El credo religioso se refiere a una oración que recitan los cristianos para alabar a Dios. Para el autor, el credo también representa las creencias ideológicas del cristianismo. Aunque el autor se considera casi ateo y cree que la religión es un invento humano, reconoce que otros son creyentes. Finalmente, el autor argumenta que la religión no ayuda a los niños y jóvenes a construir su proyecto de vida, y que las instituciones religiosas obligan a seguir prácticas sin razón válida.