El continente antártico, ubicado entre los meridianos 74° y 25° oeste y el paralelo 60° sur, se caracteriza por su clima polar y una fauna marina rica, incluyendo especies como krill, focas, y ballenas. El Tratado Antártico de 1959 establece la zona como un área de paz y ciencia, congelando las disputas territoriales y limitando la explotación de recursos económicos. Además, la región tiene importancia geopolítica debido a su ubicación estratégica y su papel como regulador climático, además de albergar varias bases de investigación.