El documento expresa nostalgia por los valores morales del pasado como el respeto a las autoridades, la confianza en los adultos y la seguridad de los niños. Describe cómo esos valores se han perdido y la sociedad actual está dominada por el miedo, la delincuencia, la falta de ética y la priorización de las posesiones materiales sobre las relaciones humanas. Concluye expresando el deseo de recuperar la dignidad, la ley y el orden para construir un mundo mejor basado en la solidaridad, la fraternidad y el respeto entre las personas.