La contaminación ambiental se produce por desechos sólidos y químicos de hogares, industrias y vehículos, así como por la tala y quema excesiva. Esto contamina el agua, el suelo y el aire, afectando negativamente a los ecosistemas y la salud humana. Para prevenir la contaminación, se recomienda instalar ahorradores de agua, separar la basura, depositarla adecuadamente y evitar desperdicios, con el fin de proteger el medio ambiente.