertó y le dijo que había venido al castillo el mago Raspador y se había llevado la corona de la princesa porque creía que era mágica. La princesa asustada al ver a la muñeca hablar, cogió una bolsa con sus cosas y le preguntó a la muñeca como es que hablaba y le dijo que al hacer el mago el hechizo ella se había despertado. Anelis, la princesa, le dijo a la muñeca que si quería acompañarla a la casa del mago para pedirle que despertara a su familia y al resto de las personas que vivían en el castillo. Y así lo hicieron, salieron las dos del palacio en busca del mago y fueron hacia su casa que se encontraba dentro del bosque. Cuando llegaron a la casa del mago, la princesa y la muñeca tocaron en la puerta y de repente el mago salió y le preguntó a la princesa qué hacía en su casa.
  • 4.
    La princesa ledijo al mago que no sabía porque había echado un hechizo en su palacio y se había llevado su corona de juguete. El mago le contó al resto de las personas que vivían en el palacio, que era muy traviesa, que no recogía su cuarto, que no jugaba con su hermano y no ayudaba a sus padres, y que se había llevado su corona porque no le pertenecía. La princesa llorando le preguntó al mago cómo podía acabar con el hechizo y recuperar su corona y el mago le respondió que si era buena de corazón tenía que bailar y bailar y el hechizo desaparecería. La princesa volvió a su casa y se puso a bailar y a bailar y el hechizo desapareció y toda su familia y las personas que vivían en el palacio se despertaron. La princesa llorando le dijo a sus padres que no volvería nunca más a desobedecerles y que iba a quererles mucho, igual que a su hermano. A partir de aquel día la princesa Anelis con su corona de juguete hace caso a sus padres, recoge su habitación, ayuda, cuida y juega con su hermanito Carlos. Y todos vivieron felices en el castillo de la princesa Anelis y nunca se volvió a saber del mago. LAURA CABRERA LUIS (2º A)
  • 5.
  • 6.
    “EL NIÑO YEL CABALLO DE MADERA” Había una vez un niño rubio, flaco y de ojos azules, llamado Pablo. Tenía nueve años y vivía en Portugal, en una zona de campo. Se perdió en un bosque cercano y cuando se hizo de noche llegó a una casa abandonada. Allí se encontró a un caballo de madera, buscó la salida y cuando la encontró se lo llevó a su casa. Le llevaron al caballo comida y no se la comió, la tuvieron que tirar y comprar otra que tampoco le gustó. El caballo no paraba de llorar, cuando Pablo le preguntó qué quería, él respondió: estar con mis padres. Sus padres no estaban en la casa abandonada, así que había que ir a buscarlos. Volvieron al bosque en busca de huellas y descubrieron que siguiéndolas llegaban a la ciudad. En la ciudad se perdieron de nuevo las huellas. Paseando por las calles, Pablo vio en un escaparate un balón grande, de color amarillo y de fútbol que le gustó. Entonces entró en la juguetería para tocarlo, y de repente, el caballo de madera echó a correr hacia el fondo de la tienda. Pablo le siguió y observó que se acercaba a unos caballos grandes de madera, le preguntó que quiénes eran y le respondió con una gran sonrisa y alegría, que eran sus padres. COLORÍN, COLORADO ESTE CUENTO SE HAACABADO. RONÁN CURBELO GUEDES (2º B)
  • 7.
    “LA PRINCESA ANDREAY SU PERRA LINDA” Había una vez una princesa llamada Andrea y su perra Linda. Un día se fueron a pasear y Linda se perdió. La perrita aruñó la puerta de un niño llamado Feder. El niño le puso comida a Linda, la sacó a pasear y se encontró con Andrea. Linda cuando vio a Andrea empezó a ladrar de alegría y salió corriendo hacia ella, cuando la princesa vio que era su perra, gritó de alegría -¡Linda!. Feder se acercó a Andrea y le preguntó: -¿es tuya la perra?-, y Andrea le contesto -¡sí es mía!, gracias por estar cuidando de ella, si me acompañas al castillo mi padre te recompensara con lo que tú desees-. Los niños se fueron caminando juntos hacia el castillo. El padre de Andrea estaba esperando a su hija en la puerta porque estaba preocupado, cuando vio que la pequeña llegaba con Linda fue hasta los niños, Andrea le contó a su padre lo que había pasado. El rey le dijo a Feder: - pídeme lo que quieras-. Feder le dijo al rey que su familia era muy pobre y que sólo quería trabajo para su padre y éste le contestó: - deseo concedido-. Al día siguiente Feder y su familia se fueron a vivir al castillo porque el rey le dio trabajo a su padre y a su madre y desde entonces Feder y Andrea han sido los mejores amigos para siempre y sus madres fueron amigas también. Fin ELIZABETH DIAZ NICOLÁS (2º B)
  • 8.
    “EL PELUCHE PERDIDO” Haceya algún tiempo, vivía en la isla de los peluches una princesa llamada Susana, Susana tenía ocho años y era algo bajita para su edad, su color favorito era el violeta, tenía todo el armario lleno de fabulosos trajes en este color. Susana tenía dos hermanastras fruto del segundo matrimonio del rey, el cual enviudó cuando ella sólo tenía 2 años, sus nombres eran María y Gema. María era alta, rubia y se creía la mejor en todo. Siempre quería destacar y se enfadaba mucho con Susana, pero ella tenía una habilidad especial para hacer vivir a los peluches de juguetes, ¡sí, hacer vivir!... no olvidemos que se trata de un mundo mágico. Gema tenía 11 años, era alta, muy delgada y era la gran confidente de María, ya que le guarda todos los secretos y las trampas que ésta le hacía a nuestra protagonista. Susana tenía un amigo especial que se llama Ted. Ted era el primer peluche al que Susana había dado vida, y desde entonces siempre jugaban, dormían y hacían todo juntos, entre ellos se creó un vínculo muy especial, este hecho enfadada mucho a María que se ponía muy celosa al ver esta bonita amistad. Una noche después de un concierto en palacio, María convenció a Gema para robar a Ted. Las hermanastras esperaron a que Susana y Ted se hubiesen quedado dormidos, y fue entonces cuando entraron en la habitación por una pequeña ventana del dormitorio que daba para el patio de almenas, sustrajeron a Ted amordazado y atado para que no despertara a nadie del palacio.
  • 9.
    Por la mañanacuando la princesa se despertó y no vio a Ted por ningún lado, pensó que había dado un paseo mañero, las hermanastras eran tan malas que le llevaron el desayuno a la cama para ver su cara, y al ver que no decía nada confesaron su fechoría, diciendo: -María te he quitado a Ted y ahora sólo yo podre dar vida a los peluches-, Susana se puso llorar y a llamar a su padre para contarle lo sucedido, éste mandó a llamar a las hermanastras para interrogarlas pero no confesaron, puesto que como ya habíamos dicho, Gema le guardó el secreto a María; realmente Gema admiraba a su hermana y haría lo que fuera por ser como ella. El rey pensó que Susana mentía y la castigó en su cuarto, pero al pasar los días y ver que Ted no venía se preocupó y habló con su reina comentándole lo sucedido. La reina mandó a llamar de nuevo a sus hijas y las volvió a interrogar y Gema, que no era mala del todo, reconoció la fechoría, y por decir esta verdad su castigo fue menor, pero a María la castigaron quitándole toda su magia para que no volviera a causar daños. El reencuentro de Ted y Susana fue muy bonito, el tiempo se detuvo por un segundo siendo el momento más feliz para ambos. Susana que era muy buena, habló con su padre para que perdonara a sus hermanastras y éste lo hizo así y desde entonces vivieron felices para siempre. PAULA CABRERA LUIS (2º B)
  • 10.
    “LA MEJOR AMIGADE ESTEFANÍA” Estefanía era una niña de pueblo, que siempre le estaba pidiendo un perro a su padre, pero éste siempre le decía que no. Un día su padre se arrepintió de decirle que no y fue a la perrera y se lo compró. Al día siguiente se lo entregó y Estefanía se puso muy contenta y decidió ponerle de nombre Lili. Estaba tan feliz que decidió pasearla. Por el camino se encontró a sus amigos y les dijo: -tengo una perra que se llama Lili-, sus amigos la envidiaban y le pidieron a sus padres un perro porque su amiga Estefanía tenía uno y a todos les dijeron que no. Estefanía regreso a su casa y le puso a Lili comida y agua, su padre le preguntó si quería que le comprara una cama a Lili y Estefanía le contestó: -¡claro que sí!-, su padre se la compró y se fueron a dormir. Al día siguiente se levantó, se lavó los dientes y se fue al cole, y Lili se quedó triste porque Estefanía se había ido al colegio y se pasó todo el día tumbada en la puerta de su casa. Cuando regresó Estefanía Lili se puso muy contenta. La niña le pidió a su padre que le comprara una pelota, él se la compró y se pasaron todo el día jugando y después se fueron a la cama muy cansadas de jugar todo el día. Fin ESTEFANÍA (2ºB)
  • 11.
  • 12.
    “UN DIA ENEL PATIO” Érase una vez, en el patio del Capellanía los niños y niñas jugaban con Dadodín como si fueran fichas de un parchís. Dadodín saltaba y cada vez salía un número en su barriga, que marcaba donde los niños y niñas se debían colocar como si fuera una partida de parchís. Todos querían jugar con Dadodín porque Dadodín era muy divertido, gastaba bromas divertidas, se reía con los demás, y hacía que todos ganaran al menos una vez. Pero había otro dado que se llamaba Dido, era un poco malo. Casi nadie quería jugar con él, porque hacía trampas. Cuando él saltaba para decir los números que salían de su barriga no dejaba que nadie ganara en las partidas de parchís. Pero ¿te cuento por qué era malo?. Porque tenía rabia de Dadodín, de que todos los niños jugaran con Dadodín y no con él y cada vez sin darse cuenta se volvía un poquito más malo. Y él, decía a los niños y las niñas que Dadodín era mentiroso y los niños y niñas creyeron a Dido y dejaron de jugar con Dadodín y se fueron con Dido, olvidándose de Dadodín que se quedó solo, triste y sin amigos, no sabía qué hacer, y aunque les decía a los niños que él no mentía nadie le creyó y muy triste se quedó. Cuando empezaron a jugar con Dido, vieron que Dido seguía haciendo trampas, seguía sin dejar que nadie ganara y no era nada divertido. Los niños poco a poco dejaron de creerlo y empezaron a acercarse otra vez a Dadodín pidiéndole perdón y que jugara con ellos. Entonces Dadodín y Dido se dieron cuenta de que no es bueno dejar a nadie solo, que lo mejor es jugar todos juntos sin discutir, sin pelear y dejando que siempre ganen todos. Desde ese momento nadie estuvo solo en el patio del Capellanía y siempre jugaban todos juntos y felices. CRISTINA ROMERO GUISADO (2ºC)
  • 13.
    “DIVERPLUS, UN JUGUETEDIFERENTE” Érase una vez, un juguete llamado Diverplus, que vivía en la biblioteca de un colegio. Diverplus tenía cuerpo de parchís, cabeza de ajedrez y sus pies y manos eran dados. Era un juguete que no vivía feliz, porque sus otros compañeros de juegos, como el parchís, el dominó o los dados, se reían de él, por ser diferente a ellos y porque los niños cuando iban a la biblioteca nunca jugaban con él, porque no sabían cómo utilizarlo. Pasaban los días y el pobre Diverplus se llenaba poco a poco de polvo y de telas de araña. Un día organizaron para los niños de primaria, una excursión al campo, y les permitieron llevar todos los juguetes de la biblioteca. Diverplus estaba contento porque también lo llevaban a él. Pero poco duró su felicidad porque al llegar al campo, cuando terminaron de comer y empezaron a jugar, una vez más no lo quisieron a él. Estaba atardeciendo y a la hora de irse se olvidaron de Diverplus y quedó abandonado en medio del campo, se hizo de noche y estaba triste porque tenía miedo y se quedaba sólo. Se acurrucó entre los árboles llorando hasta que se quedó dormido. Al día siguiente lo despertaron los gritos de unos niños que decían: -¡Corre María! ¡Mira lo que he encontrado!- -¡Qué curioso Andrés! ¡Este juguete tiene que ser muy divertido! ¿Nos lo llevamos a casa?- -Sí María, está abandonado y parece que no tiene dueño-. Llegaron a su casa y al sacarlo de la mochila, lo encontraron muy sucio, lo limpiaron y estuvieron toda la tarde jugando con él. Diverplus se alegró mucho porque por fin había encontrado a unos niños que lo apreciaban y que lo iban a cuidar siempre. Ya era un juguete feliz. Se dio cuenta de que algunos niños y personas mayores, a veces no sabemos querer a los que son diferentes a nosotros.
  • 14.
    El resto dejuguetes de Andrés y de María también supieron quererlo tal y como era. F I N NAYARA VILCHES BRITO (2ºC)
  • 15.
    “EL PRINCIPE JORGE” Elpríncipe Jorge es un caballero de los playmovil muy valiente. Un día una princesa fue secuestrada de su castillo por un dragón. Cuando el príncipe se enteró, quiso salvarla, montó en su caballo y salió a buscar la cueva donde el dragón tenía prisionera a la princesa y luchó contra el dragón y ganó la batalla. Salvó a la princesa y vivieron felices y comieron perdices. FIN GABRIEL VALERO DOMÍNGUEZ (2ºC)
  • 16.
    “LA BATALLA CUADRADA” Elrey blanco estaba en una batalla contra el rey negro, las piezas blancas empezaron el ataque - han movido el rey-. Y las negras han dicho -¡el rey no se mueve al principio!-. Después retiro el rey y ataco el caballo y un peón de la negras y las blancas el otro caballo y las negras la dama, 48 piezas intentan ganar sobre 64 cuadrados.
  • 17.
    Y las blancascomieron la dama con el peón -¡bien diez puntos!-. Las blancas movieron el caballo y -¡jaque mate he ganado hurra!. ZAKARIA DJELLAL ZENASNI (2ºC)
  • 18.
    “LA PELOTA QUESE PERDIÓ” Érase una vez una pelota que se llamaba Pon. Pon era una pelota lista, amable, graciosa y siempre estaba feliz. Un día la dueña de Pon empezó a botarla y luego la dejó en la esquina y se fue a jugar con otros juguetes. La pelota se sintió muy triste. Vino un fuerte viento y la arrastró muy lejos de su casa y se perdió en la niebla. Pon se asustó muchísimo. Pero la dueña siguió el rastro de Pon y la encontró, se puso muy contenta. Y todos vivieron muy felices. NAYRA OJEDA GODOY (2ºC)
  • 19.
    “NANCY Y ELDELFÍN” Nancy es una niña alta y rubia, que vive en un pueblo de costa llamado Paraíso. Ella es valiente, atrevida y siempre quiso ser veterinaria. Un día fue a su bonita playa y se encontró un delfín en la orilla. Nancy fue corriendo en su ayuda y empujó fuerte de él para conseguir que nadara. ¡Lo consiguió! ¡Nancy lo ha salvado! El delfín agradecido le dedicó un gran salto. FIN Ainhoa Prada Figueras (2º C)
  • 20.
    “EL PARCHIS DELOS INSECTOS” Había una vez una aldea con pocas casas y muchos cultivos. En el campo había unas piezas de parchís; las rojas se llamaban mariquitas, las azules se llamaban mariposas, las amarillas se llamaban abejas y las verdes saltamontes. Estaban muy felices de vivir en el campo, porque podían jugar. Tenían sus casas cerca unas de otras, tanto que visto desde arriba parecían un parchís. Eran cuatro campos cercanos: uno para las mariquitas, otro para las mariposas, otro para las abejas y otro para los saltamontes. Y se visitaban unos a otros dando saltitos por los caminos que los comunicaban como si fueran de casilla en casilla por un parchís. Un día hicieron una carrera. Al principio iban ganando las mariposas, después les adelantaron los saltamontes. Las mariquitas eran muy lentas. Las mariposas casi, casi ganan la carrera, pero ¡ganaron las mariquitas!. ISABEL RAMOS HERRERA (2º C)
  • 21.
    “UN DÍA SINTRÉBOLES” Érase una vez, una carta llamada Cartarina, que en su cuerpo no quería tener corazones, sólo tréboles de cuatro hojas. Sus amigos le decían que no estaba mal tener corazones, y entonces, la convencieron. Desde ese día… Cartarina lleva corazones. FIN CORINA (2ºC)
  • 22.
  • 23.
