La murmuración se define como la crítica y el desacreditamiento de una persona, lo cual se considera un pecado en la Biblia, con consecuencias graves para quienes lo practican. Se citan varios pasajes que muestran cómo la murmuración acarrea muerte y juicio divino, al igual que la importancia de vivir en integridad y verdad. El documento también enfatiza la necesidad de buscar la presencia de Dios y evitar la murmuración a través del perdón y la obediencia a Su palabra.