El término corrupción tiene su origen en el latín 'corruptio' y ha existido desde tiempos antiguos, documentándose incluso en Egipto en el reinado de Ramsés IX. La corrupción ha afectado a México a lo largo de su historia, consolidando élites y erosionando la credibilidad gubernamental, además de fomentar una cultura corrupta. Entre las formas más comunes de corrupción en el país se encuentran la mordida, el hueso, la palanca, la charola y el coyote.