    “DADOLETÍN EL DETECTIVE” Habíauna vez en un país muy lejano un señor llamado Apu aficionado a los juegos de mesa. Solía practicarlo en compañía de su mascota Dadoletín y su amigo Amir. Dadoletín y Apu eran muy amigos y nunca se fallaban, pero sin embargo Amir era deshonesto y no sabía perder. Cuando iba ganando seguía jugando, cuando iba perdiendo, sin que Apu se diera cuenta se metía a Dadoletín en la boca y lo metía debajo de la lengua y luego decía: •Dadoletín se ha perdido, no lo veo por ningún lado-. Como si estuviera preocupado, buscaba y buscaba por debajo de la mesa, entre su ropa, debajo de las alfombras por todos sitios. Hasta que acaba por decir: - ¡oh que pena! no se puede seguir jugando-. Apu un día con ayuda de Dadoletín se dio cuenta que Amir se metía a Dadoletín en la boca. Entonces Amir y Dadoletín planearon una trampa para Amir. Se trataba de ponerle a Dadoletín picante, para que cuando Amir se lo metiera en la boca chillara y lo escupiese. •Al fin llego el día esperado. Hicieron una llamada a Amir, para quedar a jugar. La partida empezó, Apu le dejó ganar dos partidas. Cuando empezó a perder Amir, hizo lo de siempre se metió a Dadoletín en la boca. Entonces empezó a chillar y a saltar y se dio cuenta que había sido Dadoletín, era él que le picaba. Apu le preguntó:¿Qué te pasa Amir?-. Entonces cuando Amir se recuperó le explicó lo que había pasado y por qué lo hacía. Le dijo que él quería ganar siempre. Entonces Apu le contestó que sólo jugaba para pasar rato con él y con Dadoletín porque eran sus mejores amigos. Apu le dio el siguiente consejo diciéndole: •Entre amigos siempre debe haber lealtad como entre Dadoletín y yo. Colorín colorado este cuento se ha acabado. Álvaro Betancor Quesada (3º A)
  • 24.
    “EL JUGUETE ALQUE NO QUERÍAN” Érase una vez un dado que se llamaba Pablo. Pablo era un dado muy malo jugando a todo. Cuando jugaba al parchís o a la oca siempre perdía, porque la persona que lo iba a tirar tiraba fuerte y a Pablo no se le daba bien tirar números altos. Y siguió perdiendo y perdiendo, hasta que un día dijo “Cerebrito pequeñito te vas a convertir en muy listito”. El hizo cálculos fáciles al principio pero después se le fue dando mucho mejor. Y un día dijo a sus amigos dados: - ¿Queréis echar una partida a la oca? Le contestaron: - Sí Al principio iba perdiendo, pero después fue mejorando y mejorando…¡Hasta que ganó!. Y se puso muy contento porque se convirtió en el mejor dado del mundo. MARÍA DUARTE (3ºA)
  • 25.
    “DADOLETÍN EL DADOTRISTE, Y LAS NAVIDADES FELICES” Érase una vez, una ciudad donde había muchos comercios: jugueterías, ferreterías, zapaterías, etc. La juguetería era muy especial, porque tenía juguetes especiales. Al cerrar sus puertas, los juguetes cobraban vida. Hablaban entre ellos, los coches teledirigidos hacían carreras, las muñecas saltaban en las camas elásticas, las pelotas botaban sin parar por toda la tienda desordenándolo todo, las cocinitas cocinaban solas haciendo la cena para todos y el resto de juguetes hacían fiestas durante toda la noche, pero al día siguiente, todo estaba es su sitio y nadie podía imaginar lo que había pasado. Entre todos esos juguetes, había un dado de vivos colores, que no paraba de rodar, al igual que todos sus amigos. Un buen día, todos los juguetes de la tienda, fueron desapareciendo porque era Navidad e iban destinados a las casas de los niños en la noche de Reyes. Dadoletín, se quedó triste y olvidado en un rincón y nadie lo compraba. El pobre dado no dejaba de llorar. Echaba de menos a sus amigos, y las fiestas que organizaban juntos hasta el amanecer. Una de esas noches, Dadoletín cerró los ojos y se durmió pidiendo un deseo: “Por favor, que alguien me compre”. Durante la noche, tuvo un sueño y se asustó. Al abrir los ojos, vio como los Reyes Magos, estaban cargando sus camellos con los juguetes que quedaban en la tienda, y sin pensarlo dos veces dio un salto y se metió en una de las bolsas que llevaban los camellos.
  • 26.
    Mientras los camelloscaminaban hacia la casa de los niños, Dadoletín se sintió un poco mareado, pero pronto se le pasó, porque pararon en una preciosa casa, con jardín, parque infantil, piscina y en el interior un bonito salón decorado con un árbol de Navidad y debajo de él, unos zapatitos rosas de una niña y otros marrones de un niño, que además habían dejado comida y bebida para los Reyes Magos y sus camellos, esperando que les dejaran muchos regalos. Dadoletín y el coche teledirigido, fueron elegidos para quedarse en esa casa. Al día siguiente, los niños se quedaron muy contentos con los regalos, y Dadoletín fue feliz por siempre con esos niños que lo trataban con mucho cariño. GABRIELA ARMAS ACUÑA (3ºA)
  • 27.
    “EL PERRO DEPELUCHE” Había una vez un niño que se llamaba Aridane, estaba paseando por la calle y vio una tienda de peluches, entró y se compró un perrito de peluche, ¡se alegró mucho!. De camino a casa Aridane pensaba en el nombre para su perrito; - ¡Lo llamaré Fefi!, pensó Aridane. Dormía con él, jugaba en el parque, lo llevaba al colegio; era como un gran amigo. Un día Aridane le llevo de excursión al Volcán de Timanfaya. Al entrar en el autobús Fefi se enganchó su patita: - ¡Oh no! -, dijo Aridane. Se le había caído su patita. Al llegar a casa triste, su mamá se la cosió y Aridane se puso muy contento. FIN ARIDANE ESPINO LÓPEZ (3ºA)
  • 28.
  • 29.
    “UN AMIGO DIVERTIDO” Enel recreo, todo era silencio, los niños cabizbajos, los profes con el ceño fruncido y mucho silencio. Entonces se me ocurrió una idea, así que, rápidamente reuní a todos mis compañeros en el patio y les dije: -Tengo una idea, creo que Dadoletín nos ha abandonado porque ya no jugamos como antes. Antes, éramos un buen grupo de amigos, jugábamos todos juntos, y si alguno no sabía jugar, lo ayudábamos, ningún niño se quedaba sólo. Sin embargo, últimamente nos hemos vuelto egoístas, competimos en lugar de ayudarnos, ¡Ya no nos divertimos!. Creo, que si nos esforzamos y volvemos a jugar como antes, como amigos, él volverá. Ese día, jugamos como nunca, no faltó ningún niño, ninguno dejó de divertirse. Y, cuando ya casi acababa el recreo, se escuchó a lo lejos una divertida canción. ¡Dadoletín había vuelto!, y ya nunca nos iba a dejar. Habíamos aprendido cómo tenerle contento. ¡NO DEJEMOS NUNCA DE JUGAR!. LUCIA FELIPE GUADALUPE (3ºB)
  • 30.
    “Boletín” Boletín era unbolo blanco tímido. Cada vez que le derribaban lloraba. El siempre quería estar de pie, los otros bolos le decían: - “Boletín, lo más divertido de los bolos es cuando nos derriban”-. Y el contestaban: -“ Ya lo sé, pero a mí me hacen daño y me ensucian”-. Todos los días Juan, un chico que entrenaba para el campeonato del mundo, iba a la bolera y todos los días derribaba a Boletín. Pero llegó el día del campeonato del mundo, el campeón del mundo y rival de Juan, no derribó a Boletín y Juan quedó campeón del mundo. Juan se quedó tan contento, que sacó a Boletín de la bolera y puso a Boletín en una vitrina. Desde ese día Boletín es el bolo más feliz del mundo. DARIO MÁXIMO GONZÁLEZ DUARTE (3ºB)
  • 31.
    “LAS AVENTURAS DEDADOLETIN” Érase una vez un dado llamado Dadoletín. Un día le tocaron a la puerta de su casa y le dieron un paquete que era para Dadoletón, su hermano, que vivía mucho más lejos de su casa. Como se lo tenía que dar salió ya de casa y fue a la de su hermano Dadoletón. Entonces se encontró con muchas cosas en la selva que es por donde tenía que ir, y se encontró con: tigres, cocodrilos, tiburones, monos, serpientes y muchísimos animales mas, y hasta con un león, pero logró salir de la selva, le seguía un mono pero Dadoletín se tropezó con una espada y mató al mono y logró llegar a la casa de Dadoletín y le dio un paquete que era un parchís. Cuando se fue le dijo Dadoletón a Dadoletín: - iré a visitarte muchas veces-. De vuelta para casa Dadoletón le dio dinero para coger un avión porque Dadoletín estaba cansado. DAVID NODA MARTÍN (3ºB)
  • 32.
    “DADOLETÍN Y DINOLECTORA” Éraseuna vez un rey de los juegos llamado Dadoletín, era un niño muy bueno al que le gustaba todos los juegos de mesa. Una vez fue a jugar al ajedrez con una amiga que se llamaba Dinolectora y la amiga le ganó jugando al ajedrez. Dadoletín se enfadó mucho porque nadie le había ganado pero se le paso el enfado rápido y Dinolectora le enseñó un juego que Dadoletín no conocía. El juego lo conocía todo el mundo menos él. El juego se llamaba parchís y le dijo –Dadoletín, ¿me enseñas a jugar por favor?- Le enseñó a jugar y le gustó mucho y se llevaron muy bien. Y colorín colorado este cuento se acabado. FELIPE (3ºB)
  • 33.
    “DADOLETÍN Y SUSAMIGOS” Érase una vez un dado que se llamaba Dadoletín. Siempre lloraba porque lo tiraban con mucha fuerza. Sus amigos fichas y tablero le preguntaban por qué se ponía triste y él respondía: - los jugadores me lanzan con demasiada fuerza-. Pero hubo una temporada que no jugaban, entonces Dadoletín se puso contento porque jugaba con sus mejores amigos, las fichas y el tablero. Colorín, colorado, este cuento se ha acabado. ¡Fin! MIGUEL FERRER MORALES (3º B)
  • 34.
    “EL REGRESO DEDADOLETIN” Dadoletín era un dado muy alegre y juguetón, siempre pasaba por las manos de los niños y niñas del colegio hasta que un día Dadoletín desapareció. Se había quedado en el bolsillo del pantalón de Carlitos de 1ºB, que era muy olvidadizo. Todos los niños y niñas del colegio buscaron por todas partes a Dadoletín. Lo buscaron en las clases, en el patio, en el comedor, en secretaría, en la biblioteca y en el teatro pero no lo encontraban. Colocaron carteles con fotos de Dadoletín, ofrecían una recompensa a quién lo encontrara, la madre de Carlitos que había visto los carteles en el super se quedó sorprendida al encontrar a Dadoletín en el bolsillo del pantalón de Carlitos, entonces fue con su hijo a devolverlo al colegio y todos los niños y niñas del colegio se alegraron mucho. FIN HELLEN MICHELLE MILLAN ZAMORA (3ºB)
  • 35.
    LA GRAN AMISTADENTRE DADOLETÍN Y SUS AMIGOS Dadoletín era un dado que vivía con un montón de juguetes. Un día Dadoletín jugó con sus amigos con el tablero del parchís, el de la oca y las cuatro fichas: la azul, la roja, la amarilla y la verde. Ganó la azul y las fichas empezaron a pelearse: -"¡Eh, no es justo, yo soy la mejor!", -dijo la ficha amarilla. -"¡Mentira, yo habría ganado!"- gritó la roja. Dadoletín les dijo: "Parad de discutir, ¿no veis que vais a ser enemigos?" La ficha azul le respondió: "Tienes razón, aunque haya ganado, no soy mejor". -" ¿Cómo lo sabes? Yo he pensado lo mismo ..." - añadió la roja. Todos se abrazaron y se dieron un gran beso en los cachetes. Al final, jugaron al teje y se reían como ningún niño que haya existido nunca. También se fueron a todas partes con un coche de juguete: al río, a la montaña, a otros países,... Pero eso sí, tardaban diez días en hacer un viaje. NATALIA LUCKSTEIN RODRÍGUEZ (3º B)
  • 36.
    “LA GUERRA DELOS OKINIWA” ÓSCAR ASENSIO COKER (3ºB)
  • 37.
    “MI CUENTO” La mascotadel colegio Capellanía del Yágabo Dadoletín, se había ido a la zona de juegos. Entonces vio como el Parchís que era mágico se fue volando poco a poco y lo siguió hasta una cueva muy lejana, extraña, fría, larga y húmeda. El Parchís vio que Dadoletín le seguía y le preguntó por qué le estaba siguiendo, entonces él le respondió que quería pedirle un deseo. Dijo el Parchís: -dime lo que quieres pedirme y me lo pensaré-. Dadoletín le dijo: -deseo que no haya guerra en el mundo- y se lo concedió. Dadoletín se puso muy contento y se fue a contárselo a toda la clase y después todos le agradecieron a Parchís su buena acción. Entonces no volvieron a ver al Parchís en toda la vida, pero por siempre recuerdan su gran aventura. DAVID HINOJOSA (3ºA)
  • 38.
    “UN DADO CONVIDA” Érase una vez un dado con vida que se llamaba Dadoletín. Él iba al colegio Capellanía como un alumno más. Estaba en la clase de 3ºB y su profesora se llamaba Victoria. Era uno de los más listos, y se llevaba muy bien con sus compañeros. Le gustaba hacer deporte como el baloncesto, futbol, balonmano, etc... Pero como era un dado no le dejaban jugar en los equipos, sólo lo ponían de mascota. Un día estaba jugando con sus amigos en la cancha de baloncesto que está en frente de su casa, y pasó un entrenador y lo vio jugar. Le gustó tanto como jugador que se acercó a hablar con él y le dijo que si quería jugar en su equipo. Dadoletín se puso muy contento y aceptó. Se convirtió en uno de los mayores jugadores. FIN SIBISE (3ºB)
  • 39.
  • 40.
    “DADOLETÍN Y LOSJUEGOS FÍSICOS” Un día, Dadoletín se estaba preparando para salir a jugar con sus amigos Dadote, Dadín y Dadetón al parchís y luego a la oca, y cuando llegó, ¡¡¡Había muchos más amigos de los que él se imaginaba!!!. Estaba: Cometi la cometa, Combo la comba, Trompito el trompo, Pupi el extraterrestre, Polilla la estrella fugaz, Pete el conejo… Dadote le dijo que los planes cambiaron, que ahora estaban haciendo deportes físicos y juegos físicos. Como saltos de longitud o moros y cristianos. A pesar de que a Dadoletín le encantaba jugar al parchís y a la oca, pensó que eso era mejor idea, hacer un poco de deporte, que hacía tiempo que no practicaba. Al empezar los juegos, Cometi ganó el salto de longitud y Polilla el salto de altura, Pete ganó la carrera y Pupi la meditación (equilibrio) y Dadín ganó los moros y cristianos. Dadoletín creía que nunca ganaría un juego o deporte, hasta que llegó su preferido e invencible juego, el TEJE, por más que lo intentarán ganar, era invencible, incluso los otros dados no podían con él. Ya todos alegres, de haber podido ganar al menos a un juego (algunos más de uno), se fueron cansados a sus casas. Dadoletín contó todo lo sucedido. Bueno amigos, Dadoletín tiene que bañarse porque se le habían manchado los números de sus seis caras, aunque sólo tiene una cara con ojos, boca y nariz.
  • 41.
    UN NUEVO COMPAÑERO Aldía siguiente. Alarma- beep beep, beep beep-. Hoy le toca a Dadoletín ir al colegio con todos sus amigos, ya que ayer era domingo. Madre de Dadoletín: -Dadoletín, ven a desayunar.- Dadoletín se acuerda de que soñó anoche. Soñó que hizo un nuevo amigo que les enseñó a jugar a la bola canaria, precisamente porque él era una bola canaria. Al ir al cole ya no se acordaba de que hoy venía un compañero nuevo. A que no lo adivináis. Seguramente si lo habréis adivinado, una bola canaria y como Dadoletín ya sabía jugar por el sueño, le ayudó a explicarlo y jugaron un buen rato. Colorín colorado, este cuento se ha acabado. ALEX CORREA (4ºA)
  • 42.
    “UNA PROFESORA CURALIBROS” Éraseuna vez una profesora llamada Victoria, Victoria era muy especial porque se dedicaba a curar cuentos. Ella, siempre que veía un cuento enfermo lo curaba o si estaba roto lo remendaba, por lo que les digo y por mucho más, ella era muy especial. Un día vino a la consulta un dado llamado Dadoletín. Dadoletín era un gran fan de la Doctora Victoria, juntos pasaron algunas aventuras. Los niños se reunían a la hora del recreo en la biblioteca para estudiar o leer en la zona de lectura, jugar al parchís o a la oca en la zona de juego. Esta era una manera entretenida que tenían para pasar el recreo, no siempre apetece estar en el patio. Pero cuando jugaban dejaban un dado apartado de los demás, los niños decían que aquella cosa no era un dado, claro que no tenía la misma forma que el resto de los dados, pues parecía una bolita con lunares, aquella cosa que nadie quería era Dadoletín. Dadoletín se sentía muy triste porque siempre se olvidaban de él dejándolo abandonado en una cajita. Un buen día la Doctora Victoria vio a Dadoletín muy triste y solo, le preguntó a qué se debía tanta tristeza y Dadoletín le empezó a contar su malestar y su dolor, la Doctora Victoria lo escuchó atentamente, se quedó pensando y luego dijo: - No te preocupes Dadoletín, ya buscaremos la manera para que no sigas quedándote solo y te elijan para jugar. Podemos inventarnos un juego donde los dados como tú, Dadoletín, puedan participar tanto como los otros dados-.
