El documento enfatiza la importancia de vivir sin prisas y apreciar los pequeños momentos de la vida. Recomienda tomarse el tiempo para observar a los niños jugar, ver el amanecer y atardecer, pasar tiempo en silencio y meditar, disfrutar de la naturaleza, las conversaciones con amigos y familiares, y aprender a vivir sin odio ni amargura.