La garantía federal es la protección que la federación debe otorgar a las entidades federativas contra invasión o violencia exterior, y en casos de sublevación o conflicto interior. Esto incluye intervenir en defensa de las entidades federativas y restablecer a sus autoridades si son depuestas por sedición o invasión. La Constitución mexicana de 1824 estableció que los poderes de la Unión deben proteger a las entidades federativas en estos casos, si es solicitada por la legislatura local o el ejecutivo. En 1965,