  • 43.
    A Dadoletín sele abrieron sus dos ojitos al escuchar las palabras de esperanza y de consuelo de la Doctora. Por un momento se imaginó formar parte de los juegos de mesa, sentir la emoción de los niños,… Mientras soñaba con verse en el zarandeo de los cubitos dio saltos de alegría y… ¡Tac, tac, tac!, el pequeño dado empezó a dar botes escaleras abajo. Inmediatamente la Doctora corrió en su ayuda, tras consolarlo y ver que no se había hecho daño le dijo: - Dadoletín, ¿te has mirado al espejo?, algo mágico ha ocurrido, ¡vuelves a tener caritas!-. La cara de Dadoletín se iluminó, siempre había soñado con este momento. El caso de Dadoletín fue comentado en todo el colegio. A partir de aquel día no lo dejaron descansar, era el dado que todos los niños querían tener en todas las partidas. SAYÉN ZAMORANO PLACERES (4º A)
  • 44.
    “DADOLETÍN QUIERE UNHELADO” Un día a Dadoletín se le ocurrió ir al parque a jugar con su amigo Pelotín. Cuando llegó al parque vio a su amigo Pelotín en un banco tomándose un helado y Dadoletín quiso uno, pero no tenía dinero para comprárselo. Hacía mucho calor así que fue a pedirle dinero a su madre, pero ella tampoco tenía y Dadoletín fue al parque a decirle a su amigo Pelotín, que si le prestaba dinero para comprarse un helado de fresa, y se lo devolvería otro día. Pero cuando Dadoletín fue al parque Pelotín ya no estaba. Dadoletín empezó a buscarle por todas partes: en su casa, en la playa, en las tiendas. Pero no había rastro de él. Dadoletín pensó que había desaparecido. Tenía muchísimo calor y se acostó en el banco a dormir bajo la sombra de un árbol, pero no podía dormir porque hacía demasiado calor y de repente, apareció una sombra y Dadoletín abrió los ojos y era su amigo Pelotín. No había desaparecido, sino que había ido a por otro helado para Dadoletín, había visto que su amigo tenía mucho calor y pensó que seguro que le apetecía un helado, y al final los dos comieron juntos un gran helado de fresa y fueron a la playa a pasar la tarde. Andrea Hernández Villa 4º A
  • 45.
    “TROMPO: EL MEJORAMIGO DE CARLOS” Un día trompillo se encontraba aburrido en casa y decidió dar una vuelta por el parque, al llegar se encontró con trompo su mejor amigo, pero no lo encontró como siempre, feliz y muy hablador, más bien todo lo contrario. Estaba cabizbajo y tristón, y acercándose a él le preguntó: -¿Qué te pasa Trompo?-, a lo que Trompo respondió: -¡me duele mucho la cabeza!-. Trompillo sin dudarlo lo cogió del brazo y se lo llevó corriendo al famoso doctor de juguetes. Al llegar a la consulta del doctor, se encontraron que en la sala de espera habían un par de juguetes: una bailarina con un tobillo dolorido, un dado redondo y un oso de peluche sin relleno, por lo que tuvieron que esperar un buen rato. Cuando les llegó su turno y pasaron a la consulta, allí estaba el doctor con su bata blanca y el fonendoscopio colgado al cuello, y dice: - ¡hola Trompillo que te trae por aquí!-, y Trompillo le contesto: -he traído a mi amigo Trompo porque le duele mucho la cabeza-, a lo que Trompo añadió que también estaba muy mareado. El doctor después de examinarlo un rato y hacerle un par de preguntas, descubrió que lo que tenía Trompo era agotamiento, ya que su dueño Carlos, un niño de nueve años, no lo soltaba ya que era su juguete preferido y jugaba con él a todas horas. Había que buscar una solución urgentemente. El doctor después de pensar un poco, cogió el recetario y escribió: “hay que poner un juguete nuevo en la vida de Carlos”. Cuando salieron de la consulta Trompo y su amigo Trompillo se dirigieron a la tienda de juguetes del barrio, estuvieron dando vueltas por los pasillos viendo todos los juguetes hasta encontrar uno que le pudiera gustar a Carlos. ¡Por fin lo encontraron!, allí estaba era de color rojo y con llamas a los lados, era un coche teledirigido. La señora de la tienda se lo envolvió con un bonito papel de regalo y un gran lazo azul, ahora sólo faltaba que Carlos lo encontrara.
  • 46.
    Fueron corriendo hastala casa, y sin que los vieran se colaron en la habitación de Carlos que está en la segunda planta, y lo dejaron a los pies de la cama. Cuando Carlos terminó de almorzar subió a su habitación para hacer los deberes como todos los días, y al coger la mochila que la había dejado en el suelo se encontró con aquel regalo. Lo abrió con desespero y al ver el coche se puso muy contento y rápidamente terminó los deberes para jugar con su nuevo juguete. Y al cabo de unos días Trompo se recuperó y volvió a ser el juguete feliz de antes. Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO SE HAACABADO. LAURA CURBELO ARMAS (4ºA)
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  • 48.
    “TOM Y MARCO,LOS AVENTUREROS” Érase una vez un niño llamado Marco que vivía en Málaga con su madre Lidia. Un día estaban recogiendo la casa y Marco se encontró un dado, aunque no sabía lo que era. Cogió el dado, se lo llevó a su cuarto y lo puso en la mesilla. Por la noche empezó a leer cuentos de fantasía como “los fantasmas del barco”, y “el ratón mágico”, hasta que se durmió. Al día siguiente se despertó y al ver el dado pensó que estaba vivo y que le hablaba. Desde entonces Marco consideró al dado como su mascota. Después de 3 semanas le dijo a su madre que si podía ir a vivir aventuras con su dado mascota y su madre le contestó que no podía porque era pequeño. Marco se fue a su cuarto enfadado pensando qué debía hacer y se le ocurrió una buena idea. Miró a la ventana, cogió el dado y se escapó de casa por ella. Al salir del pueblo, ya estaba muy cansado y comenzó a pensar en ponerle nombre al dado. Finalmente decidió ponerle Tom. Mientras andaban sin parar vieron un río que descendía de una montaña, Marco cogió un palo y empezó a escalar la montaña con el dado a cuestas. Al llegar al rio fue corriendo a beber agua, pero se dieron cuenta que un león se acercaba. Se asustaron tanto que cuando iban a salir corriendo las piernas de Marco no le respondían. En ese momento Tom dijo: -¡Tírame con toda tu fuerza Marco!-
  • 49.
    Marco apuntó ylanzó a su mascota en dirección al león, pero falló. Entonces el león le atacó y Marco se tiro al agua y perdió el conocimiento. Al rato se despertó en la orilla. -¿Dónde estará Tom?-se preguntó Marco-. Pronto lo vio al lado suyo y le dio un fuerte abrazo. El león se había ido y Marco decidió continuar el camino junto a Tom. Recorrieron ciudades y pueblos hasta que salieron de España. Una vez en Francia se adentraron en un bosque extraño y vieron a una persona que traía comida en una cesta. Como tenían mucha hambre decidieron pedirle comida. El hombre, llamado Pablo, les regaló unos pasteles y zumo. Después de comer les entró sueño y se pusieron a dormir la siesta bajo un gran árbol. Al despertar el hombre ya se había ido, pero les había dejado unas manzanas. -¡Qué persona tan buena!-exclamó Tom. Sigamos andando para ver qué otras aventuras encontraremos en el camino. Al salir del bosque se toparon con una casa en medio de una llanura. Entraron y no había nadie, pero había comida, así que decidieron quedarse unos días. Cuando se gastaron los alimentos emprendieron de nuevo el camino. Cuando llevaban unos minutos andando divisaron en el horizonte una manada de rinoceronte y se asustaron mucho. Volvieron corriendo a casa, cogieron un látigo, una cuerda e hicieron una trampa para rinocerontes. Un rinoceronte quedó atrapado en una trampa y el resto de compañeros se asustaron y se alejaron.
  • 50.
    Hablaron con elrinoceronte y después de que se tranquilizase lo liberaron. Siguieron su camino tranquilamente hasta que escucharon un ruido de caballo detrás de sus cabezas. Al mirar había seis caballos. Se acercaron a uno de ellos y pudieron montarlo y cabalgar por la pradera durante mucho tiempo. Fue algo increíble. Durante muchos días continuaron viviendo aventuras incontables junto a su caballo. Finalmente llegaron a París y se quedaron allí unos días con la abuela de Marco. Ésta les invitó a cenar en un lujoso restaurante francés. La abuela los llevó a lo más alto de la torre Eiffel y jugaron durante horas en los jardines de alrededor. Se despidieron, cogieron el caballo y siguieron camino al norte. Pasaron por Amsterdam y durmieron una noche en un oscuro bosque donde conocieron al ratón Latón que les regaló un queso holandés. Descendieron hacia el sur y después de un mes de camino llegaron por fin al las montañas de los Alpes. Allí subieron al pico más alto y clavaron una bandera de España con sus nombres escritos en ella. Como hacía mucho frío decidieron irse a Italia. En el camino encontraron un bosque de árboles frutales, como manzanos, ciruelos,.. y comieron y recogieron comida para llevar en la mochila.
  • 51.
    Llegaron a Romay corrieron una carrera de caballos en el Coliseo. Allí obtuvieron un premio de dinero que les permitió coger un barco hasta Sicilia. Esta preciosa isla tenía unas playas maravillosas. Allí estuvieron Marco, Tom y el caballo durante una semana. Se bañaron cada día y se pusieron muy morenos. Volvieron a embarcar hasta Orán y por el desierto recorrieron un largo camino lleno de riesgos hasta Melilla. Tuvieron que sortear un fiero puma que quería devorarlos, un nido de serpientes que hicieron asustar al caballo y casi estuvieron a punto de caerse al suelo. Allí, en Melilla, los abuelos de Tom les recibieron con mucha alegría, los llevaron al teatro, al cine,… Fueron unos días muy felices. Otro barco los llevó de regreso a Málaga. Lidia, la madre de Marco no estaba enfadada después de tanto tiempo sin ver a su hijo. Lo recibió entre abrazos. Desde entonces, Tom y Marco vivieron juntos como grandes amigos. Y colorín colorado este cuento se ha acabado. HUGO PÉREZ TOVAR (3ºB)
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    “PALOMITA Y SUSJUGUETES DE VIAJE” Palomita era una paloma muy divertida y juguetona. Sus amigos venían a jugar a su casa y ella les prestaba sus juguetes, pero un niño pesado siempre venía y les espantaba, entonces palomita un día decidió irse de viaje. ¿No sabéis a donde fue?. A Lanzarote una isla muy bonita y calurosa. Visitó muchos lugares como Famara, Timanfaya, etc. Encontró la casa perfecta y mientras iba a por la casa ¡zazzzzzz! un halcón chocó contra Palomita y calló, el halcón se arrepintió y ayudó a Palomita. El halcón la invitó a que se quedara una noche. Comieron y jugaron con los juguetes de Palomita pero al dormirse, el halcón se iba a comer a Palomita pero se holló un ras ras ras ras y se cayó el árbol. Palomita se escapó de la casa de halcón y volvió a su casa. Juró no fiarse nunca más de un halcón. Colorín colorado, este cuento se ha acabado. NIKO CORREA (5ºA)
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  • 56.
    “LA HISTORIA DELOS JUEGOS” Érase una vez en el reino de los juegos un niño llamado Dadoletín. Era un niño muy travieso y mentiroso. Un día Dadoletín le dijo a su amiga Parchita: - sabes que hay un lobo-. Parchita corrió aterrorizada. Dadoletín fue a decirle a Parchita que era una broma y Parchita se fue enfadada a su casa. Pero ese mismo día cuando brillaba la luz de la luna Dadoletín se vistió de lobo y fue tocando de puerta en puerta aterrorizando al pueblo y a todos los juegos, pero el alcalde Biblicolorín que era muy listo, sabía que el lobo era Dadoletín y le dijo a todo el pueblo que se vistieran de lobos y que aterrorizaran a Dadoletín. AITOR GONZÁLEZ DUARTE (5ºB)
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    “MASCOTA DEL COLEGIO” Habíauna vez un juguete que le gustaba comer tarta y un día, se comió un bizcocho, le sentó tan mal que tuvieron que mandarle a comerse una galleta. Una vez se comió un bizcocho de chocolate, de naranja y de melocotón, por la noche de tanto comer se puso malo y vomitó. Al día siguiente el juguete se lo dijo a sus padres y ellos se enfadaron tanto y tanto que no le dejaron comer más bizcocho. El juguete se enfadó mucho que se encerró en su cuarto y no quiso salir durante todo el día. La madre al ver al juguete tan triste subió al cuarto y habló tranquilamente con él. Después de estar durante un gran rato. - DIJO LA MADRE : ¡ ¡ Juguete, juguete!! No ves que lo que te decimos es por tu bien, porque no puedes estar comiendo siempre dulces. Porque eso es muy malo para la salud, lo que tienes que comer es más fruta y verdura. - DIJO EL JUGUETE: ¡¡ vale, vale!! No volveré a cometer los mismos errores. Y los dos muy contento se fueron a comer una ensalada de fruta. Ya sabéis amigos comer frutas y verdura que es muy saludable. Colorín colorado este cuento lo he acabado. AIRAN CRUZ PEREZ 6°A
  • 59.
    Dadoletín se levantó,hizo lo que hace siempre, desayunó, se duchó, etc.… La clase empezó, era la clase de ciencias. El profesor es desgarbado, viejo y lo más interesante es que es un científico looooooooocooooo!!!!!!!!!. Al final de la clase Dadoletín se quedó el último en salir ya que no le hacen mucho caso. -¿Profesor, profesor?- preguntó Dadoletín. No lo escuchó porque no estaba. Había una puerta entreabierta y a Dadoletín le picó la curiosidad, entonces entró. Él se quedó estupefacto al ver lo que era. Es un transportador de películas. -Si me entro que pasará—pensó Dadoletín. Apretó unos botones, unas palancas y ¡zas!. No sabía dónde se encontraba. Se desplazó a la película ‘’Toy Story’’ Y se pasó a llamar Dadoletín Lightyear. Todos los juguetes de Andy se quedaron asombrados. El perro salchicha Slinky dijo: -¡Eh! ¿Quién eres tú?-preguntó. -Pues soy, ¡Dadoletín Lightyear!- exclamó Dadoletín – sin saber mucho como iba la cosa. Todos le preguntaban que puedes hacer, de donde eres etc. Y él respondía: -Vengo de la vida real no de una peli y soy de Lanzarte y me hizo una chica fantástica llamada Patricia etc.-explicó Dadoletín. Al día siguiente se lo pasaron muy bien jugaron Andy le gustó mucho pero a la mañana siguiente Dadoletín se aburrió un poco y quería volver a casa con su vida normal aunque se lo pasaba muy bien. -Chicos, me lo he pasado muy bien pero tengo que llegar a casa- comentó Dadoletín. Todos muy tristes le dijeron que lo comprendían. Entonces Dadoletín como tenía que volver con el transportador de películas, no sabía dónde, pero sus amigos le ayudaron. La operación transportadora empezó a las 22:00h. Salieron por la ventana, buscaron por todas partes y no encontraron nada hasta que Dadoletín miró hacia el garaje, estaba allí.- ALEJANDRO CÓRDOBA 6º-A
  • 60.
    “LA AVENTURA DEDADOLETÍN Y EL PERRO” Érase una vez, un dado llamado Dadoletín al que le gustaba jugar al parchís y nunca le elegían para jugar. Un día, le escogieron para jugar una partida pero al pobre niño nunca le salió el cinco y la perdió. El niño muy enfadado tiró a Dadoletín a la basura. Dadoletín se puso muy triste y se fue enfadado a la calle. Un perro pasó por allí, le vio triste y le preguntó: -¿Qué te pasa? -Nadie quiere jugar conmigo- respondió Dadoletín. -Ya encontrarás a alguien que quiera jugar contigo.- dijo el perro.- Además yo no tengo dueño y ahora nadie me acaricia ni nada. -¿Y te sientes mal por eso? -No, porque ahora voy donde quiero y cada día conozco un lugar nuevo. -¡Qué guay! – dijo Dadoletín olvidándose de todo. -¿Quieres acompañarme?- preguntó el perro. Dadoletín asintió con la cabeza. Al día siguiente, Dadoletín y el perro caminaron hasta llegar a Francia. Allí comieron cruasanes y vieron por primera vez la Torre Eiffel.
