Este documento explora la diferencia entre talentos y dones espirituales. Explica que los talentos son habilidades naturales, mientras que los dones espirituales son regalos dados por el Espíritu Santo a los creyentes. También enumera tres listas bíblicas de dones espirituales. Concluye que mientras los talentos pueden usarse para cualquier propósito, los dones espirituales deben usarse para edificar la iglesia y expandir el evangelio.