La Antártida está regulada por el Tratado Antártico y otros acuerdos relacionados que colectivamente se denominan el Sistema del Tratado Antártico. El Tratado Antártico congeló las reivindicaciones territoriales en la Antártida y la convirtió en un territorio dedicado a fines pacíficos y científicos. Otros acuerdos como la Convención para la Conservación de Focas Antárticas y la Convención para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos complementan la protección ambiental en