La fiesta de las cruces, celebrada el 3 de mayo, conmemora el hallazgo de la cruz de Cristo por Santa Elena y ha fusionado tradiciones católicas con costumbres indígenas en Perú y otros países de América. Esta festividad incluye rituales de agradecimiento a la naturaleza, música, danzas y velorios, reflejando tanto devoción cultural como identidad regional. A pesar de la oposición de la Iglesia, la celebración persiste como un evento importante en el imaginario popular, simbolizando esperanza y protección durante la temporada de lluvias.