La solidaridad se define como la colaboración mutua entre personas, especialmente durante experiencias difíciles. Los valores de la solidaridad incluyen escuchar a los demás con simpatía, preguntar cómo podemos participar, servir a los demás antes que a uno mismo, y comprender que la indiferencia causa daño. La solidaridad requiere trabajar como un grupo, cumpliendo con nuestros compromisos para el bienestar mutuo.