Este poema de 40 partes explora temas de soledad, dolor, pérdida y frío a través de imágenes surrealistas y fragmentadas. Los poemas carecen de narrativa lineal y en su lugar yuxtaponen imágenes desconectadas que evocan emociones de desolación y aislamiento. El tono en general es melancólico y desolado mientras examina la condición humana desde una perspectiva introspectiva y filosófica.