Este documento describe cómo las personas pueden convertirse en personas de oración a través de la conversión y la necesidad de orar constantemente. Explica que la oración une la tierra y el cielo, y que Dios usa la oración de los creyentes para responder e intervenir en la tierra. Las Escrituras citadas muestran que, a través de la oración, los creyentes pueden determinar eventos en la tierra y recibir las bendiciones de Dios.