Josías fue un rey de Judá que decidió ir en contra de la corriente de la idolatría que había plagado a su pueblo a pesar de los obstáculos. A pesar de venir de una familia idolatra y ser aún joven, buscó a Dios desde su niñez y sirvió comprometidamente. También lideró una renovación espiritual del pueblo a pesar del contexto de idolatría generalizado, logrando comprometer a todos los residentes en Israel a rendir culto a Dios mientras vivió.