El documento define la murmuración como cualquier conversación perjudicial sobre otra persona y explica que proviene generalmente de emociones negativas como enojo o frustración. Luego describe las consecuencias de la murmuración como la muerte y enfermedad, según varios pasajes bíblicos. Finalmente, recomienda formas de evitar la murmuración como obedecer la palabra de Dios, permitir el perdón, y hablar con verdad y amor.