Los aztecas utilizaban las semillas de cacao como moneda, aunque había falsificadores que rellenaban cáscaras vacías de cacao con barro para crear monedas falsas llamadas "cachuachichiua". En el siglo XVII, era popular mezclar chocolate líquido con vino o cerveza. Costa de Marfil es actualmente el mayor productor mundial de cacao, produciendo alrededor del 36% del total global. En el siglo XVIII, las farmacias ofrecían diferentes tipos de chocolates con propiedades curativas.