El dadaísmo surgió en 1916 en Zúrich como un movimiento de crítica e ironía ante la Primera Guerra Mundial. Fue propuesto por Hugo Ball y Tristan Tzara, quien se convirtió en su emblema. El manifiesto dadaísta de 1918 mostraba su rechazo a todo sentido común y explicación. Autores clave fueron Tzara, conocido por fundar el movimiento, y Paul Eluard, quien cultivó significativamente el dadaísmo en su poesía.