El documento revisa la historiografía de la arquitectura en relación con los espacios de la muerte en Buenos Aires, destacando cómo los cementerios y monumentos han sido objeto de estudio desde el siglo XIX. Se propone una historia urbana de la muerte que incluya perspectivas culturales y sociológicas, enfatizando la necesidad de un acercamiento más crítico y diverso. A través de un análisis de textos y teorías fundamentales, el autor busca establecer un enfoque teórico-metodológico original para el estudio de estos espacios.