El documento resume un libro que analiza el concepto de la realeza de Cristo. El Papa Pío XI instituyó la fiesta de la Realeza de Cristo para recordar que Jesucristo es el Rey del mundo y de la sociedad. Sin embargo, en la actualidad Cristo no tiene un lugar prominente en la vida pública a pesar de ser el centro de la historia. El autor argumenta que esto ha llevado al mundo a una enfermedad espiritual y una falta de paz.