El documento denuncia la traición de la concertación de partidos en Chile hacia el pueblo, argumentando que, en lugar de democratizar el país, colaboraron con la derecha en mantener un sistema neoliberal impuesto por la dictadura de Pinochet. Se critica la continuidad de las injusticias económicas y sociales, así como el uso de propaganda engañosa para sostener su imagen. Finalmente, se expresa desconfianza hacia la posibilidad de una verdadera transformación política ante la complicidad de los partidos tradicionales.