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    Debajo de laTorre había un mimo que la verdad lo hacía muy bien y Dadoletín le dio 1€. Se quedaron como dos meses allí hasta que un día vino un OVNI y se los llevó a la luna. Cuando llegaron él se quedó mirando a ver lo que estaba haciendo el perro porque estaba comiéndose un trozo de la luna. -¿Qué haces?- preguntó Dadoletín. -Es que me han dicho que la luna es de galleta. AROA CORUJO CORUJO (6ºA)
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    “LAS AVENTURAS DEDADOLETÍN Y RONI” En una ciudad a las afueras de América Central vivía una niña a la que llamaba Natalie, era una buena niña. De pelo castaño claro, no más de un metro treinta, tenía unos ojos marrones oscuros que transmitían pura seguridad, era muy atenta en clase y le encantaba leer. Natalie decía que leer era lo mejor que se podía hacer cuando uno estaba aburrido. Le gustaba leer todo tipo de aventuras, pero también le gustaba mucho jugar con sus peluches Dadoletín y Roni. Un día Natalie decidió combinar las dos cosas que le gustaba hacer, así que cogió a sus peluches y los sentó alrededor de una mesa de té y les contó un cuento; Caperucita Roja. Natalie les dijo a sus peluches que tenían que interpretar el cuento como si fuera una obra de teatro. A las 5 en punto el té estaba listo para tomar porque se había enfriado un poco, la niña le dio el té a sus peluches y estos parecían cobrar vida. ¡Un té mágico! Exclamó Natalie. De repente Roni dijo: — Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes! — Son para verte mejor—dijo Dadoletín con un pañuelo de abuelita rodeándole la cabeza. — Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes! Prosiguió Roni con la capa roja — Son para oírte mejor — siguió diciendo Dadoletín. — Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes! — Son para... ¡comerte mejor! — y diciendo esto, a Dadoletín se le calló el pañuelo de la cabeza y apareció una máscara de lobo malvado que se abalanzó sobreRoni que estaba disfrazado de Caperucita y lo devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.
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    Natalie se quedóimpresionada y pensó que ahora que sus juguetes habían cobrado vida, podrían ser sus mejores amigos pero de eso nadie se podría enterar. La niña empezó a contarles más historias a sus nuevos amigos para enriquecer su cultura y a ellos les encantaban las historias así que cada fin de semana interpretaban una después de tomar el té, cosa que les resultaba muy agradable. Fue un secreto que permaneció siempre guardado. CARLA CÁCERES FERNÁNDEZ (6º-A)
  • 64.
    Érase una vez,un niño llamado Juan, y que no tenía amigos. Por la mañana de Navidad le regalaron un coche de juguete al que le llamó Cochecito, en esa misma noche pidió que su coche cobrara vida. A la mañana siguiente, se despertó, y no lo encontraba, pero de repente, salió de debajo de la cama y dijo: -¡Hola, Juan!, ¿qué tal has dormido? -Bien, ¿y tú?- dijo Juan. -Espera un momento, ¡estás vivo!- Se sorprendió Juan. Sí, no te acuerdas de que ayer por la noche pediste que cobrara vida.-Dijo Cochecito. Era verdad, porque fue la noche perfecta para pedir un deseo. Juan y Cochecito prometieron ser siempre los mejores amigos para siempre y también prometieron los dos guardar el secreto de que Cochecito vivía. Cochecito tenía un sueño, que era conducir solo por la carretera de verdad, entonces Juan le iba a ayudar, y pensó en ponerle un imán positivo a Cochecito y otro imán negativo al coche de su madre y cuando la madre de Juan vaya a salir con el coche le seguía, porque un imán positivo y otro negativo se atraen. Cochecito se puso muy contento cuando probaron la idea de Juan. Ahora Juan tiene un sueño que es jugar al hockey, pero su madre no le dejaba y Cochecito le iba a ayudar porque Juan ya le ayudó con su mayor sueño. Un día Cochecito le dijo a Juan una cosa para que se la dijera a su madre que es: -Mamá, por favor déjame jugar al hockey, es mi mayor sueño, y dentro de unos años con la práctica seré muy bueno jugando. Su madre se lo pensó mucho y al final aceptó. Juan al cabo de los años practicó y fue muy bueno. Y siempre Cochecito y Juan estuvieron juntos para siempre. CÉSAR FERNÁNDEZ BARRERA (6º-A)
  • 65.
    “LA MUÑECA YEL TESORO PERDIDO” Había una vez, una muñeca que se llamaba Carolina, un día ayudó a todos los juguetes pobres del mundo, ¿quieres saber cómo pasó todo? pues no pares de leer. Ella era una muñeca muy buena, siempre pensaba en los demás más que en ella misma. Un día, cuando llegaba del colegio de los juguetes, la madre le dice: -Hola cariño, ¿me puedes traer del cajón la caja de madera?- le pregunta la madre. -Sí, claro- dijo Carolina. Cuándo ella estaba cogiendo la caja de madera encontró un mapa, entonces fue a preguntarle a su madre. -Mamá, mamá ¿qué es este mapa?-pregunta Carolina. -Este mapa es de cuando yo era pequeña, me lo encontré en el parque, mi madre, o sea, tu abuela, me decía que era de un tesoro perdido. Lo estuve buscando, pero como no lo encontraba, me aburrí de ello.- le explicó la madre. Ella se emocionó muchísimo cuando la madre le explicó que era de un tesoro perdido, cogió el mapa y fue rapidísimo en busca del tesoro. -Primero debo de ir al parque de juguetes- dice Carolina. Cuando llegó, empezó a seguir las instrucciones del mapa. Se volvió loca para descifrarlas, porque estaba muy estropeado, pero consiguió descifrar las instrucciones. Después de seguirlas, Carolina ve una X en el suelo. -¿Pero esto qué es?, ¡ah!, ya sé, aquí está el tesoro- se dice a sí misma. Ella empezó a escavar, a escavar y a escavar, después de un buen rato, ve el tesoro. -¡El tesoro perdido!- se emociona Carolina. Cogió el tesoro y se lo llevo a la madre para que lo viera. -¡Mira mamá, he encontrado el tesoro perdido!- dice emocionada Carolina. -Que bien, vamos a abrirlo- dice la madre. Cuando lo abrieron se encontraron muchísimo dinero, como Carolina siempre pensaba muchísimo en los demás, quiso donarlo a todos los juguetes pobres que hubieran en el mundo. Así fue como Carolina ayudó a todos los juguetes pobres del mundo, todos fueron felices y comieron perdices. ¡Fin y colorado, este cuento se ha acabado! CLAUDIA SOFÍA BUZZO GARCÍA 6º A
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    “El cumpleaños deDadoletín” Érase una vez un dado que se llamaba Dadoletín,hoy era su cumpleaños. Dadoletín invitó a sus amigos los juguetes: puzzles, muñecas, cuentos, marionetas…etc. Lo celebraron en su casa con piscina. La madre de Dadoletín fue a la tienda a comprar: gusanitos, papas,chupa chups, una tarta de oreo…etc Los puzzles le regalaron una camiseta con una foto de él, las muñecas un osito de peluche, los cuentos un monopoly y las marionetas una nintendo X L. ¡ La tarta estaba buenísima ! Dadoletín siempre se dormía en su cama con el osito de peluche que le habían regalado las muñecas. ¡¡¡ Fue 1 día genial !!!
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    “DADOLETÍN Y SUMUNDO EXTRAÑO” Dadoletín no es un niño cualquiera. A él no le gustan las nuevas tecnologías: no juega a la playstation3, no se conecta al Twenti y no sabe usar el ordenador. A Dadoletín le gusta el fútbol pero sus amigos prefieren la tele y el ordenador antes de jugar con él. Dadoletín explica a sus amigos que estar tantas horas ante la pantalla del televisor y ordenador puede dañar la vista y que hay otras cosas mejores que hacer, como estudiar o practicar deportes. Además muchos de los aparatos que utilizamos contaminan porque aunque no lo parezca el microondas, el secador, el móvil y la televisión gastan electricidad y eso hace que haya más centrales eléctricas e incluso nucleares. Esto quiere decir que no es bueno abusar de los aparatos electrónicos o automóviles. Al día siguiente Dadoletín fue a casa de uno de sus amigos y le preguntó: - ¿Quieres ir a la cancha a jugar al fútbol? - No lo sé, porque estoy a punto de conseguir el prestigio 7 del Call of duty. - Pero, ¿cuánto tiempo llevas jugando? - Dos horas y media. Después de oír eso, Dadoletín se había ido decepcionado. Pero tuvo una gran idea, que era organizar un festival de deportes en su barrio. A la mañana siguiente fue al ayuntamiento de su barrio para pedir permiso al alcalde. Él aceptó y le dijo que era una gran idea. Dos días después, Dadoletín estuvo anunciando el festival por el barrio. Su amigo de la radio le ayudó a publicitarlo, y fue casa por casa diciéndoles a niños y adultos que el viernes empezaría el gran festival de deportes. El día llegó, era viernes y al llegar Dadoletín se llevó una gran sorpresa al ver que todos sus amigos y sus vecinos del barrio estaban allí. Al entrar les explicó los deportes y juegos. ¡Había de todo! Cancha de fútbol, minicampos de baloncesto, torneos de pádel... Enseñó las normas de los deportes tal y como le habían enseñado a él. Después del gran festival todo cambió. Los niños del barrio les encantaban practicar deporte, e incluso formaron un equipo de fútbol. Dadoletín ya no vivía en un mundo extraño, ahora era su mundo ideal. ELOY BARRERO BERNAL (6ºA)
  • 68.
    Érase una vez,un dado llamado Dadoletín que vivía cerca de una playa de arena dorada. Él era muy simpático y le gustaban los juegos y el deporte como a su amigo Gerónimo, una ficha de ajedrez. En aquel día de calor, a Dadoletín se le ocurrió una gran idea como a los dos les gustaban los deportes fueron a surfear a la playa al lado de su casa. Al llegar allí, Gerónimo exclamó sorprendido: -¡Menudas olas! -¡Síiii! seguro que podremos aprovecharlas-dijo Dadoletín. Antes de meterse en el agua se pusieron crema para protegerse del sol y no quemarse, más tarde jugaron en la arena e hicieron un gran castillo muy bonito. Después, se pusieron el cháquet, ese traje que cubre todo el cuerpo para no tener frio al estar mucho tiempo en el mar, se prepararon para coger olas y…: -¡Al agua!- gritaron con fuerza. Entran, cogen muchas olas y hacen una especie de competición. Al terminar de hacer surf cuentan las olas que han cogido y gana Gerónimo: -¡He ganado!- exclamó con alegría. -Lo has hecho muy bien-admitióDadoletín. Como estaban cansados, decidieron acabar y para recobrar fuerzas, se comieron el bocadillo que traían en su mochila. Vuelven a casa, y se ponen a jugar a las cartas hasta que Gerónimo, decide irse. Los dos amigos se despiden: -Espero que te haya gustado este día de playa- dijo el pequeño dado. -Por supuesto, otro día repetimos- propuso. -¡Hecho!- responde. -¡Bueno adiós!- se despide. GERMÁN CAMACHO RODRÍGUEZ (6º-A)
  • 69.
    ¡Hola!, me llamoDadoletín y soy un niño un poquito despistado pero con mucha imaginación. Un día en el colegio la señorita Dominó, nos dijo que teníamos que hacer una redacción sobre el espacio, pero en ese momento en el que la señorita hablaba, tocaron a la puerta y antes de que la señorita pudiera abrir, entra muy nerviosa la madre de Dadoletín, que le dice: -¡Dadoletín! Deprisa, recoge que hoy tenemos que ir al dentista y se nos hace tarde. -Ya voy, espera un momento. Dadoletín recogió lo más deprisa que pudo y salió con su madre, la señorita salió detrás diciendo: -¡Dadoletín,no olvides la redacción! A lo lejos Dadoletín exclama: -¿Sobre el espacio, verdad? - Sí, claro. A la mañana siguiente la señorita mandó leer a Dadoletín su redacción: -Me llamo Dadoletín, vivo en una casita no muy grande, hay una cocina con suficiente espacio para una nevera, una ventana, unas mesas con sus sillas etc… Un baño en el que no entramos los tres, porque en mi casa somos mi madre, mi padre y yo , pero bueno con suficiente espacio para entrar de uno en uno, también hay un salón que a mí me parece enorme, pero como mi madre lo tiene con tantas plantas parece más pequeño, también está la habitación de mis padres, que en ella como no entro mucho, no me parece ni muy grande ni muy pequeña, hay suficiente espacio y por último mi habitación, que no es muy grande ni muy pequeña, pero con el suficiente espacio para una cama y un escritorio y lo más importante, una gran ventana donde todas las noches, con mi telescopio veo las estrellas, el Sol y todos los planetas que giran alrededor de él, como Marte, Mercurio o la Tierra. Fin. Los compañeros de Dadoletín le dieron un fuerte aplauso por su imaginación, al principio, todos se estaban riendo, pero al final todos comprendieron que lo había hecho genial. FIN. GRETHE DAMORA RODRÍGUEZ (6ºA)
  • 70.
    Dadoletín era undado, que siempre estaba triste, ya que tenía un error de fábrica, él había sido fabricado con una parte más pesada que otra, este problema le hacía siempre caer en la posiciónuno. Nadie lo quería en sus partidas de parchís ya que no querían sacar un número bajo para noavanzarlentamente, y por eso Dadoletín siempre era desplazado. Los demás dados siempre se reían de él, se burlaban porque nadie lo quería, Se le había pasado muchas veces por la cabeza, la idea de acabar con todo y largarse no volver nunca. Un día, surgió algo imprevisto en una partida a un jugador de nombre Maison, le faltaba una casilla para ganar, tiraba y tiraba y nunca conseguía sacar ese uno, harto, decidió salir de la partida, de repenteescuchó algo, era la vocecilla de alguien no sabía de quien así que se acercó a dónde provenía esa voz. Se dio cuenta de que era de un pequeño dado, Maison quedo atónito al ver que podía hablar con un dado -¿Qué te pasa? preguntó Maison -Que nadie me quiere en sus partidas porque tengo un defecto, siempre saco el número 1 De repente a Maison se le encendió la bombilla -¡Vaya! dijo con que siempre sacas uno, yo necesito un uno para ganar mi partida -¿De veras? Preguntó Dadoletín, pues a que esperamos vamos a ganar Al llegar a la mesa, Maison dijo: -Es mi turno, sacaré ese uno y tiró a Dadoletín decidido Nadie sabía el defecto así que todos confiaban en que perdiera pero un momento, cual fue la sorpresa había sacado un uno Maison había ganado,Dadoletín estaba muy contento, había demostrado que él también podía ayudar. Los demás dados callaron ante aquel sorprendente acontecimiento, nunca imaginaron que aquel dado que no era como los demás podía servir para algo.Con esta historia quiero referirme que aunque seas diferente a los demás tú tambiénpuedes. Recordad: Lo difícil se consigue y lo imposible se intenta. JAVIER FRAILE CRUZ (6ºA)
  • 71.
    Esta historia empiezacon nuestro gran amigo Dadoletín, un día de estos él estaba hablando con su amigo Juanjo sobre el estuche de los deberes que les había mandado su profesor Don Martín en esta conversación interviene el malvado Libreto el rufián y roba la posesión mas preciada de Juanjo, el estuche, le robó su lápiz familiar, un lápiz muy valioso, y Juanjo le dice a Dadoletín: -¡Maldita sea! Me han robado mi lápiz familiar.-dice Juanjo muy enfadado- -Tranquilo, iremos a por aquel rufián.-dice Dadoletín- Entonces empiezan a perseguir a Libreto y el coge el tren hasta Noruega. -¡Bien!, con qué esas tenemos, entonces tendrán que perseguirme tanto tiempo como sea necesario hasta que se cansen.-dice en tono burlón Libreto- -¡Corre Juanjo, tenemos que arrebatarle aquel lápiz a Libreto!-exclama Dadoletín- -¡De acuerdo!-responde Juanjo- Y así nuestros amigos persiguen a Libreto por Tailandia, Reino Unido, Ucrania y Francia hasta que dice Dadoletín: ¡Vasta! así no lo cogeremos nunca, pero tengo un plan, Libreto ha estado cogiendo el tren para huir de nosotros pero si le esperamos en la estación de tren no tendremos que perseguirlo.-idea Dadoletín- -¡Muy bien!, pues llevaremos a cabo tu plan- dice Juanjo- Entonces lo llevan a cabo y pillan a Libreto y les confiesa una cosa: -¡Vale!, está bien, me habéis pillado, pero solo quería el lápiz para dibujar unos amigos en mi interior.-confiesa Libreto- -¿Entonces por qué no lo dijiste?-pregunta Dadoletín- -Porque tenía vergüenza de que se rieran de mí-dice Libreto- -Pues nosotros seremos tus amigos.-dice Juanjo- Y así nuestro protagonista encontró a un nuevo amigo. FIN JORGE BETHENCOURT CURBELO (6º A)
  • 72.
