El decreto 1288 de 2018 establece medidas para garantizar el acceso de migrantes venezolanos inscritos en el registro administrativo a servicios institucionales en Colombia, incluyendo modificaciones al permiso especial de permanencia. Se busca asegurar que estos migrantes, junto con colombianos retornados, puedan acceder a educación, salud y trabajo, adaptando regulaciones y creando excepciones temporales en el sistema educativo. Además, se coordinarán programas para apoyar a la población retornada en situación de vulnerabilidad.