Tras ocho años de construcción, el 11 de junio de 1864 se inauguró la llegada del ferrocarril a Valladolid, un hito muy esperado que cambiaría la forma de viajar e impulsaría la economía local. La construcción se retrasó varias veces debido a incendios e incidentes, pero finalmente se completó el proyecto inicial y ya hay nuevos planes para expandir la red ferroviaria a otras zonas cercanas. Los festejos por la inauguración continuaron el día siguiente, dado el gran impacto positivo que traerá el tren a la ciudad.