    Érase una vez,un niño llamado Arón que tenía un soldadito de juguete. Era su juguete favorito y siempre jugaba con él. Un buen día, se fue a jugar al parque con los amigos y se llevó el soldadito. Cuando llegó lo perdió y se puso muy triste. Entonces, llegó a casa llorando y le dijo a su madre: -Mamá, he perdido mi soldadito y no sé donde está. La madre le respondió: -Seguramente se te cayó en el parque mientras estabas jugando. Al rato, la madre de Arón lo acompañó al parque a buscarlo. -¡Mamá, lo encontré!-exclamó el niño súper ilusionado-. Cuando llegaron a casa la madre le dijo a Arón: -A partir de ahora es mejor que no lleves juguetes al parque porque los puedes perder. -¡Vale mami! -le contestó el niño-. Entonces Arón no perdió ni el soldadito ni ninguno de sus juguetes nunca más. LAURA DEL CARMEN DÍAZ INOSTROZA (6ºA)
  • 73.
    “LA HISTORIA SOBREEL AVIÓN Y EL TREN” Érase una vez, un avioncito y un trencito llamados, Pelusa y Motita. Un día, ellos dos se encontraron en el parque y, se saludaron. ¡Hola! ¿Qué tal estas?- Pregunta Pelusa. ¡Hola¡ Estoy muy bien- Respondió Motita. Pelusa se cayó en el columpio y se hizo mucho daño. ¿Estás bien Pelusa?-Pregunto Motita. Estoy bien, tranquila, no fue casi nada solamente fue un raspón pero gracias por preocuparte-Dijo Pelusa Luego los dos se tiraron por el tobogán y se pusieron muy contentos. A continuación, las madres los enviaron a tomar un helado. ¡Se me ha quedado el cerebro congelado¡-Exclamó Pelusa. Después, los dos se despidieron porque se iban a ir a la casa a dormir ya eran las 21:30h de la noche. ¡Hasta mañana!-Dijo Pelusa. Igualmente Pelusa-Respondió Motita. Al día siguiente, los dos tuvieron que ir al colegio y se encontraron. A Motita se le olvidó hacer los deberes. ¡Se me ha olvidado hacer los deberes!-Dijo Motita. ¡UY!-Exclamó Pelusa. Luego fue el recreo y los dos jugaron al escondite con 4 amigos más. Y le tocó contar a Pelusa. 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,quien no esté escondido tuvo tiempo de esconderse-Dijo Pelusa. Pilló a Motita y tocó la sirena de que terminó el recreo. Luego tuvieron Inglés y después Música. A continuación fueron juntos hacia la puerta del colegio y se despidieron. ¡Adiós!-Dijo Pelusa. ¡Adiós, hasta mañana!-Dijo Motita LAURA DANIELA CARDONA TASCÓN (6º-A)
  • 74.
    Un pequeño juguetellamado Dadoletín, tenía un sueño maravilloso. El quería ser un juguete muy usado y, él decía: - Yo quiero que mi dueño Pablo me quiera, porque después de cinco años que me tuvo como su juguete favorito ya no me quiso más. Al cabo de un año, el niño dijo: - ¡Mamá, mamá! ¿Dónde está aquel juguete que me compraste hace ya cinco años? Y la madre dijo: - Está en tu cajón de la habitación. ¿Para qué lo quieres? - Para poder jugar con él otra vez, como hace seis años. - ¡Pues vale! Pero ten cuidado, que es una reliquia. Y entonces el juguete empezó a oír la conversación. - Me van a utilizar otra vez, es mi sueño hecho realidad. Y el niño empezó a correr para jugar con él y divertirse todos los días. El juguete dijo: - Este es mi sueño hecho realidad. ¡Bien, va a volver a jugar con migo! LUIS MANUEL ESPINO ROMERO (6ºA)
  • 75.
    “DADOLETÍN Y LOSANUNCIOS” Érase una vez, un pequeño dado llamado Dadoletín, se sentía muy, pero que muy triste, para entender bien esta historia, hay que ir unas semanas atrás. Dadoletín estaba viendo la tele como de costumbre todos los viernes con sus amigos: Rojita y Marcelito. De repente, vieron un anuncio de una nueva consola, se llamaba Playstasion3. A partir de hoy todos los niños y niñas de su país comenzaron a tener esta consola. Dadoletín se sentía muy triste, porque ahora nadie quería ir al parque a jugar a la pelota, al escondite, a saltar a la comba o a cualquier otro juego, sino que ahora preferían jugar multijugador con sus consolas. Él no quería tener esta consola, porque a Dadoletín no le gustaban estas ``maquinitas´´, sino que prefería jugar a cualquier otro juego en el parque. Dadoletín pensó que esto no podría seguir así, por eso se le ocurrió gastarle una mala jugada, podríamos decir así, a sus amigos. Un día cuando estaba preparado, grabo un vídeo, promocionando el parque, de esta manera todos los niños verían este anuncio y dejarían sus consolas a un lado para ir al parque. Y así fue todos los niños, al día siguiente estaban en el parque jugando en los columpios, tirándose por el tobogán... Dadoletín, por fin después de semanas sin ver a sus amigos les preguntó: -¿Qué tal estáis?-preguntó Dadoletín a sus amigos. -Muy bien-contestaron a la vez Rojita y Marcelito. -¿Y tú?-preguntó Rojita. -¡Muy mal! -contestó un poco triste Dadoletín. -¿Por qué?-preguntó muy extrañada su amiga Rojita. -Porque llevaba semanas sin verte y a Marcelito, y pensé que os había pasado algo. En ese momento Rojita y Marcelito, lo entendieron todo y supieron que no podían estar jugando durante semanas a la consola y que tendrían que dejarla un poco de lado e ir más al parque a jugar a cualquier otro juego más físico. Desde aquel día todos los niños de el país de ``Juegolandia´´ supieron que lo que decía Dadoletín era verdad y que no había que hacerle caso a todos los anuncios. Dadoletín jamás volvió a ser triste. COLORÍN, COLORADO, ESTE CUENTO SE HAACABADO. :) MARÍA CEDRÉS DUCHEMENT (6ºA)
  • 76.
    “UN PULPO QUEQUERÍA HACER AMIGOS” Había un dado que se llamaba Dadoletín. Que llegó nuevo a un colegio, él quería un amigo, a continuación dijo: ¿Queréis ser mis amigos? -Si nos demuestras que eres un buen amigo - dijeron los alumnos. -¡Vale! pero que queréis que haga. - Queremos que seas amable, comprensivo.... Llegó a su casa y dijo: ¿cómo se puede hacer amigos?- Dijo Dadoletín-. Su madre le contestó-Tú sabes cómo se puede hacer un buen amigo pero tienes que buscar en tu corazón. Llega al colegio al día siguiente y lo intentó pero no lo consiguió y lo siguió pensando y dice su madre: te doy una pista pero la tienes que averiguar. La pista era, no tienes que ganártelo con un premio te lo tienes que ganar a pulso, sabes por qué un amigo es para siempre? no para utilizarlo y después tirarlo a la basura. Siguió pensando y pensando y no tuvo resultado, pero un día se dio cuenta. Fue al colegio y les trató como un amigo de verdad no como una marioneta así se hicieron amigos. A Dadoletín le hizo tanta ilusión que cuando terminaran de jugar, de comer, de hacer los deberes.... Fue a su casa y la dijo muy contento a su madre, ya tengo un amigo y voy a conseguir más se lo propuso e hizo tantos amigaos que no sabía ni con cual jugar primero. Pero dijo: y.. ¿si hacemos el grupo de los amigos? Dijo Dadoletín- sí, pero como se llamará. Ya sé -dijo Dadoletín- lo llamaremos “el grupo de los mejores amigos” y jugaron mucho. Al final se divirtieron mucho. MOISÉS ALONSO NOLASCO (6º-A)
  • 77.
    Hace mucho tiempo,había un dado llamado , él siempre se divertía con dos chicos que venían siempre a su casa y él, claro, como era un dado de oca, siempre estaba jugando durante horas con los dos chicos. Un día se estaba preparando pero los dos chicos no vinieron y él se extrañó, al día siguiente tampoco vinieron y Dadoletín se empezaba a aburrir, pasó un mes y tampoco vinieron así que Dadoletín se aburría. Un día se abrió el armario, Dadoletín se alegró tanto que se saltó pero no eran los dos chicos, sino la madre, y entonces bajó la cabeza, ella lo tiró a la basura del contenedor y Dadoletín pasó ahí mucho tiempo hasta que se dijo: -Voy a salir de aquí y viviré una aventura.- dijo muy serio- Y así lo consiguió, cuando iba por la calle se encontró con un perro y le dijo: -¡Hola! me llama Dadoletín y tú ¿Cómo te llamas?- PreguntóDadoletín con alegría- -Me llamo Wuf y me he perdido, ¿me podrías ayudar?- le preguntó, con tristeza- -Yo también me he perdido, si quieres vamos juntos.- le propuso Dadoletín- -¡Sí por favor!- Dijo Wuf saltando de alegría- -¡Vale! pues vamos.-dijo Dadoletín-. Así Dadoletín conoció a un nuevo amigo y se fueron juntos hacia la aventura y a buscar la casa de Wuf. Los dos amigos se fueron contando su vida y cómo vivían hasta que pasó un coche y les mojó porque había un charco, después empezó a llover a cantaros. Dadoletín y Wuf siguieron como si nada. Hasta que Wuf dijo que este lugar le sonaba, siguieron caminado y se encontraron la casa de Wuf y tocaron el timbre, la madre de Wuf se alegró tanto que casi se tira al suelo. Él le señaló a Dadoletín y su madre le dijo que le faltaba un dado y que se podía quedar para siempre. Así Wuf y Dadoletín vivieron juntos y felices. NICOLAE RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ (6º A)
  • 78.
    “EL JUEGO DEDADOLETÍN” Érase una vez, un dado llamado Dadoletín que vivía en una caja transparente, redonda y pequeña, ahí vivían más cosas, como: fichas, más dados y cuatro barriles. Ellos vivían cerca de un tablero de parchís, pero ellos no eran los que jugaban, los humanos sí. El mayor sueño de Dadoletín era jugar algún día al parchís, pero los humanos nunca le cogían siempre elegían a los otros dados. -¡Hola! ¿Qué tal? – Dijo Dadindín (el mejor amigo de Dadoletín) -¡Hola, no muy bien! ¿y tú? – le respondió Dadoletín -Yo bien, pero, ¿tú por qué estas mal?- le preguntó Dadindín -Porque lo humanos nunca me eligen para jugar al parchís, y me gustaría por lo menos tocar el tablero.-le dijo triste Dadoletín. Entonces Dadindín inventó un plan para que los humanos en vez de elegir a los otros dados eligieran a Dadoletín. Su plan era intentar entre todas las fichas y entre los barriles que se moviera la caja y Dadoletín fuera el único que se quedara en la parte alta de la caja, pero, no funcionó. Al día siguiente, Dadindín fue a buscar a Dadoletín a su casa para decirle si quería ir con él a jugar al fútbol, pero, no estaba en su casa, entonces Dadindín buscó por todos sitios para encontrarlo y de repente, ¡ZAS! Dadoletín cayó desde unos 5 metros de altura a su caja. Y COLORIN COLORADO ESTE CUENTO SE HA TERMINADO. PAULA BARRIOS GÓNZALEZ (6ºA)
  • 79.
    “LOS AMIGOS SONPARA SIEMPRE” Érase una vez, un dado llamado Dadoletín y un oso llamado Pedro, ellos eran buenos amigos y siempre estaban juntos para lo bueno y para lo malo y un día pasó algo fantástico. -¿Quedamos para ir al cine el viernes?-Dijo Dadoletín ilusionado. -Primero se lo tendré que preguntar a mi madre-Dijo Pedro. -¡Vale!, por la tarde voy a tu casa y se lo digo-Dijo Dadoletín con una sonrisa en la cara. -¡Vale, adiós!-Dijo Pedro subiéndose a la guagua. Por la tarde Dodoletín tenía que ir a la casa de Pedro para haber si la madre le dejaba ir al cine con él el viernes. -¡Toctoc!- Tocó en la puerta Dadoletín. -¡Hola Dadoletín! -Dijo la madre de Pedro. -¡Hola! -Dijo Dadoletín -¿Dejas ir al cine conmigo a Pedro el viernes? -¡Vale! -Dijo la madre de Pedro. El viernes llegó y.. -¡Hola Dadoletín! - dijo Pedro - Corre que se nos hace tarde.-dijo Dadoletín apurado Y ellos corrieron para entrar pero no pudieron llegar a tiempo. Ellos se pusieron muy tristes pero la madre de Dadoletín dijo que para el próximo viernes podían quedar de nuevo y llegar antes para entrar, entonces ellos se alegraron. RAQUEL ARROCHA RODRÍGUEZ (6ª-A)
  • 80.
    Érase una vezuna ficha de dominó, se llamaba María pero todas las demás fichas la llamaban Mery, ella era totalmente diferente a las otras fichas. Ella era castaña con los ojos grandes y marrones, ¡era súper guapa! Un día, Mery se fue a jugar con sus amigos: Manolo, Patricia, Pepe y Leonor. Era la hora de comer y la madre de Mery (Cathy) la llamó. De repente Mery le dijo a su madre: -Mami, ¿me vas a regalar algo mañana por mi cumple? -¡Ah…! mañana lo verás. Mañana era un día muy especial para Mery porque iba a cumplir 10 años. Todos acabaron de comer y se pusieron a ver la tele menos Mery, a ella le gustaba mucho leer y se ha leído todas las historias de Jerónimo Estiton, todas las historias de Harry Potteretc. Ella estaba leyendo en su habitación. Se estaba haciendo de noche y Mery cada vez estaba más nerviosa. Era la hora de cenar, todos cenaron, empezaron a ver una peli pero no la terminaron de ver porque ya era tarde. Se fueron todos a la cama y Mery estaba muy nerviosa. Al día siguiente, Cathy despertó a Mery diciéndole ¡Feliz Cumpleaños! Cathy se había levantado muy temprano para hacerle una tarta a su hija. Cuando se levantó se comió dos trozos de bizcocho que le había preparado su madre. Mery estaba muy contenta porque sabía que se lo iba a pasar muy bien. Mery tenía colegio, y su madre la llevó. Cuando llegó todos los profesores y los alumnos le dijeron:¡felicidades! Ella estaba muy contenta porque ya tenía 10 años. Por la tarde, ella invitó a sus compañeros/as de clase y se fueron todos al cine a ver la película de Los Pitufos 2, y después al Burger King. Después de la fiesta, Mery había escrito en su diario secreto que esa fue su fiesta más divertida que había tenido en su vida. Finalmente, cuando llegó Mery a su casa abrió todos sus regalos. SOFÍA BARDERAS PLAZA (6º A)
  • 81.
    “LA HISTORIA DEPITUFO PITUFÍN” Era un juguete llamado Pitufo Pitufín, era un muñeco muy bueno y alegre pero a la vez estaba triste porque su dueña, Patricia, no le hacía ni pizca de caso. Laura, la princesa era también muy simpática pero siempre que no le hacían caso se enfadaba mucho. Ha Pitufo Pitufín no le caía muy bien no siempre hay que ser el centro de atención como él decía. Un día la princesa le dijo a Pitufo: - Pitufo, escucha tienes que cuidarte más el pelo, está muy apagado y sin volumen, no como el mío el más bonito del mundo entero. -Laura, escucha no te lo creas tanto ¿sí? , me caes bien pero algunas veces no te aguanto siendo sinceros. Siempre quieres ser el centro de atención ¡Estoy harta de ti ! -No pensé que te molestaría tanto- dijo muy triste Laura -Lo siento, Laura yo... no... -Mira sabes... déjalo - dijo enfadada De pronto vino Silvia una muñeca muy guapa y la mejor amiga de Pitufo Pitufín. - ¿Que ha pasado? He visto a Laura roja como un tomate - empezó Silvia -Le he dicho que lo siento -dijo triste -¡Oh ! ¡Amigo! No te preocupes ya verás como todo se pasa ¡Vale¡ - le animó Silvia - Gracias Silvia, me pongo mejor cuándo sé que hay una verdadera amiga a mi lado - le dijo Pitufo dándole un abrazo - Si hay algún problema me lo cuentas ¡vale! - ¡Sii! - dijo riéndose Pitufo - Ahora vete a pedirle perdón a Laura que está muy triste - No querrá hablar conmigo - No se sabe si no lo pruebas, venga - le animó
  • 82.
