Este documento analiza los hábitos de consumo de los jóvenes españoles. Señala que los jóvenes tienden a gastar más de lo que pueden permitirse debido a la influencia de la publicidad, y que destinan gran parte de sus ingresos al ocio y consumo social como alcohol, ropa y actividades online. Además, indica que la publicidad ejerce una gran influencia en el consumismo de las familias a través de los medios de comunicación.