La cocina molecular combina ciencia y gastronomía, permitiendo a los chefs transformar ingredientes comunes en experiencias culinarias sorprendentes mediante técnicas innovadoras como la esferificación y la gelificación. Este enfoque ha revolucionado la gastronomía al desafiar convenciones sobre texturas y sabores, estimulando la creatividad y la experimentación en la cocina. A través de herramientas especializadas, la cocina molecular está redefiniendo los estándares de la alta cocina y promoviendo la innovación global en la gastronomía.