    -¡Vale! Pitufo se acercóa Laura, que estaba llorando. Laura, Escucha siento lo que te dije antes es que me sentí agobiado - empezó a decir Pitufo - Tranquilo todo está arreglado - dijo - algunas veces agradezco que digan lo que sienten - ¿De verdad? -dijo Pitufo - Sí - ¡Eh! Parece que ya os habéis arreglado - intervino Silvia - ¡Sí! - dijeron a la vez - Me alegro - contestó - Oye, Laura, ¿me ayudarías a que le vuelva a gustar a Patricia? - preguntó Pitufo - Por supuesto - sonrió Laura - Gracias Más tarde Pitufo Pitufín estaba muy guapo, con el pelo muy bonito (como decía Laura ) De pronto ¡ Oh, no! Llegó Patricia ¡No los podía ver vivos! De pronto Patrcia entró en la habitación y vio a Pitufo Pitufín muy guapo. - ¡Vaya! ¡Qué bonitoo! - dijo asombrada Más tarde empezó a jugar con Pitufo Pitufín él estaba muy contento. Está historia enseña que las apariencias engañan que las personas parecen malas pero son buenas. YAIZA VAQUEIRO MARTÍN (6º A)
  • 83.
    “EL RECORRIDO DELTREN POR LA LUNA” Érase una vez, un ``tren´´ que soñaba en descubrir el espacio entero. Él vivía en una casa de un niño que coleccionaba todas las clases de trenes, pero aquel tren que tenía, era especial porque estaba vivo y el niño no lo sabía. Un día, el niño lo llevó a pasear con él en el coche de sus padres, se durmió y tenía la ventana abierta y el coche paso encima de un bache y al niño se le cayó el tren de las manos por la ventana. El tren se salvó porque pasaron por los campos de la ciudad. El tren se puso en marcha hacía la montaña porque vio la estación de las naves espaciales, cuándo llegó a la cima, se infiltró en la estación, el cohete estaba apunto de despegar pero él ya estaba en la nave, comenzó la cuenta atrás``10-9-8-7-6-5-4-3-2-1´´- despegue- dijo el comandante de la estación por el micrófono. El tren vio el espacio, cuándo llegaron a la luna los astronautas, él bajo directamente de la nave y también vio la tierra, estrellas y otros planetas, le gustó ir al espacio volvió a la tierra y él fue el primer tren que viajó a la luna. JOHN OLIVEROS MONTE (6º-A)
  • 84.
  • 85.
    ¿FUEGO? En el cuerpode bomberos de lego city, dos bomberos no paraban de meter la pata en todo momento. Sus nombres eran: Max y Tom, los dos eran ayudantes pero les hubiera gustado ayudar a apagar fuegos. Su primera vez estaban ellos solos de noche en el cuartel. Max estaba impaciente y le dijo a Tom: -Tranquilo colega, hay que estar muy atento por si a caso pasa algo-. Max le respondió tan tranquilo: -No puede pasar nada-. Y de repente se escuchó una alarma. Max le preguntó a Tom: -¿Qué es ese ruido? -¿Pues no lo sé? responde Tom. -Seguro que es para que nos relajemos más-. Dijo Max. Tom y Max con la sirena se durmieron y a la mañana siguiente se encontraron un titular muy peculiar en el periódico, el titular ponía: -Casa arde, pero sin heridos ¿Dónde estaban los bomberos?-. A los pocos minutos el jefe los llamó. Su jefe se llamaba Matías y era muy malo, en su despacho el jefe los degrado a ayudantes y esto es todo, hemos llegado al principio de la historia. Otra vez lo dejaron al cargo del cuartel. Max dijo: - Haber si no metemos la pata esta vez-. Y entonces la sirena suena de nuevo. -Esta vez no fallaremos-. Dijo Tom. Cogen el equipo y el camión y rápido se dirigieron al incendio. - Mira, humo-. Dijo Max nervioso. Cogen la manguera y disparan el agua al montón de humo y se escuchó un grito que decía: -Basta ya. Max y Tom miraron y era una barbacoa, por eso sale tanto humo. A la mañana siguiente otro titular que decía: -bomberos estropean una barbacoa y el jefe los llamó de nuevo y les dijo que como metan la pata una sola vez más los echarían del cuerpo de bomberos. Al cabo de un tiempo hubo un gran incendio en el bosque y todos los bomberos fuero a extinguirlo, eso significaba que no había ni un bombero salvo Max y Tom libres. Su superior les recordó que no podían salir porque sino los echaban. Unos minutos después suena la sirena esta vez no sabían qué hacer en esta ocasión, se podían jugar sus puesto por salvar vidas ha personas. Tom dijo: -Yo me lo juego todo ¿Dónde está el incendio, Max?.
  • 86.
    -Están en laplaza número 12- .Dijo Max. Se prepararon y salieron a toda mecha con el camión de bomberos. Max le preguntó a Tom:-¿Esa no es la casa de Matías?. Le dijo Tom:- Si vive con su hijo y mujer por qué-. -Porque podría ser la suya la casa que esta incendiada-. Dijo Max. Al final llegaron, y sí era la casa de Matías, dentro estaban encerados la mujer y el hijo. -Max tu apaga el fuego, yo iré dentro. Al final consiguen apagar el fuego y todos estaban a salvo. Los bomberos que habían ido a apagar el fuego fueron a la plaza y todos aclamaban a Max y Tom. El jefe les dio un abrazo y les dijo: Chicos ya no sois ayudantes si no subcapitanes. Y al cabo de unos años, cuando Matías se jubiló Max y Tom pasaron a ejercer de capitanes. Y no se les da nada mal. AYTAMI(6ºB)
  • 87.
    “DADOLETÍN Y SUSJUEGOS” Había una vez un dado llamado Dadoletín. Dadoletín era un dado muy agarrado. El tenía muchos juguetes y no se los quería prestar a nadie. Los amigos fueron a casa de Dadoletín y él no les hizo caso. Prefería estar con su osito de peluche, antes que estar con sus amigos. Los amigos de Dadoletín se llamaban: Trompito, Rayita y Parchita. Ellos decidieron no ser amigos de Dadoletín por un tiempo haber si él reflexionaba. Pero no, él no reflexionó y se quedó sin sus mejores amigos sólo por querer más a un juguete que no vale nada a querer a sus mejores amigos. Trompito, Rallita y Parchiti se pusieron muy pero que muy tristes. Entonces la madre de Dadoletín decidió hablar con él para ver si reflexionaba, pero seguía con su amigo el peluchito y no quería a nadie sólo a su peluchito. Al día siguiente Dadoletín se fue al colegio y vio a sus amigos con otros niños. Entonces eso le dio mucha rabia y ahí fue cuando se dio cuenta que sus amigos valen más que un osito de peluche y que había perdido a sus mejores amigos sólo por un osito de peluche. Tiró el osito de peluche a la basura porque ya no lo quería más. Finalmente decidió hablar con Trompito, Rallita y Parchiti. Ellos le dijeron que nunca se habían enfadado con él si no que quería que reflexionase sobre lo que había hecho. Pero finalmente Dadoletín les dio todos sus juguetes para que se los dieran a los niños pobres que no tienen nada, ni que comer. FIN PAULA GUTIÉRREZ PASANTES (6ºB)
  • 88.
    “DADOLETÍN” Era una mañanatranquila en Elike. Todos los habitantes del pueblo dormían profundamente... Todos excepto Dadoletín. ¡¡RIN!!, ¡RIN!!. El despertador sonó. Dadoletín saltó de la cama, y corriendo fue a vestirse. - ¡Es la hora de ir a clase de conducir! - exclamó alegremente. El único sitio que Dadoletín amaba era la autoescuela de la señorita Pinza. Aunque nunca conseguía el carné, pero él no se iba a rendir. Dadoletín siempre aprobaba el examen teórico, pero cuando llegaba el examen práctico se ponía tan nervioso que suspendía. Lo había intentado ya hasta cuatro veces. De camino a la autoescuela se encontró a su amigo Trompito y fueron juntos a sacarse el carné... - bueno, ya hemos llegado - dijo Dadoletín. A las nueve en punto, los estudiantes entraron en la clase de la señorita Pinza y se sentaron en los pupitres. - Buenos días, chicos- dijo la señorita Pinza. La lección de hoy será sobre el giro. - ¡DADOLETÍN! y ¡TROMPITO!, ¿Qué estáis haciendo?- gritó la señorita,- nada, nada - exclamaron los dos a la misma vez. La señorita los cogió a los dos y los llevó a la sala de los castigos.... UNA HORA MAS TARDE...
  • 89.
    - Trompito, ¿cuántoha pasado? - preguntó Dadoletín. - Sólo han pasado dos horas y medias. De repente se escucha la puerta, los dos miraron hacia atrás y era la señorita Pinza. Dadoletín y trompito le pidieron perdón y la señorita les dijo que sólo tenían otra oportunidad y que a la próxima no los dejaba sacarse el carné. A la mañana siguiente fueron otra vez a las clases de conducir, ellos se portaron bien, aprendieron todas las señales y pasos que tenían que tener en cuenta. Así que hicieron el examen práctico y el teórico y les salió muy, muy bien... y pudieron tener el carné. Desde ese día aprendieron que para conseguir algo se tienen que portar bien. BENCHEY MARTÍN MARTÍN (6ºB)
  • 90.
    “PELUDÍN Y LALECCIÓN DE MAITON” Había una vez, un conejo llamado Peludín que un día iba brincando por el prado desesperadamente hacia el colegio porque llegaba muy tarde. Nada más llegar, la profesora que era muy formal pero a la vez muy estricta, le regañó por llegar tan tarde. Peludín, avergonzado por las risas de sus compañeros se disculpó a su profesora por haber llegado a esa hora. Los demás alumnos, que eran muy malos, comenzaron a mandarle notas ofensivas como todos los días. El las leyó. En estos decían cosas como: eh! Gordinflón, ¿Por qué has llegado tan tarde? Me has estropeado mi estupenda broma que consistía en ponerle pegamento a la silla en la que te sueles sentar pero gracias a ti, mi mejor amigo Matizón se ha sentado ahí por equivocación y todavía no lo ha descubierto. Y recuerda, no se lo digas a nadie o ya sabes que pasará, tú eliges, o te pego o te quedas calladito. Peludín, se sintió muy mal, ya que siempre le acosan por su aspecto e interior pero no se atrevió a decírselo a la madre, ni al padre, ni a la profesora… En conclusión, a nadie. Después del recreo el conejito se quedó dormido en clase; ya sabéis que por la mañana corrió muy pero que muy rápido para llegar al colegio lo antes posible. Peludín, mientras la profesora Rosinea explicaba una nueva lección sobre naturales y predicaba en el desierto para él, este descansaba y sonaba tranquilamente. El pequeño estaba soñando que el mundo era conquistado por el mismo y nadie se burlaba de otros ni los otros de ellos y que era un universo lleno de paz y alegría. Todos compartían, jugaban, estudiaban, descansaban, trabajaban…etc. Además, todos los árboles soltaban golosinas y por supuesto otras frutas y frutos secos.
  • 91.
    Pero un díaprecioso de arcoíris, apareció un enorme chico llamado Maitón, que era el niño tan borde que le mandó la notita a Peludín. Al suceder semejante cosa, el líder (Peludín) debía realizar algo rápidamente o en cambio el mundo dejaría de ser limpio y amistoso. Durante un ligero momento se oyó un silencio total pero de pronto, justo cuando Maitón iba a hablar en ese extraño sueño, se oyó un grito espantoso: - Peludín, ¿es que acaso estas dormido o qué?. ¡Estamos en clase pero obviamente no en casa o en el SPA!. Espabila que si no te estallas como una pita jovencito’ dijo la profesora Rosinea con una voz muy aguda y preocupada. Lo mira de reojo. En el momento en el que se oyó esa profunda voz, Peludín imaginó que Maitón estaba chillando: - Tus habitantes son muy buenos para ser verdad. Deberían vivir en mi mundo cruel y oscuro en el que no se dormía-. El gobernador Peludín, que no estaba de acuerdo con esas palabras dijo en voz alta: -No estoy de acuerdo, Maiton, no me gusta ni tu personalidad, tu aspecto ni tu comportamiento, ¡pero no es que me esté burlando de ti!. Simplemente…-. Entonces se oyó de nuevo otro tremendo ruido, ¡era la sirena de incendio!. De aquel susto, Peludín salió aterrorizadamente al exterior del edificio junto a sus compañeros. Al tranquilizarse el asunto, el pequeño conejo empezó a redactar su corto sueño mientras todos sus amigos le escuchaban detenidamente asombrados. . DE VUELTAA CLASE Y A CASA Después, cuando las clases acabaron, Peludín volvió a su casa gracias a todas esas aventuras. Día tras día, Peludín empezó a recordar cómo empezó esa amistad tan pésima con Maiton. De repente, se empezó a abrir un gran círculo en forma de nube imaginaria en el que salían todas las imágenes de ese día de primaria.
  • 92.
    Todo empezó así:Un día muy ventoso en el que empezaba primaria, a Maitón y a Peludín les tocó juntos en pareja en la misma mesa. Peludín, que era muy trabajador, hacía todos los deberes. Pero en cambio, Maiton era muy plasta y molestón. Maiton, empezó a molestar a Peludín, y ese día fue en el que Peludín se enfadó por semejante tontería. El protagonista, cuando dejó de recordarlo, empezó a madurar sobre que a esa edad de unos seis años, no se entienden muy bien las razones pero si que era una tontería. Al día siguiente, Peludín se atrevió a perdonar a Maiton y todo se arregló. DANIELA ARROYO BELLO (6ºB)
  • 93.
    “EL JUGUETE DETOMI” Tomi, es un niño que siempre quiere juguetes nuevos, un día le pidió a sus padres uno nuevo y ellos le regalaron uno. Así día tras día le compraron uno, hasta que sus padres le dijeron que no, que ya no le comprarían un juguete más hasta que se le rompieran porque ya no jugaba con los que tenía. A Tomi se le ocurrió una idea, romper un juguete para que le compraran otro nuevo, pero su madre lo vio romper un juguete. Tomi le enseñó el juguete roto a su madre y la madre le dio un juguete que a ella se lo dieron de chica, pero la madre le dijo a Tomi que sí rompía el juguete le castigaría dos meses en su habitación sin juguetes nuevos. La madre también le dijo que sí no lo rompía durante un mes le compraría el nuevo juguete espacial. Tomi decidió no romper el juguete y tener mucho cuidado con él, así que decidió ponerlo en su cuarto muy bien escondido para que no se rompiera durante el mes. Pero la madre no vio a Tomi jugar ni un día con él. La madre le dijo a Tomi que si no jugaba con el juguete no le regalaría el juguete espacial. Tomi sacó el juguete de donde lo escondió y se aburría mucho con él, no puede decir frases al apretar un botón, no puede sacar las alas. Tomi ya se estaba aburriendo del juguete. Él solo llevaba cinco días con él pero ya no podía jugar con el juguete se aburría un montón. Un día por la noche Tomi no podía dormir así que miro a las estrellas y vio una estrella que brillaba un montón así que pidió un deseo, que el juguete que le dio su madre fuera más interesante. A la mañana siguiente el juguete se volvió totalmente de color azul y parecía que era nuevo. Ahora Tomi no paraba de jugar con él, le gustaba mucho, sólo le gustaba ese juguete no paraba de jugar con él. Cuando había pasado el mes ya no quería un juguete nuevo, le gustaba más el que le había regalado su madre porque era mejor. Pero lo que no sabía Tomi era que su madre pintó el juguete y lo arregló. Así que ese día Tomi aprendió que tiene que jugar con un juguete antes de pedir uno nuevo. ANDREY DAVID SEBASTIÁN (6ºB)
  • 94.
    ``SOUP, CAPITÁN SOUP´´ Habíauna vez un niño muy pero que muy creativo, que tenía, un pequeño soldadito de juguete llamado Soup, Capitán Soup. Ese muñequito es el protagonista de nuestra historia. Todo empezó con la misión huida, consistía en salir de aquel lugar negro y oscuro donde atrapaban a miles como él, pero no permitiría que lo atraparan ya que él era capitán del grupo de militares de élite llamado S.E.A.L. Lo intentó pero aquel hombre lo atrapó y lo llevó a un lugar llamado TOY PLANET. Allí lo compraron y lo llevaron a Lanzarote. Pero una tarde aquel niño lo perdió porque se le cayó en un parque donde conoció a su camarada Price. Allí unos grandes dientes lo atraparon y no lo soltaban hasta que al fin lo soltaron en unas manos tan suaves que no paraba de resbalarse, pero se escuchó: - eso no, caca - y algo lo tiró al piso. Con su entrenamiento en las fuerzas especiales consiguió avanzar por todo el parque, incluso domó a una paloma para transportarse más velozmente pero por desgracia resbaló y cayó en el jardín de un orfanato. Allí lo encontró un niño llamado Alex. Soup pensaba que Alex lo iba a capturar sin embargo Alex lo cuidaba y vivía con él muchas aventuras, al cabo de unos años se encariñaron, Soup hasta llegó a sentir pena cuando los padres elegían a otros niños en vez de a él. Un día una familia acogió a Alex. Se mudaron y casi perdió a Soup pero lo encontró. Pasó tanto pánico que prometió nunca separarse de él. Eran como hermanos de sangre. FIN DAVID LUZURIAGA CURBELO (6ºB)
  • 95.
