El asma es una enfermedad respiratoria crónica caracterizada por inflamación y síntomas que incluyen sibilancias y dificultad para respirar. Su diagnóstico implica la identificación de síntomas, la exclusión de otros trastornos y pruebas de función pulmonar. El manejo de las exacerbaciones incluye un plan de acción que puede requerir el ajuste de medicamentos y el seguimiento médico próximo.