La taquicardia ventricular ocurre cuando el corazón late a más de 100 latidos por minuto y puede ser estable o inestable. La cardioversión eléctrica o farmacológica se usa para restaurar el ritmo normal. La desfibrilación se usa para ritmos cardíacos anormales como la fibrilación ventricular que amenazan la vida. La terapia ECMO permite que la sangre evite el corazón y los pulmones para permitir que estos órganos descansen.