El documento discute la delgada línea entre el periodismo y la literatura. Señala que tanto periodistas como escritores se inspiran en grandes temas, tragedias y personajes de la sociedad. Mientras que el lenguaje literario es completamente libre, el periodismo tiene reglas que debe seguir. Un buen reportaje puede contener elementos novelescos pero siempre debe mantener la veracidad de los hechos. Un excelente periodista con una sólida formación cultural y capacidad de buena prosa puede crear obras periodísticas que se conviertan en literatura y