El CD-ROM es un disco compacto utilizado para almacenar datos, con una capacidad de hasta 800 MB. Creado en 1985 por Sony y Philips, ha sido esencial para la distribución de software, aunque su uso ha disminuido con la llegada de formatos de mayor capacidad como el DVD. El mantenimiento adecuado y la preservación de estos discos son cruciales para evitar la pérdida de datos.