El documento reflexiona sobre las quejas diarias que hacemos, olvidando las bendiciones que nos ha otorgado Dios, como la salud y el amor. Se nos invita a reconocer lo que tenemos, en lugar de centrarnos en lo que nos falta, y a considerar las realidades de quienes están en situaciones peores. Finalmente, sugiere que debemos gratitud y reconocer las bondades que hay en nuestras vidas antes de expresarnos de manera negativa.