Los deportes extremos son actividades deportivas existentes que se consideran extremas debido a que implican peligro y dificultad al realizarse bajo circunstancias especiales, como una gran altura o condiciones no habituales. Un deporte no extremo puede volverse extremo si se practica en condiciones especiales no habituales que generen un mayor riesgo. El término solo debe aplicarse a actividades deportivas que generen un verdadero peligro y no a actividades recreativas o turismo.