El documento describe las características de la verdadera belleza en una mujer. Enumera siete cualidades que constituyen la belleza interior en lugar de la apariencia física: la espiritualidad, la humildad, la generosidad, la confianza en sí misma, la inteligencia, el bienestar físico y el sentido del humor. El propósito es enfatizar que la belleza verdadera se basa en virtudes como la bondad, la fe y la autoestima más que en atributos superficiales.