    “MI AMIGA INVISIBLE” Anaes una niña de siete años, divertida, inteligente y muy, muy, muy TRAVIESA. Vive en un pequeño pueblo, retirado de la ciudad, cerca de un gran lago azul, con sus padres, su abuela, y sus dos hermanas mayores, Natalia y Rebeca. Es verano, y faltan doce días para su cumpleaños. Ana espera que este cumpleaños sea el más especial, pero para eso, tendrá que portarse bien. Una calurosa mañana, Ana quería ir a la playa, pero sus padres no podían llevarla, ya que tenían una importante reunión de trabajo. Entonces, se puso muy pesada, esperando un sí como respuesta, pero no lo consiguió; siempre consigue lo que quiere, porque se acaba enfadando mucho, como ahora. Entonces, se encerró en la habitación y no quiso saber nada. Después de estar allí un rato enfadada, fue al armario de juguetes, pero odiaba todo lo que tenía y no quería jugar con nada. De repente, vio en una esquina de la habitación su pequeña bicicleta, a la que le tenía tanto cariño antes de haber tenido todos aquellos juguetes que tiene ahora. Empezó a recordar todos aquellos buenos momentos que había tenido con ella, pero ya lo daba como algo pasado, algo que no volvería a suceder, ahora tendría juguetes mejores el día de su cumpleaños, pero claro, no lo dudó ni dos veces que aun faltaban siete días, y que se le pasaría el tiempo muy lento. Entonces, se le ocurrió una idea, cogió la bicicleta, se puso su chaqueta, y en cuanto estaba ya lista, lo primero que se le ocurrió fue salir por la ventana, el problema, no era bajar ella, sino, bajar la bicicleta, lo tenía difícil, ya que su habitación estaba en la segunda planta de la casa, pero, sigilosamente, bajó hasta el garaje a por la gran escalera de su padre, cuando venía de vuelta, pasó por el salón, donde sin querer, le dio a la lámpara con toda la escalera, se escuchó un gran ruido en la casa, pero Ana salió corriendo con la escalera para arriba, hasta que llegó a su habitación, y la dejó caer por la ventana, así tenía más fácil lo de bajar ella, pero seguía teniendo el mismo problema, el de bajar la bicicleta. Ana, no se rendía, y decidió buscar otra solución, en cuanto la abuela bajó a ver qué era aquel ruido tan extraño, Ana, decidió, definitivamente, tirar la bicicleta por la ventana, y luego bajar ella. Al llegar abajo, vio que la bicicleta se había hecho mil pedazos, y se puso muy, muy triste, no sabía cómo decírselo a sus padres.
  • 96.
    Al rato, despuésde mucho caminar, quiso descansar, y decidió sentarse en un banco cerca de la casa de su tío, al que tenía miedo ver porque se podía chivar a la madre de que la había visto allí. Se empezó a sentir cansada, y en cuanto se sentó, se quedó dormida. Pasó la tarde, y llegó el anochecer, cuando se despertó, se encontró en una cama grande, y en una habitación muy colorida, en donde pensó: -Vaya, esta habitación se parece muchísimo a la habitación de los invitados de la casa de mi tío Quique-. En cuanto la niña se veía muy confusa, se abrió la puerta. - ¿Hola, eres tú Quique?- Dijo la niña asustada. Después de unos cuantos minutos, Ana empezó a hablar para sí misma, y a preguntarse cosas, como: - ¿Qué hago yo aquí? - ¿Esta es la casa de Quique? - ¿Qué es lo que ha pasado?-. Ana, se iba preguntando cosas, unas tras otras, pero no se contestaba ninguna. De repente, se acordó de las historias que le contaban los niños mayores en el colegio, historias malas y fantasiosas, de juguetes que tenían vida, de fantasmas, y las que más le gustaba a Ana eran las historias de los amigos imaginarios. Ana se acordó de aquella amiga imaginaria que se había inventado hace muchísimo tiempo, pero según ella, ya que podían tener vida los juguetes, pues también podían tenerla los amigos imaginarios, entonces, quiso volver a imaginarse a Tania, aquella amiga invisible, quiso contarles todas sus cosas y secretos, como si hablase sola, pero para ella, hablaba con su mejor amiga Tania. Hablando, hablando y hablando, se olvidó de que tenía que volver a casa, entonces, decidió volver a su casa con su amiguita invisible.
  • 97.
    Al rato, despuésde mucho caminar, quiso descansar, y decidió sentarse en un banco cerca de la casa de su tío, al que tenía miedo ver porque se podía chivar a la madre de que la había visto allí. Se empezó a sentir cansada, y en cuanto se sentó, se quedó dormida. Pasó la tarde, y llegó el anochecer, cuando se despertó, se encontró en una cama grande, y en una habitación muy colorida, en donde pensó: -Vaya, esta habitación se parece muchísimo a la habitación de los invitados de la casa de mi tío Quique-. En cuanto la niña se veía muy confusa, se abrió la puerta. - ¿Hola, eres tú Quique?- Dijo la niña asustada. Después de unos cuantos minutos, Ana empezó a hablar para sí misma, y a preguntarse cosas, como: - ¿Qué hago yo aquí? - ¿Esta es la casa de Quique? - ¿Qué es lo que ha pasado?-. Ana, se iba preguntando cosas, unas tras otras, pero no se contestaba ninguna. De repente, se acordó de las historias que le contaban los niños mayores en el colegio, historias malas y fantasiosas, de juguetes que tenían vida, de fantasmas, y las que más le gustaba a Ana eran las historias de los amigos imaginarios. Ana se acordó de aquella amiga imaginaria que se había inventado hace muchísimo tiempo, pero según ella, ya que podían tener vida los juguetes, pues también podían tenerla los amigos imaginarios, entonces, quiso volver a imaginarse a Tania, aquella amiga invisible, quiso contarles todas sus cosas y secretos, como si hablase sola, pero para ella, hablaba con su mejor amiga Tania. Hablando, hablando y hablando, se olvidó de que tenía que volver a casa, entonces, decidió volver a su casa con su amiguita invisible.
  • 98.
    A la horade cenar, las hermanas de Ana, le avisaron de que bajara, que tenía que cenar. Ana bajó, y cuando se fue a preparar su plato, preparó otro al lado del de ella. Todos la miraron asombrados, - Ana, sólo somos seis personas, no siete.- Afirmó la madre. - No mamá, ahora hay una persona más en la familia, os la voy a presentar, miren. - TANIAAAA! Ven! Está la cena preparada, tú te sientas a mi lado, ¿vale? ¡Vale! - Dijo Ana muy contenta. - ¡Nena, no hay nadie, siéntate ya y ponte a comer, anda!- dijo la madre alucinada. Cuando empezaron a comer todos juntos, se escuchó decir a Ana: - Tania, ¿Te gusta la cena? Seguro que sí, es mi cena favorita.. Todos acabaron de cenar, y cuando ya estaban recogiendo, solo quedaba Ana en la mesa. -Ana, ya has acabado de cenar, ponte el pijama, lávate los dientes, y para cama. Venga, y déjate de tonterías, que ya no son horas. - Dijo la madre. - Espera mamá, estoy esperando a que Tania termine de cenar, no la voy a dejar aquí sola. - Dijo la niña. Más tarde, cuando Ana ya tenía el pijama puesto, ya se había lavado los dientes, y ya se iba para cama, llegó la madre y le dijo que si quería que le contase el cuento de todas las noches, Ana le dijo que no, que se lo iba a contar su amiga Tania. - Esta bien Ana, no te duermas tarde, ya sabes que mañana hay que madrugar para ir a la casa de la tía, como todos los sábados.- Dijo la madre muy sorprendida. - No mamá, yo mañana no quiero ir a casa de la tía, yo me voy a quedar aquí, jugando con Tania.- Dijo la niña con ilusión. - Ana, mañana tienes que venir como todos los sábados, y vendrás, no hay más que hablar, déjate ya de tonterías y ponte a dormir ya, no me hagas enfadar, te lo advierto. ¡Buenas noches Ana!.- Dijo la madre ya enfadada. - Buenas noches mamá, pero no es justo, siempre vamos, y porque un día que no valla yo, no va a pasar nada, la tía nunca me hace caso, y prefiero quedarme con mi mejor amiga Tania. - Dijo Ana con enfado. - ¡Buenas noches Ana!, mañana vendrás y punto.- Respondió la madre ya cabreada.
  • 99.
    Días más tarde,Ana ya iba por la casa diciendo que solo le faltaban tres días para su cumpleaños, y que quería el mejor cumpleaños de su vida. La madre le iba diciendo que si le seguía contestando de la forma de aquella noche, no lo iba a conseguir, pero en el fondo, le daba pena. Ya faltaban dos días, y Ana estaba muy nerviosa, empezó a hacer una carta de todo lo que quería, y pidió ayuda a Tania, su amiga invisible, cuando le entregó la carta a su madre, se quedó asombrada al ver todas aquellas cosas: unas gafas, una agenda para el colegio, unos tenis nuevos, un vestido rosa, una mochila nueva, una tele para su habitación, un mp4, unas sandalias rojas, dinero, ... y, lo que más quería, era amor y cariño. La madre le dijo que todo no se podía tener, pero Ana era muy pequeña como para entenderlo, ella lo quería todo. - ¡AH! Y que no se te olvide que quiero una bicicleta nueva.- Dijo Ana muy ilusionada. - Ana, tu ya tienes una bicicleta, y no te pienso comprar otra.- Le dijo la madre. - No, pero es que... - Dijo Ana. - Es que, que. No me pongas excusas Ana. - Le interrumpió la madre. Luego, la madre se fue a hacer la comida, mientras Ana se fue a jugar arriba con su amiga imaginaria. Hoy es el cumpleaños de Ana, y se ha levantado gritando: - Siiii, yujuu, hoy es mi día especial del año. ¡Qué guay! Todos vinieron a decirle felicidades. Y, al rato, tocaron el timbre, eran los invitados, la tía, el tío Quique, los amiguitos de Ana, amigos y amigas de los padres,... Ana estaba muy contenta, pero a la vez muy triste. - ¿qué te pasa Ana? - Le dijo el tío Quique. - Nada, he pensado que me iban a dar regalos, pero no, debe ser que sigo castigada por lo de escaparme aquel día, pero pensé que ya lo habían olvidado. - Dijo Ana muy, muy triste. - Claro que está todo olvidado Ana, pero toma mi regalito.- Le dijo Quique animándola un poco.
  • 100.
    Mientras que Anaabría su primer regalo, vinieron todos los invitados junto a ella, y sus padres con una gran bolsa muy llena de algo que Ana no sabía qué era lo que había dentro. Entonces, abrió la bolsa y vio muchísimos regalos dentro, empezó a abrirlos todos como una loca, muy ilusionada. Y grito: - ¡Que contenta estoy! ¡Es el mejor día de mi vida!. Y, al final, cuando ya se acabó el cumpleaños y se fueron los invitados, se fue a la habitación a jugar con todas aquellas cosas fantásticas que le habían regalado. - ¿Ana, y tu amiga Tania? - Dijo la madre muy orgullosa de Ana. - Mamá, ¡ es verdad!. Me he olvidado completamente de mi mejor amiga imaginaria, me he dado cuenta de que no siempre hay que pedir, sino, apreciar las cosas que tengo, y no envidiar de los demás. Ahí fue cuando Ana, ya estaba todos los días jugando con las cosas que tenía, y apreciando todo lo que tenía, sin pedir ni una sola cosa más que no fuese necesaria, claro. FIN XIANA MOREIRA (6ºB)
  • 101.
    “DADITA Y ELMISTERIO DE LAS PERLAS MÁGICAS” Dadita era una chica aventurera que le gustaba ir a lugares desconocidos, pero nunca vivía esas aventuras que tanto soñaba. Una mañana Dadita fue al colegio, se encontró con sus amigas que hablaban del calor que hacía. Dijo Dadita: -no estáis hartas de vivir siempre lo mismo-. Su amiga respondió: -Sí pero no podemos hacer nada-. -¡Pues yo tengo la respuesta!- dijo una vocecita de lejos, era Muñequita una niña muy callada pero con un gran corazón. Todas sorprendidas e intrigadas fueron hacia Muñequita. Susana le preguntó: -¿y qué podemos hacer?-. Respondió: -Pues muy fácil las vacaciones de verano ya están a punto de venir, vamos a decir a nuestros padres que quedamos en el parque para jugar y ese momento lo aprovechamos para ir a buscar una aventura, dijo muy ilusionada. -Yo también tengo una idea- dijo Dadita. -¿Qué idea es?- preguntaron todas. Respondió Dadita: - Ya que vamos al parque de paso vamos a la playa que está muy cerca y jugamos a que la playa es un desierto-. -Sí, claro-, gritaron todas muy contentas. -Pues quedamos dentro de dos semanas en el parque-, respondió Muñequita. Pasaron dos semanas como se había previsto. La primera que llegó al parque fue Dadita. No quería perder ni un minuto. Cuando sus padres se fueron, corrieron a la playa, jugaron pero a los pocos minutos se cansaron. Dadita fue caminando a la orilla y encontró cinco piedras brillantes. -¡Mirad!- Corrió Dadita ilusionada. -¿Pero qué sucede?-, preguntó Muñequita. -Que he encontrado unas piedras que creo que son mágicas-. Susana comentó: - podemos hacernos unos colgantes-.
  • 102.
    Alicia, qué esla mejor amiga de Dadita, respondió que sí quería hacerse unos colgantes. Cogieron unas cuerdas y cada una se lo hizo. Mientras jugaban a las hadas a Dadita le entraron muchas ganas de meterse en el agua ya que hacía mucho calor. -tengo calor, porque no nos metemos al agua- dijo Dadita. -vale-, respondieron todas a coro. Se sumergieron en el agua y comenzó la aventura, Muñequita dijo a sus amigas, asombrada. -Chicas, puedo respirar debajo del agua-. Todas se dieron cuenta de que era verdad y que ellas también podían respirar. Dadita y sus amigas se sumergieron en el mar. Conocieron a muchos animales del reino de Pulpolandia y a un niño llamado Pulpote que era aventurero como Dadita y había vivido otra aventura con su mejor amigo. Pulpote les explicó la aventura que había vivido y que por ahí era muy conocido. -Pero ahora díganme ustedes que hacéis aquí y cómo es que podéis respirar en el fondo del mar-. Alicia respondió.-pues vinimos a vivir una aventura y lo de respirar aun no lo sabemos-. Pulpote dijo asustado. -¡claro los colgantes!- -¿Qué pasa con los colgantes?- preguntó Susana. -Que los colgantes son del reino de Gatunul donde vive la reina Gatuna. Tenemos que ir allí para entregárselo y ella os llevará a vuestra casa. Pero los obstáculos para llegar ahí son muchos porque todos quieren esas piedras-.
  • 103.
    A la mañanasiguiente salieron por un camino azul que les llevaría hacia el reino de Gatunul. -Seguidme y no os separéis– dijo Pulpote. Caminaban por un bosque tenebroso, parecía que fuera de noche, se escuchaban unos ruidos muy raros, las chicas querían irse a su casa pero no podían retroceder. Escucharon unos pasos pun pum pum pum y Dadita asustada gritó, pero era un peluche asustado que se había perdido. -¿Qué haces aquí?- le pregunta Susana. -Estaba paseando con mi madre para ir al reino Gatunul y me perdí-. -¿Qué hacemos?- Preguntó Muñequita. -Pues vamos con él a Gatunul para encontrar a su madre- respondió Alicia. -Vale - dijo Susana. Pasaron por muchas aventuras, fueron al reino de los perros, al reino de los playmovil,… Cuando por fin llegaron al reino de Gatunul encontraron a la madre de Peluchín que estaba muy contenta y agradecida. Fueron hacia el castillo de la reina Gatuna y le entregaron las perlas, la reina agradecida les llevó de vuelta a casa y les regalo a todas una pulsera para que pudieran volver a Pulpolandia. -¡Ya hemos llegado!- dice Dadita. -Sí- responde Alicia. A la mañana siguiente llegaron a la puerta del colegio y se dieron cuenta de que cada día era una aventura nueva. Fin ARELY GÓMEZ (6ºB)
  • 104.
