Este documento define la amargura como una aflicción profunda, disgusto o tristeza intensa. Explica que la amargura puede conducir a sentimientos como la codicia, envidia, preocupación y rencor. También detalla algunas consecuencias negativas de la amargura como el dolor emocional, la falta de perdón y la enfermedad. Finalmente, sugiere que para vencer la amargura es necesario perdonar a otros y a uno mismo, y dejar que el Espíritu Santo sane las heridas emocionales subyacent