Los sensores de barrera descritos son idóneos para su uso en ambientes industriales agresivos y cuentan con un amplio rango de temperatura de funcionamiento entre -30 y 55 grados Celsius. Poseen un alcance de detección de hasta 60 metros y una vida útil estimada de 100,000 horas. Se puede comprobar su funcionamiento a través de una entrada de prueba.