Para cambiar una tarjeta madre con problemas, primero se debe verificar que otros componentes no estén dañados y que el problema efectivamente se encuentre en la tarjeta madre. De ser así, se revisará si es posible salvarla reemplazando componentes específicos o de lo contrario se procederá a retirarla y colocar una nueva siguiendo los pasos de desconectar otros componentes y retirar los tornillos de sujeción.