Este decreto suspende transitoriamente las restricciones de horario en las pistas de los aeropuertos nacionales e internacionales debido a la emergencia vial causada por las lluvias. La suspensión durará hasta 6 meses y permitirá operar las pistas las 24 horas para facilitar el transporte aéreo de personas y carga. El objetivo es aliviar la movilización terrestre afectada por derrumbes en las vías.