Este cuento presenta la perspectiva de un niño, Pablo, sobre su hermana menor Lala. Pablo cree que los bebés no tienen cerebro y que Lala no es una verdadera niña. Sin embargo, observa que Lala comienza a comunicarse y llamarlo por su nombre, lo que sugiere que ella piensa y siente, contrario a la creencia de Pablo. El cuento explora los prejuicios y estereotipos a través de los ojos de un niño.