La gestión de residuos en México se ha centrado principalmente en su eliminación a través de vertederos y rellenos sanitarios, lo que genera graves impactos ambientales y para la salud. Los residuos en los rellenos se descomponen y liberan compuestos químicos dañinos, y la quema de basura genera sustancias altamente tóxicas. Se propone el modelo de "Basura Cero" para reducir la generación de residuos a través de cambios en el diseño de productos y el sistema industrial.