    “EL BAÚL DELPASADO” Cuando era pequeño mi primo y yo solíamos jugar al fútbol. Un día estábamos jugando un partido cuando la pelota se metió por accidente en una cueva muy oscura. Decidimos entonces ir a casa de la abuela a buscar una linterna para poder ir a buscarla. Volvimos a la cueva y entramos en ella. Al entrar mi primo de pronto cayó al suelo, había tropezado con algo. Alumbramos con la linterna al suelo y descubrimos un baúl que estaba semienterrado. Miré a mi primo muy sorprendido y decidimos sacarlo de la cueva y abrirlo a ver que contenía. Después de sacarlo lo llevamos corriendo a casa de mi abuela, ¡puf, cuanto pesaba!. Cuando llegamos al sótano de casa de la abuela abrimos el baúl con una palanca, y ¡SORPRESA!, estaba lleno de juguetes. No podíamos creer la suerte que teníamos, había un yoyó, un ajedrez, un trompo. Ese día lo pasamos jugando con todo lo que había en el baúl y nos divertimos muchísimo. FIN ADAY GONZÁLEZ BRAVO (6ºB)
  • 105.
    “EL GRAN CONCURSO” Éraseuna vez Dadolotín, el dado; Elefantín, el elefante parlanchín; Tiroles, el trompo regordón y Filín, el bolo sabelotodo. Como cada año, por primavera, se celebraba en su colegio el concurso de las frases ingeniosas. Aquél que creara la más ingeniosa u original se convertiría durante ese curso en el ayudante de la biblioteca del cole. El tema a tratar era “la amistad”. Dadolotín y sus amigos estaban muy ilusionados porque este año al fin, podían participar y quizás alguno de ellos pudiese ganar. Sin embargo, se sentían un poco desanimados ya que sólo podría haber un ganador y todos querían llevarse el premio. Así empezó una competición en la que por primera vez sintieron envidia entre ellos. Todos estaban dispuestos a prepararse muy bien para el concurso. Día tras día creaban frases nuevas y las guardaban en sus carpetas de las que no se separaban pero tras haber escrito tantas, ninguna les convencía. En el tablón de anuncios del colegio ya estaba colgada toda la información sobre el concurso. Dadolotín leía: -Antes del día 22…. Se entrega…en papel….para el día ¡23! ¡El día del concurso! Fue corriendo a decírselo a sus amigos, y, todos se pusieron las pilas para tomar una decisión sobre la frase con la que participarían, porque ya estaban a viernes 19 y el plazo para entregarlo era el lunes 22.
  • 106.
    Ese fin desemana trabajaron duro, crearon, leyeron y releyeron una y otra vez sus frases hasta que al fin, cada uno eligió una con la que participaría en el concurso. Pero aparte de trabajar también se divirtieron porque al final dejaron de un lado sus diferencias y se lo tomaron como algo creativo, divertido,… Ya no había problemas entre ellos, ni sentían envidia los unos de los otros porque Tiroles les había recordado que ganar no era lo importante, sino participar y pasárselo bien. De esta manera se acabaron sus discusiones. El lunes a primera hora, Dadolotín, Elefantín, Tiroles y Filín entregaron sus respectivas frases a su profesora y ésta a su vez se las pasó a la directora que era la encargada junto con la bibliotecaria de elegir la frase ganadora de entre todos los participantes. Dadolotín y sus amigos estaban muy nerviosos, y a cada día que pasaba más nerviosos se ponían. Ya sólo faltaban cuatro días. Fue complicado elegir una entre tantas y por eso la noticia de la ganadora se hizo esperar. Los días habían pasado muy rápido y el gran día ya había llegado Aunque todos estaban muy exaltados, se sentían muy orgullosos del trabajo realizado. Dadolotín, Elefantín, Tiroles y Filín estaban en clase de lengua y su profesora les estaba explicando el sujeto y el predicado cuando, de repente, sonó la sirena para que todos bajasen al patio. La clase de Dadolotín, fue la última en bajar y al llegar se dieron cuenta que había llegado el gran momento. Vieron que junto a la directora y la bibliotecaria, estaban unos cuantos regalos y a su lado, un caballete cubierto con una tela. Los compañeros y compañeras se preguntaban que de quién sería la frase ganadora que se hallaba bajo la tela. La directora pidió silencio y pronunció su gran discurso acompañada de la bibliotecaria.
  • 107.
    Todo pasó tanrápido que en un abrir y cerrar de ojos la directora ya había terminado de hablar y estaba destapando la frase ganadora. Elefantín fue el primero en reconocer la frase de Dadolotín, y cuando éste se dio cuenta empezó a dar brincos de alegría. Dadolotín lo había conseguido y la directora le hizo entrega de un gran libro. Y ¿no quieren saber cuál fue la frase que ganó? Bueno, pues se las diré de todos modos, fue: El verdadero amigo es aquel que a pesar de saber como eres te quiere. Sus amigos lo felicitaron y se sintieron muy orgullosos de él. Para celebrarlo fueron a su casa, compraron unas pizzas y pasaron la tarde de lo lindo charlando y riendo. Durante los siguientes días, Dadolotín participó como ayudante de la biblioteca en la organización de un taller en el que todos los alumnos/as debían hacer un cuento de fantasía para elegir al mejor, hacer copias de él, venderlas y recaudar dinero para una buena causa. Todos los amigos de Dadolotín se pusieron manos a la obra y después de tanto esfuerzo consiguieron vender cuatrocientos ejemplares. Además de ayudarle muchísimo en todo, consiguieron que un escritor famoso fuese al colegio y les diera una charla sobre su último libro. Por si esto fuera poco, habían conseguido que incluyera el nombre del colegio en la dedicatoria de su libro que dentro de poco se vendería en las librerías. El centro decidió poner el libro en un lugar especial dentro de la biblioteca. Y como recompensa de lo bien que lo habían hecho Elefantín, Tiroles y Filín la directora los nombró “Ayudantes Honoríficos” de la biblioteca. FIN LOHANA MÉNDEZ HERNÁNDEZ (6ºB)
  • 108.
    Había una vezdos hermanos llamados José Miguel y Rocío. Estos niños eran como muchos otros, se pasaban el día jugando a las consolas. En el colegio, en vez de jugar en el recreo con los demás niños, jugaban con ordenadores. Pero ya, eso de estar todo el día jugando con consolas, les resultaba aburrido. No sabían a qué jugar. Un día, José Miguel, Rocío y sus amigos, fueron a la biblioteca por primera vez en busca de un libro para pasar el rato. A los niños les resultó muy extraño ver una gran marioneta de muchos colores subida a una estantería. Pero no le dieron mucha importancia y siguieron buscando libros. De repente, la marioneta cobró vida, a los niños les dio un susto de infarto. ¿Qui … qui… quién eres?-preguntó extrañado José Miguel. -¡Soy Bibliocolorín, la mascota de la biblioteca!– exclamó Bibliocolorín – Sois los primeros niños que entran en esta biblioteca desde hace años. -¿Los primeros niños desde hace años?... Eso es imposible, algún niño habrá entrado- afirmó Rocío. -Pues no, desde que se crearon las maquinitas, ningún niño se ha molestado en visitar la biblioteca.- dijo Bibliocolorín. -Seguro que has estado aburrido todo este tiempo sin nadie con quien hablar… igual que nosotros- comentó Rocío. -¿Vosotros aburridos? ¡Si sois niños, tenéis que divertiros!- exclamó Bibliocolorín. -Pero… es que no sabemos a qué jugar- dijo José Miguel. -Tomen- dijo Bibliocolorín mientras les daba un maletín-. -Con esto sabréis a qué jugar y no os aburriréis más-. -Pero…- dijo Rocío sin poder terminar, porque Bibliocolorín ya se había convertido en marioneta otra vez.
  • 109.
    Los niños nose atrevían a abrir ese misterioso maletín. Finalmente lo abrieron. De él, salieron miles de marionetas como Bibliocolorín, cada una servía para jugar a un juego de forma más divertida que la normal. Una de las marionetas se llamaba Dadoletín, con ella, podías jugar de forma más divertida al parchís y muchos juegos más. A partir de ese día, José Miguel, Rocío y sus amigos, salían al recreo a jugar con ese maletín que Bibliocolorín les había regalado, y, poco a poco, se fueron uniendo más niños. Y no hace falta decir, que Bibliocolorín y los niños se hicieron amigos íntimos. Los niños no se volvieron a aburrir nunca más… Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. SHEILA LUNA GONZÁLEZ (6ºB)
  • 110.
    “LA MUÑECA BAILARINAY SU SECRETO” En un país muy lejano vivía el rey y su hija que era muy guapa. Su nombre era Julia era muy feliz en palacio, tenía todo lo que quería. Su gran ilusión era tener una muñeca que bailara, ya que esa era su afición. Julia se pasaba horas en su habitación, bailando con sus zapatillas de bailarina. El rey sabiendo, la ilusión que le hacía a la princesa, ofrecía una recompensa a la persona que le trajera la muñeca bailarina a su hija. Un campesino al enterarse de la noticia atravesó el bosque, en el camino se encontró con una anciana a la que le contó lo qué quería conseguir. La anciana le dijo: “yo te ayudare, te ofrezco esta capa que al ponértela te vuelves invisible así podrás viajar a los lugares que quieras. El campesino viajó por varios países hasta llegar, al país de los juguetes y allí entre todos los juguetes estaba la muñeca bailarina de la princesa. La cogió y muy feliz se dirigió a palacio, al llegar pidió ver al rey para ofrecerle la muñeca, el rey le dio su recompensa. Llamó a su hija y le enseñó la muñeca, la princesa se emocionó al verla. Era una muñeca preciosa era rubia, ojos azules, vestido y zapatillas de bailarina. Estaba tan emocionada que subió a su habitación para poner música, ponerse sus zapatillas de bailarina y comenzar a bailar con su muñeca. Pero la princesa se llevó una gran sorpresa que no podía imaginarse y es que la muñeca al escuchar la música se convertía en humano y la enseñaba a bailar. Ese sería su gran secreto. Al final la princesa fue feliz con su muñeca a la que le puso el nombre de Flor. NOELIA MARTÍN CAMACHO (6ºB)
  • 111.
    “LAURA Y SUSDESEOS” Había una vez una niña llamada Laura que fue a pasar las vacaciones de Navidad al pueblo de sus abuelos. En este lugar había gente muy pobre y no tenían apenas nada que comer. Laura se puso muy triste y les preguntó a sus abuelos de qué forma les podía ayudar. Un día fue al desván de la casa que estaba lleno de cajas de trastos antiguos, herramientas oxidadas, sacos de ropas, etc. Entre ellos, encontró un juego del parchís y un dado que al rozarlo se puso a brillar y a decir: - “Hola, me llamo Dadoletín y soy un dado mágico. Puedo cumplir tres deseos”-. Laura asombrada pensó que podría pedir para ella, pero se acordó de la gente que había visto en el pueblo muy pobre y pensaba cómo les podría ayudar. - Pido por la gente que vi esta mañana, para que no les vuelva a faltar alimentos nunca más-. Al poco rato, se comenzó a oír una escandalera en la calle, se oía risas y música, Laura se asomó a la ventana y notó un cambio en el paisaje, se veía todo verde, como si la primavera se hubiera presentado de repente, los árboles lucían cargados de frutos, de la fuente de la plaza salía un hermoso chorro de agua cristalina, y el sol volvía a calentar el aire. Laura llamó a su abuela y muy contenta le contó lo que pasaba, su abuela la tomó del brazo para salir juntas a la calle a compartir la alegría, y llegando a la puerta, su abuela se para y le dice sonriendo, -Laura, ¿qué tal lo has pasado jugando al parchís?-. -Muy bien abuela, me ha gustado mucho ayudar a toda esa gente me lo he pasado muy bien-. FIN ALBA GONZÁLEZ LÓPEZ 6B
  • 112.
    “AMIGA DE TRAPO” Éraseuna vez, hace mucho tiempo, en una isla llamada Zamborondón, había mucha crisis y escasez de recursos. Una desafortunada familia, alejada de la ciudad no tenía dinero y se acercaba la navidad. No tenían nada para poner debajo del árbol hasta que dijeron: - Cariño, no tenemos nada para nuestra Tamara-. Dijo su padre preocupado. - Yo le haré una muñeca de trapo- dijo la madre. Pasó el tiempo y la madre cosió la muñeca para ponerla debajo del árbol .A la mañana siguiente Tamara tenía ilusión por ver su regalo de Navidad. Al abrir el regalo dijo: - Gracias me encanta este regalo, y más sabiendo que estamos en crisis-. Tamara se pasó todo el día jugando con ella. Cuando se fue a dormir la muñeca acumuló tanto amor que cobró vida y sin querer se tropezó y despertó a Tamara. Ella dijo media dormida: - Oye no hagas tanto ruido y duérmete ya-. Se volvió y dijo: - co… co… ¡cómo has podido hablar!-, dijo Tamara sorprendida y la muñeca le respondió: - Gracias a ti y a tu amor por mi- respondió la muñeca como si nada y entonces dijo Tamara: - Se lo puedo decir a mis padres-.La muñeca respondió que no porque si no se volvería a ser normal otra vez al captar nuevo amor u afecto. Pasado el tiempo el padre encontró trabajo y ella pudo ir a la escuela. Al día siguiente la profesora mandó a traer el juguete preferido de cada niño o niña de la clase. Tamara llevó su muñeca sin consultárselo antes. Se le había olvidado el hechizo y se convirtió en un muñeco normal. FIN Moraleja: vale más haber amado y perdido que no haber amado nunca JOEL MARTÍN (6ºB)
  • 113.
    “MI OSITO DEPELUCHE” Había una vez, en Navidad, un niño llamado Juan que esperaba su regalo con gran emoción e ilusión. Pero no sabía que sus padres estaban pasando una crisis, en la cual, no podían hacer gastos que no fueran los normales. Entonces sólo pudieron regalarle un juguete que la mamá le hizo con sus manos, le puso todo el cariño, buscó una tela y consiguió un osito grande y hermoso, el cual le regalaron pensando que no le gustaría. Juan se encariñó mucho con él y jugaba todos los días, tanto que se convirtió en su compañero de sueños y nunca lo soltaba. Juan creció y entró al colegio. Un día su maestra pidió a todos sus alumnos que llevaran sus juguetes preferidos. Juan llevó a Flipo; era el nombre que le puso a su osito, pero los demás llevaron aviones, coches y se burlaron de él, porque decían que los “peluchitos” solo eran para los bebés. Este hecho hizo que Juan se pusiera triste y que llorara todas las noches, pero tuvo esperanza y ¡Flipo cobró vida!. Sus papás se dieron un buen susto cuando vieron a Flipo saltando por los muebles pero Juan los tranquilizó diciéndoles que iba a ser su hermanito. Juan pasó a la secundaria y se olvidó de Flipo. Lo olvidaba por las tareas y por la relación con sus compañeros, creía que era más importante ser “popular” que pasar más tiempo con su familia.
  • 114.
    Noche tras nochetenía pesadillas, hasta que tuvo la peor pesadilla de todas las pesadillas. Soñó que sus padres se mudaron de su casa y lo dejaban solo. Se despertó y buscó por toda la casa hasta que encontró a Flipo en su ropero. Rápidamente Juan sacó a Flipo y le dijo: -“Sé que tú no me quieres por abandonarte pero ahora ayúdame que no puedo dormir”-. Flipo aceptó y se durmió junto a él, susurrándole al oído: -“¡Juan, la familia es un regalo muy especial que te ha dado la vida!-”. Después de lo sucedido, Juan se unió otra vez a su familia. Ya no estaba con sus amigos todo el día, así que un amigo decidió espiarlo para así saber porque los dejó y descubrió que dormía con un osito. Rápidamente difundió la noticia por el colegio, pero a Juan no le importó mucho. Pasó a la universidad. No sabía a qué dedicarse, así que Flipo le hizo un test muy raro y le aconsejó que fuera profesor. Fue muy feliz en su nuevo ambiente, así que se llevó a Flipo a la universidad y siempre estuvieron unidos. FIN CYNTHIA MORALES ARRÁEZ (6ºB)
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  • 116.
    CAPI Érase una vezun niño que se llamaba Pablo y tenía un juguete que se llamaba Capi. Se hizo mayor y ya no jugaba con él, entonces tiró el muñeco por la ventana. Y el muñeco lleno de tristeza se fue caminando por la calle, se encontró con un perro y casi le arranca el brazo. Una hora después lo encontró una chica que le lleva a casa y le cose el brazo, a continuación lo lleva en el coche a una guardería y lo deja allí .Al rato vinieron un montón de niños y jugaron con él, aunque lo trataban muy mal. Un día una niña lo robó y se lo llevó a su casa, ella tenía una hermanita y le gustaban los muñecos, las dos jugaron con él y lo trataron bien y Capi fue feliz. FIN DANIEL ROSALES (6ºC)
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