Este documento discute cómo la educación es un elemento clave en la prevención del consumo de drogas. Explica que la familia y la comunidad juegan un papel importante a través de la educación desde una edad temprana para fomentar estilos de vida saludables y buenas relaciones que desalienten el consumo de drogas. También proporciona datos sobre el consumo de drogas entre los jóvenes y sugiere formas en que los padres pueden prevenir el consumo a través de la comunicación y estableciendo límites claros.