El documento discute las políticas de tecnología e innovación en México y Estados Unidos. Argumenta que el gobierno de México solo otorga acceso a la tecnología que le conviene políticamente y mantiene al pueblo menos informado para controlarlo mejor, mientras que Estados Unidos promueve el acceso a la tecnología y la educación para fomentar la innovación y la prosperidad social. También compara las fechas de implementación de políticas de tecnología educativa, mostrando que México las adoptó mucho después que Estados Unidos.