El conflicto en las relaciones se produce cuando los intereses y necesidades de las partes implicadas se ven afectados, marcando una ruptura en su dinámica habitual. Este fenómeno es inherentemente patológico y debe resolverse para restaurar la armonía, ya que su persistencia puede generar problemas de salud mental y física. Se introduce un enfoque para comprender y manejar el conflicto de manera constructiva, enfatizando la importancia de la interacción positiva y la comunicación en las parejas.