El documento resume la historia del graffiti desde sus orígenes en la década de 1960 en Nueva York hasta su evolución como arte urbano. Comenzó como tags escritos por adolescentes para marcar su territorio y luego se popularizó entre grupos políticos para transmitir mensajes. A finales de los años 60, los primeros grafiteros de Nueva York comenzaron a añadir números a sus nombres para indicar su dirección. Más tarde, en los años 80, el graffiti se extendió a otras ciudades como parte de la cultura hip hop y ha continuado