El documento discute la importancia de las políticas públicas para promover el progreso tecnológico y la educación en un país. Señala que los gobiernos a menudo solo fomentan el aprendizaje de tecnologías que les interesan para controlar al pueblo, en lugar de promover el desarrollo tecnológico para beneficio común. También analiza los desafíos de llevar los beneficios de la sociedad de la información a todas las regiones y grupos sociales de manera equitativa.