El grafiti es un movimiento artístico que permite la expresión política, social o personal a través de la pintura en paredes. Desde sus inicios en 1888, ha evolucionado en estilo y popularidad, especialmente en Nueva York durante los años 60 y 70, donde surgieron subculturas y técnicas distintivas. Aunque es considerado acto de vandalismo por algunos, el grafiti es valorado como una forma de arte y expresión en diversas culturas, incluyendo Chile.