Los hongos alucinógenos son aquellos cuyos principios activos distorsionan la percepción produciendo alucinaciones. Estos hongos han sido usados por culturas ancestrales como las aztecas para alterar su estado de conciencia. Aunque algunos estudios sugieren posibles beneficios terapéuticos, el consumo de estos hongos conlleva riesgos como intoxicación e incluso daños irreversibles debido a los químicos que contienen.