Todos los niños y niñas tienen los mismos derechos independientemente de su raza, sexo u otros atributos. El estado les brinda protección especial para su desarrollo físico, mental y social en un ambiente de libertad y dignidad. Desde su nacimiento, tienen derecho a un nombre y nacionalidad, así como a cuidados médicos, alimentación, vivienda y educación. Aquellos con necesidades especiales reciben atención adaptada a sus necesidades.